Entrevistas Revista ¡Hasta AQUI! Imprimir documento

P: Es usted un empresario guipuzcoano. ¿Cuánto tiempo lleva desempeñando esa actividad?
R: Llevo más de 30 años al frente de empresas que hoy en día dan trabajo a más de 500 personas en Euskadi.
P: ¿Es lo mismo ser empresario en Gipuzkoa que en Burgos?
R: No, en absoluto; ni parecido. Es más, hay gente de Gipuzkoa que se ha ido fuera con la empresa. Muchos empresarios aquí están amenazados y yo me encuentro entre ellos. Al margen de esto, el no saber lo que va a ser de este país el día de mañana, retrae a la hora de considerar inversiones importantes. Por no hablar de las repercusiones que puede tener esta situación en quien, por ejemplo, esté negociando con multinacionales. Al extranjero le da calambre, por mucho que digan que aquí ha venido Pepsi Cola o algunas otras. El mayor enemigo es la incertidumbre. El Círculo de Empresarios, en noviembre del año pasado, le pidió a Ibarretxe que dedicara recursos para hacer un estudio del coste de la "no España". Por lo visto al Sr. Ibarretxe le asusta hacer ese estudio. Ni remotamente tienen conciencia, y si la tienen aún es peor, de lo que le va a pasar al tejido empresarial aquí con la "no España".
P.- El empresario vasco ha sufrido extorsiones, secuestros y asesinatos desde el nacimiento de ETA. Sin embargo, sólo desde hace poco tiempo ha roto su silencio. ¿Por qué ese silencio tan largo que muchos ciudadanos no entendemos cuando reclamábamos esa voz?
R.- Es lógico que se reclamara pero lo que ocurre es que es comprometido romper ese silencio porque aumenta el riesgo y el miedo esta ahí. Lo que creo es que estamos en un momento en el que hay que optar: la responsabilidad obliga a asumir esos riesgos y ya no se puede estar callado. El silencio lo rompió José María Vizcaíno en primer término y luego Ramón Knörr. Quizás debíamos de haber hablado antes, tal vez sin personalizar y de forma anónima, pero teníamos que haberlo hecho. No olvidemos que también tienen que ver en esta actitud las ayudas de la Administración Vasca, que en el fondo, aunque hay un reglamento y unas normas, tienen su parte de discrecionalidad.
P.- ¿Y la política fiscal que se lleva a cabo desde el Gobierno Vasco no ha podido ayudar a callar al empresariado?
R.- La política fiscal respecto a determinadas ayudas al tejido empresarial ha tenido sus aspectos positivos, aunque también tiene su lado negativo: la fiscalidad para las personas físicas es más alta que en el resto de España. También es cierto que ha habido ventajas fiscales a las empresas en Euskadi que han provocado quejas en los cántabros, castellanos, riojanos y hasta en Bruselas. En todo caso, esas ventajas relativas no justifican el silencio empresarial.
P: ¿Se sigue pagando el impuesto revolucionario?
R: Eso es una especie de enigma, es una pregunta de millón. Hay personas bien informadas que dicen que sí y hay otras, también bien informadas, que dicen que no. ¿Cómo se come esto? A lo mejor las dos repuestas son ciertas. Yo creo que el impuesto revolucionario se paga mucho, sobre todo en pequeñas empresas y comercios. Por la forma en que se recauda, en ese tipo de empresas, es muy difícil resistirse. En el ámbito de las grandes empresas tienes otras formas de negarte. Hay mucha gente que no paga por dos razones: una por el dolor de estómago que te puede entrar al saber que estás financiando a unos asesinos y otra porque pagar puede aumentar el riesgo. El individuo que pague un impuesto revolucionario ya sabe que no es el último y ETA sabe que si a ese le han presionado y ha pagado, la siguiente vez también pagará. Y así te puedes convertir en un contribuyente estable de la banda.
P. ¿Cuál es su valoración del Plan Ibarretxe?
R.- Yo lo interpreto como un intento de paso a la independencia, porque decir que el plan de Ibarretxe busca una integración voluntaria con España, no se lo cree nadie. Ya estamos integrados en España, ¿separarse para volver a integrarse? Sus socios de gobierno se lo dicen claramente: el Plan es un paso hacia la independencia. En primer lugar, desde el punto de vista jurídico-institucional, no hay ninguna explicación de por qué va a ser Euskadi aceptada como un miembro de la Unión Europea. Esto va en contra del Tratado de Niza en vigor y de todos los vientos que soplan en la UE. No se ve ningún gobierno que esté dispuesto a cambiar los términos de los acuerdos, ni de crear la Europa de las regiones para dejar contentos a los "chicos". El plan acarrea incertidumbre, que en mi opinión sería más bien certidumbre: creo que nos iban a dar portazos. Y al hablar de incertidumbre ya empezamos a poner la peor cicuta en el plato del empresario: si hay incertidumbre yo no me gasto los duros aquí. En segundo lugar, hay una importante masa de empresas en Euskadi que depende en gran medida de cómo le responda el mercado del resto de España. Yo tengo datos de primera mano con respecto a nuestra clientela española. Hay relaciones con empresas españolas, de muchos años, que no se romperán por esto; pero me consta que hay otras muchas que ya están tomando medidas y, si tienen otras opciones, comprarán fuera de Euskadi. Que se lo pregunten a MCC (Mondragón Corporación Cooperativa)... ¿Por qué todos esos empresarios que están de acuerdo, los 300, no han salido diciendo: "Yo me manifiesto a favor del Plan, somos nosotros y vendemos con esta marca comercial"? El Plan es suicida para las empresas vascas. Naturalmente, los impactos en unas y otras pueden ser muy diferentes. En muchas empresas, como la nuestra, sería gravísimo. Tal vez en una empresa de construcción que sólo trabaja aquí, no.
P: En un reciente artículo, Mikel Buesa presentaba las principales conclusiones de su estudio "Los costes de la no España" según el cual el plan del Sr. Ibarretxe conduciría al empobrecimiento del País Vasco y obligaría a los ciudadanos vascos a soportar una fuerte carga económica. ¿Está Vd. de acuerdo con esta conclusión?
R: Sin entrar en los detalles de la cuantificación, estoy de acuerdo en las conclusiones. Lo que lamento es que ese estudio no lo haya hecho Ibarretxe con dinero público y transparencia. Lo que pasa es que él parte de otra premisa: que estaremos en la Unión Europea. Yo digo más, incluso estando en Europa, habría empobrecimiento.
P.- ¿Ha consultado Ibarretxe a los empresarios, por ejemplo a Confebask, antes de proponer el Plan?
R.- Yo creo que no. A Ibarretxe le puede mucho más la vehemencia de su proyecto onírico que la realidad de las cosas.
P.- ¿Le pareció correcta la postura de Confebask ante el Plan?
R.- Me pareció bien: ajustada y correcta. Me pareció vergonzosa la reacción del PNV. Hasta tuvo que salir el portavoz del Gobierno de Ibarretxe a templar el ambiente empresarial. La postura de Confebask no se improvisó en una reunión de café, sino que fue fruto de largas y laboriosas reuniones para poder tomar una decisión unánime.
P. Antes ha hablado de los 300 a favor del Plan, ¿pudo ser un globo sonda?
R.- Yo no me creo nada de lo aportado por Egibar en el Parlamento. Al margen de la desfachatez del uso de supuesta información privilegiada, no aportó documentación, ni explicación de dónde sale esa información: no le doy ninguna credibilidad. Lo que yo conozco sobre las reacciones de los empresarios desmiente esa información. Si pensamos que en Euskadi hay 9000 empresas, no nos dicen cuántos trabajadores tienen esas 300 empresas, ¿qué representatividad tienen en el tejido industrial de Euskadi? El dueño de un bar y todos los dueños de los "Arranos" [las tabernas de Batasuna] son empresarios... Negar representatividad a Confebask es un disparate gratuito. En realidad es una trampa, porque si las cosas de verdad fuesen como pretenden Arzalluz, Egibar o Ibarretxe, lo harían con transparencia y si no lo hacen es por algo. Es una palmaria demostración de que eso no es así.
P: ¿En Adegi hay otros planteamientos?
R: El empresariado guipuzcoano no es diferente del alavés. Adegi tiene ciertamente una peculiaridad: es una patronal que ha actuado durante años, lustros ya, con una clara política de favorecer a ELA, al igual que el PNV. Me parece vergonzoso.
P: ¿Está el empresariado vasco más amenazado, si cabe, después de manifestar públicamente su postura en contra del Plan del Lehendakari?
R: Por suscribir lo que ha dicho Confebask, la amenaza a escala particular no creo que aumente de modo sustancial. Lo que ocurre es que todo el mundo está de nuevo inquieto, a la expectativa: desayunando, comiendo, merendando y cenando incertidumbre. Esto no es lo que necesita el tejido empresarial.
P: Recientemente se anunciaba la creación de un nuevo holding en el sector aeronáutico, Alerion, fruto de la integración de las empresas vascas ITP (de Zamudio) y Gamesa (Vitoria). La polémica enseguida saltó al filtrarse que probablemente la sede social de Alerión esté ubicada en Madrid. El Sr. Ibarretxe, así como algunos empresarios y sindicatos, han afirmado que esta decisión viene impuesta "desde Madrid" en un intento de que las sedes sociales de las empresas se vayan del País Vasco. ¿Qué opinión le merece esta polémica?
R: Esta es una reacción que dice: "No nos gusta el plan Ibarretxe". Está claro. Y no será la última…
P: ¿Qué significa que la sede social de una empresa esté en un lugar o en otro? ¿Por qué es mejor que esté en Bilbao que en Madrid?
R: La Diputación de Bizkaia, por ejemplo, prefiere que el BBVA, Iberdrola o Petronor mantengan su sede social en Bilbao porque sus ingresos se verían seriamente mermados con su marcha. Además, cuando una empresa se lleva su sede social, se lleva el centro de decisiones y todo un equipo de directivos de altísima calificación, además de importantes equipos auxiliares. Todas esas personas sí que pagan sus impuestos allá donde la sede social ha sido trasladada.
P: ¿Hasta qué punto existen presiones "desde Madrid" para que las empresas se vayan o "desde Vitoria" para que las empresas se queden?
R: Está claro que existen presiones para que no se vayan algunas empresas de aquí. Y si no ¿por qué tiene que venir el Sr. González a decir que no vamos a trasladar el BBVA a Madrid? Excusatio non petita, acusatio manifesta.
P: ¿Cree que las empresas vascas podrían plantearse su cambio de ubicación dada la inestabilidad política actual y como prevención ante el riesgo de que el Plan del Lehendakari siga adelante?
R: Es cierto que hay empresarios que pueden plantearse un cambio de ubicación. También es cierto que trasladar, no sólo la sede social, sino las actividades es una cosa muy difícil y complicada: puede ser un trago terrible. De todos modos, está claro que el origen de los productos es un elemento que se tiene en cuenta a la hora de comprar: el "made in Germany" vende más que el "made in Spain" y el "made in Euskadi", fuera de aquí, sólo tiene connotaciones negativas.
P: Pues Eroski funciona en el resto de España…
R: Lo que no ha trascendido a los medios de comunicación es el contenido de la reunión que tuvo Ibarretxe con MCC. Sería bueno saberlo… Lo que sí sabemos es que el Plan Ibarretxe ha creado seria inquietud en MCC por el impacto que puede tener desde el punto de vista de imagen. MCC "exporta" sobre todo a España. Para vender en Argelia, el Plan de Ibarretxe puede importar poco, pero para vender en Sevilla no. Hay importantes empresas que cambian de nombre para facilitar su expansión en España, como es el caso de Kutxa que ha preferido desarrollarse como Banco de Madrid, para disfrazar su origen.
P: ¿Y entonces la opinión de Ibarretxe de que si se va una empresa vienen siete?
R: Eso es una manifestación irresponsable porque falsea la realidad. Es despreciar la importancia negativa que tiene en una gran parte del tejido empresarial la incertidumbre que ha provocado con su plan. Hay gente del mundo abertzale que piensa que la genética del vasco es capaz de comerse el mundo porque es mejor que la de los demás... Sin comentarios... Parece que hemos perdido posiciones en el ranking español y esto no pretende ignorar las excelentes condiciones que se dan en Euskadi para el desarrollo, sin entrar a identificar su origen.
P: ¿Se ha embarcado Ibarretxe en este plan sin haber hecho un estudio mínimamente riguroso de las repercusiones económicas que pudiera tener?
R: No digo que no haya hecho una evaluación, porque seguro que la ha debido hacer, pero el papel lo aguanta todo. Cuando uno está determinado a que el papel le dé la razón en aquello que está empeñado en hacer, leerá lo que quiere ver. Si hubiese hecho un estudio serio, que le hubiera salido favorable para su proyecto, lo habría hecho con transparencia y lo hubiéramos conocido todos. Me parece una irresponsabilidad lo que ha hecho y esto, en términos empresariales, es muy grave.
P: ¿La no aprobación de los presupuestos, su prórroga, tiene repercusión en la actividad empresarial?
R: Sí, sí, afecta a todo el tejido económico y a todo el tejido político y social. Un país que funcione por un año con prórroga presupuestaria, malo pero pase… Pero lo que no puede ser es la prórroga continuada: impide a un gobierno cumplir con su obligación. Le echarán la culpa a la oposición…
P: ¿El empresariado vasco está cómodo en el actual marco jurídico?
R: Está completamente cómodo con este marco: no tiene ninguna pega al respecto. Salvo, claro está, algunos empresarios, que puede haberlos, que pensarán que se va a hacer de Euskadi una Suiza; pero ¿por qué no la hacen ya, si no tienen nada en contra? ¿Qué iba a mejorar? Ningún parámetro iba a mejorar. El presupuesto y la mayor parte de las grandes decisiones se toman en Euskadi. El marco jurídico es afortunadamente el que es y yo no veo nada que pudiera mejorar para el empresario con el Plan de Ibarretxe. Absolutamente nada.
P: ¿Pensáis que va a seguir adelante con el plan?
R: Por falta de convicción no creo que se vaya a parar, a no ser que la realidad ponga las cosas en su sitio. No se entiende que diga que la consulta se va a hacer en ausencia de violencia y a renglón seguido se diga que se va a hacer en un año. ¿Puede explicarse cómo va a acabar con el terrorismo en un año? No me explico cómo salen gratis todas las tonterías que dicen. Hay como una anestesia general en nuestro país...
P: Euskadi independiente, ¿cómo se las apañaría usted?
R: Creo que una Euskadi independiente correría el riesgo de seguir dominada por los visionarios y las pistolas. Los radicales pasarían factura de su contribución a la independencia y esa factura ya saben cómo se cobra…¡qué poco margen para un ciudadano!

KATUARRAINAK