Editoriales Revista ¡Hasta AQUI! Imprimir documento
HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO
Hasta Aquí es una publicación de la Iniciativa Ciudadana ¡Basta Ya!, el medio de comunicación entre las numerosas personas que comparten los fines de ¡Basta Ya! y quieren participar en sus iniciativas.
La mayoría de los lectores recordarán que ¡Basta Ya! apareció a finales de 1999 para promover la movilización ciudadana por tres objetivos cívicos comunes. El documento de presentación enviado al Parlamento Europeo cuando nos concedió el Premio Shajarov, los expresaba así:
"La iniciativa ciudadana ¡Basta Ya! es un colectivo abierto de ciudadanos vascos, de ideología plural, unidos en torno a tres principios constitutivos:
1 - Oponerse activamente al terrorismo en cualquiera de sus formas, procedencias e intensidades.
2 - Apoyar a las víctimas del terrorismo y de la violencia política.
3 - Exigir la defensa de las libertades básicas y de los derechos individuales garantizados por el Estado de derecho.
Para formar parte de ¡Basta Ya! es suficiente con asumir estos tres principios y comprometerse a participar y apoyar, en la medida de cada cual, las acciones dirigidas a expresarlos y reclamarlos."

¡Basta Ya! tiene hoy el mismo sentido de hace dos años. Hemos avanzado algo en ese tiempo (hasta Ibarretxe se ha aficionado a decir "¡basta ya!"), pero seguimos siendo necesarios porque el terrorismo sigue activo y porque las libertades y derechos ciudadanos que debe garantizar todo gobierno democrático, por la fuerza si es necesario, aquí son agredidos y minusvalorados todos los días. El problema no se limita a los excesivamente numerosos simpatizantes de ETA, que para oprobio de las pasivas instituciones responsables han conseguido implantar verdaderas dictaduras en muchos pueblos y barrios del País Vasco. Todavía son demasiados los ciudadanos vascos que se dicen demócratas pero que, por miedo o confusión, prefieren negar la evidencia y protegerse tras la verborrea de dudosas iniciativas pacificadoras, tan carentes de principios como de utilidad. Y más intolerable es todavía el sufrimiento y la privación de libertad de tantas personas -concejales, políticos, periodistas, profesores, estudiantes, funcionarios de todo tipo- cuyo único delito es explicar lo que piensan, resistirse al terrorismo o representar al Estado constitucional y a partidos políticos no nacionalistas.
Se trata de defender nuestra vida y libertad, y la experiencia al respecto ha demostrado tres cosas: que no cabe esperar gran cosa de las instituciones regidas por los nacionalistas y sus subordinados; que cuando los amigos del terrorismo están mejor organizados y más movilizados, nosotros retrocedemos; que la única manera de ayudarnos a nosotros mismos es organizando redes prácticas y discretas de apoyo y movilización, tanto en el País Vasco como en el resto de España y Europa.
Hasta Aquí será nuestro punto de encuentro y foro para iniciativas. Nos gustaría que fuera un foro práctico. Porque no basta con manifestar pena y dolor -al estilo Ibarretxe, Elkarri o Madrazo- tras cada agresión o atentado para proclamar después vacuos proyectos de diálogo neutral favorable a los agresores. No somos neutrales, y no sería razonable esperar que quienes actúan como si lo fueran para aprovecharse de nuestro sufrimiento vayan a defendernos si nosotros seguimos pasivos. Hasta aquí podíamos llegar.