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LA "FORMACIÓN DEL ESPIRITU NACIONAL"

EN EUSKADI

O EL JUEGO SUCIO DE LOS NACIONALISTAS

 

La educación, y sobre todo la enseñanza de la filosofía, tiene como objetivo no sólo la transmisión de conocimiento, sino también, y sobre todo, la inculcación de actitudes y valores como el amor a la verdad, la objetividad, la reflexión, la racionalidad, tolerancia, el respeto, la solidaridad, la comprensión.

Pero a tenor de lo que he podido observar en cuertos libros de texto, lo que se está haciendo es manipular y adoctrinar, inculcando tesis nacionalistas de un modo acrítico, abonando o allanando el terreno de lo que posteriormente se convierte en reclamaciones institucionales del nacionalismo vasco. Como ocurre con el Manual de Filosofía de la editorial Ibaizabal publicado en 1997 y 1998 que estudiaré aquí. En el epígrafe titulado "La libertad individual y colectiva" (pág, 236) habla, efectivamente, de la libertad de expresión como un derecho fundamental, pero a continuación dice que "el hecho de que se subraye la libertad del individuo recuerda las teorías individualistas, las cuales conciben las sociedades como asociaciones de individuos carentes de una totalidad orgánica...", da a entender, muy sibilinamente, que lo importante es esa "totalidad orgánica", en la línea de los totalitarismos, subordinando, por tanto, la libertad de expresión a esa totalidad. "Al hablar de la libertad de las colectividades humanas, estamos refiriéndonos a la autodeterminación", "Autodeterminación: reivindicación de la libre voluntad de los pueblos, de las naciones, etc. Constituye la libertad política. Es un derecho político reconocido a un pueblo para elegir el gobierno y el marco político en el cual participa cada individuo...Una vez adquiridas las libertades civiles, resultan indispensables las libertades políticas como garantía de las anteriores"

Es decir que están inculcando el derecho de autodeterminación como si fuera de cajón. No parece que las Naciones Unidas lo tenga tan claro, pues en la "Declaración de la Garantía de Independencia a las personas y naciones coloniales" del 14 de diciembre de 1966, dice en su artículo 1º: "El sometimiento de las personas a una dominación y explotación extranjera constituye la negación de los derechos humanos fundamentales, siendo contraria a la Carta de las Naciones Unidas y es un impedimento a la promoción de la paz mundial y a la cooperación", pero en el artículo 6º de esta declaración dice: "Todo intento dirigido a la ruptura total o parcial de la unidad nacional y la integridad territorial es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas". No dicen nada que en la práctica las Naciones Unidas reserva dicho derecho para el caso de las colonias, gobiernos raciales o anexiones por la fuerza, de que cuando hablan del derecho de la libre determinación de los pueblos, se está refiriendo también a un concepto del derecho internacional que hace referencia al derecho de las naciones-estado a gobernarse a sí mismas sin injerencias extranjeras (aunque actualmente está limitado este derecho pues cuando se trata de los derechos humanos se considera legítimo la intervención en los asuntos internos).

Por si había alguna duda, en la Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional referentes a las relaciones de Amistad y Cooperación entre los Estados, de 24 de octubre de 1970, aclara que "cuando un gobierno represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio, sin distinción por motivos de raza, credo o color" no se reconocerá "cualquier acción encaminada a quebrantar o menoscabar, total o parcialmente, la integridad de los Estados soberanos o independientes". Como dice Segundo Ruiz Rodríguez (en Teoría del derecho de autodeterminación de los pueblos Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 1998,pág. 165) "Resultaría cuando menos ingenuo que una organización de Estados, en su mayor parte multiétnicos, reconociera un principio que resultaría una bomba de relojería preparada para activarse en contra de la estabilidad y supervivencia de estos mismos Estados. Y en todo caso, si se hubiera reconocido como derecho aplicable, habría estado previsto un procedimiento de salvaguarda y aplicación, procedimiento que no existe".
Por otra parte, cuando las Naciones Unidas hablan del derecho de libre determinación de los pueblos se está hablando de "pueblos" en un sentido genérico no se están refiriendo a pueblos étnicos, es decir basados en factores raciales, lingüísticos, culturales etc., que es el criterio en que se fundamentan los nacionalistas vascos para reclamar su "construcción nacional". Concretamente hacen hincapié los nacionalistas en el factor lingüístico; pero por lo visto hay más de 3500 lenguas en el mundo, ¿tendría que haber, entonces otros tantos estados?, recordemos que la ONU está compuesta por alrededor de 200 estados y que tiene dificultades de funcionamiento, o sea que el universalismo al que se tiende ahora sería imposible.

Tampoco dicen que para filósofos tan importantes, como lo es hoy, Habermas (al que dicho libro cita con frecuencia) "Una existencia de secesión está justificada solamente cuando la violencia de un Estado central priva de sus derechos a una parte de la población que está concentrada en un territorio...Es decir, que en la medida que todos los ciudadanos disfrutan de iguales derechos y nadie es discriminado no existe ninguna razón convincente para la separación de la entidad común existente" (en La inclusión del otro, Paidos, pág. 122). Sin embargo ellos recalcan la idea de que "Una vez adquiridas las libertades civiles, resultan indispensables las libertades políticas como garantía de las anteriores", esta afirmación la interpretan los jóvenes como que primero se tienen que dar la libertad colectiva y después las individuales; no ven que lo que se afirma en el libro de texto es una falacia, primero porque las libertades civiles están garantizadas por la Constitución y nuestro Estado de Derecho, un Estado muy garantista, por cierto, y, segundo, porque dan por supuesto que ETA dejará de matar cuando se les dé el derecho de autodeterminación, y eso es mucho suponer, porque para un movimiento totalitario el terror está implícito en su propia esencia; siempre encontrarán excusa para su violencia; seguirán matando hasta que no sean acatadas todas, y por todos, sus tesis.

Hay otro pasaje en el manual de Filosofía citado que resulta también harto curioso y tiene que ver con el Estatuto vasco (pág. 339): "Euskal Herria persigue el fortalecimiento de la conciencia nacional a fin de expresar su voluntad y decidir por propia iniciativa... A fin de colaborar en la consecución de esos fines y de esos medios, ha sido creado el Nuevo Estatuto de Autonomía para lograr la aprobación mayoritaria del pueblo y para tratar de responder a las nuevas necesidades y a los nuevos retos... desde una visión nacional y local, ya sea en lo referente a los fueros particulares de cada territorio, al abundante patrimonio de los fueros de los municipios o aquellos otros relativos a los valles y merindades, y también a las asociaciones locales...De este modo se recupera una tradición viva que viene desde el principio de la historia, un derecho irrenunciable para Euskal Herria que se plasma en los siete territorios históricos que conforman su tronco nacional: esto es, el derecho, sin intromisiones ajenas, a la libre autodeterminación y al desarrollo de las instituciones que garanticen el ejercicio de ese derecho...El Estatuto, por tanto, constituye un medio de expresión de carácter provisional frente al irrenunciable derecho a la libre autodeterminación y, por ello, no cabe, de ninguna manera, la renuncia a los principios fundamentales que encabezan el texto".

O sea, están diciendo que el Estatuto tiene carácter provisional; esto lo alienta el partido de Arzalluz (convirtiendo, así, un adoctrinamiento, en una despreciable manipulación ya que se sirve de la supuesta categoría moral de los profesores, y de los libros de texto, para inculcar sus tesis) quien, cuando se estaba elaborando la Constitución, dijo lo siguiente: "No buscamos ni en la palabra "nacionalidades", repito, ni en la de autonomía un trampolín para la secesión" (pág. 2312, diario de sesiones número 66, de 12 de mayo de 1978). Y, en segundo lugar, afirman que el derecho de autodeterminación es irrenunciable; entonces ¿para qué sirve el diálogo? Pues bien, esto es lo que jóvenes de 16 o 17 años se ven obligados a aprender y de lo que posteriormente serán examinados: que el derecho de autodeterminación es irrenunciable y que el Estatuto es provisional. Pero la cosa no acaba ahí. El epígrafe titulado "Los derechos humanos" (pág. 341)comienza así: "No tiene sentido preguntar si estamos a favor de los derechos humanos [¡pues claro que tiene sentido y mucho preguntar si se está a favor o no de ellos!]. La mayoría de los países realizan proclamas oficiales a favor de los derechos humanos. Los derechos conceden a la persona una libertad, una inmunidad.(libertad pasiva para evitar la intromisión de los demás en mi esfera de libertad y para mi independencia respecto a los demás) o una capacidad (libertad activa, tener poder para realizar algo, o que los demás no puedan exigirme nada). Además de ello existe un derecho-relación de naturaleza más firme y particular, es decir, el privilegio". ¿El privilegio de naturaleza más firme y particular que los derechos humanos? ¿Qué es el privilegio?, ¿los fueros?

En el mejor de los casos el texto resulta muy oscuro en un tema que requiere la máxima claridad. En este sentido hay que recordar que las Naciones Unidas obliga a los Estados a fortalecer el respeto de los derechos humanos a través de la educación. Como dice Carlos Villán Duran (Curso de Derecho internacional de los derechos humanos pág 354): "La educación en la esfera de los derechos humanos se define como el conjunto de actividades, difusión e información encaminadas a crear una cultura universal en la esfera de los derechos humanos, actividades que se realizan transmitiendo conocimientos y moldeando actitudes, cuya finalidad es:
a) Fortalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales
b) Desarrollar plenamente la personalidad humana y el sentido de la dignidad del ser humano
c) Promover la comprensión, la tolerancia, la igualdad entre los sexos y la amistad entre todas las naciones, las poblaciones indígenas y los grupos raciales, nacionales, étnicos, religiosos y lingüísticos [...]".
Por último, en este rápido análisis, hay un ejemplo de manipulación subliminal nacionalista, a modo de conclusión del libro. Aparece en la unidad didáctica dedicada al tema de las utopías sociales. Se trata de la foto de una manifestación de ELA y LAB llenas de ikurriñas, con el siguiente pie de foto "En los movimientos de obreros y manifestaciones siempre está la utopía presente"¡que casualidad que todos los manifestantes porten una ikurriña!, esto tiene fácil conclusión, después de todo lo dicho, la utopía sólo se da si reclamamos la construcción nacional de Euskal Herría. La utopía regional, frente a la universalista de "La tierra, un país y la humanidad, sus ciudadanos", ¿cuál tendrá más fuerza? ¿cuál es la más racional y generosa? Esto, por lo que se refiere a lo que hay en el libro citado, pero resulta igual de elocuente lo que no hay. Por ejemplo, no es casual que cuando se habla de la ética kantiana no se haga referencia al imperativo categórico, eso de "Obra de tal manera que tu norma de conducta quieras que se convierta en norma universal", tampoco se dice nada de que Kant sostuvo que el hombre debía ser tratado como un fin, nunca como un medio. Sería adecuado, asimismo, dada la situación del País vasco, una unidad didáctica que tratara de Psicología, donde se pudiera hablar de la agresividad y los mecanismos de defensa del "yo". Un mecanismo de defensa que suelen utilizar los radicales es la "proyección", que consiste en lanzar, como su propio nombre indica, hacia los "otros", que suele ser en este caso "los españolazos", sus propios defectos, así sucede cuando tachan de fascistas o nazis, a todos los que no piensan como ellos. Y esto tiene también su miga. Debido a la retorsión del lenguaje y al infantilismo imperante en la sociedad actual, el fascismo ya no significa un movimiento totalitario, sino que ahora es fascismo cualquier postura que contradiga u obstaculice la consecución de nuestros deseos y caprichos, como señala P. Brukner en La tentación de la inocencia, donde además nos dice que muchos criminales y verdugos se ponen la máscara del torturado, y de víctimas, usurpando así a los auténticos desheredados. Por último, se echa en falta una unidad didáctica dedicada a la Lógica, donde se estudien las leyes del razonamiento y se muestre a los alumnos qué es una falacia, porque el mundo nacionalista sin distinciones recurre a ellas constantemente. Convendría, en definitiva, que los autores de manuales como el aquí someramente analizado no perdieran de vista el art. 26 de la Declaración de los Derechos Humanos: "La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos". ALMANAKE