¿Cómo colaborar?
La iniciativa ciudadana ¡Basta
Ya! es un colectivo abierto de ciudadanos de distinta ideología,
pero unidos en torno a tres principios comunes y constitutivos:
1. Oponerse activamente al terrorismo en cualquiera
de sus formas, procedencias e intensidades.
2. Apoyar a todas las víctimas del terrorismo y de la violencia
política.
3. Defender la vigencia del Estado de Derecho, concretado en la
Constitución y en el Estatuto de Autonomía.
Para formar parte de ¡Basta Ya! es suficiente
con asumir estos tres principios y participar, en la medida de cada
cual, en las acciones dirigidas a difundirlos.
¡Basta Ya! nace y existe porque las libertades
elementales y los derechos humanos están en peligro en el
País Vasco, especialmente para los ciudadanos no nacionalistas,
debido al terrorismo de ETA y sus grupos afines, algunos legales
o "alegales", y también debido al auge del nacionalismo
étnico y xenófobo entre los partidos nacionalistas
moderados y otras entidades abertzales, que pretenden pactar con
ETA acuerdos favorables para los intereses nacionalistas excluyendo
a los vascos con otras ideas e identidades.
En el País Vasco miles de personas sufren
campañas de intimidación, extorsión, chantaje,
ataques o atentados mortales contra ellos, sus familias y sus bienes.
La gran mayoría de los ataques considerados menores quedan
impunes gracias a la pasividad policial y judicial o a subterfugios
legalistas. Cualquier ciudadano -ya hay miles en esta situación-
que se haya significado por su militancia contra el terrorismo,
por formar parte de un partido constitucionalista, o por criticar
los abusos del nacionalismo radical, puede ser víctima de
alguna agresión.
¡Basta Ya! nació para promover la
movilización social contra los autores de estos atropellos,
para apoyar a quienes los sufren y para exigir a todas las autoridades
que hagan cumplir la legislación, respetando el Estado de
derecho. Pensamos que la crítica ética del terrorismo
es indispensable, pero no suficiente; también es muy importante
la crítica política, entendiendo por tal cosa la fundada
en valores comunes a todos los demócratas -como los derechos
humanos- con independencia de su partido o de sus preferencias políticas.
La indignación moral no es suficiente:
el terrorismo será derrotado cuando haya una política
apropiada. No se trata de pedir o rogar a los terroristas que dejen
de actuar, sino de impedir por todos los medios legales que cometan
nuevos crímenes y de perseguir a los autores de los ya cometidos.
Y para esto es muy importante la movilización ciudadana:
no sólo para denunciar al terrorismo y reconocer a sus víctimas,
sino para recuperar la calle -tanto tiempo robada por los amigos
del terrorismo- y recordar a las instituciones cuáles son
sus obligaciones.
Entre nosotros hay independientes y militantes
de partidos, sindicatos y varios grupos cívicos. Todos estamos
en ¡Basta Ya! a título personal, sin representar orgánicamente
a ningún colectivo. Varios centenares de personas han participado
en algún momento en las actividades de ¡Basta Ya!,
desde la recogida de firmas y la difusión de manifiestos
hasta la organización de manifestaciones. El colectivo adopta
las decisiones por consenso, discutimos diferentes iniciativas de
movilización hasta adoptar una, y trabajamos después
para que tenga éxito. Una vez lanzada la iniciativa, ¡Basta
Ya! reclama el apoyo de muchos más ciudadanos interesados
en la misma. Así, el último manifiesto de ¡Basta
Ya!, publicado con motivo de la manifestación del 23 de septiembre
de 2000 en San Sebastián, consiguió en dos semanas
más de seis mil firmas de adhesión, incluyendo las
de unos cuatro mil ciudadanos vascos que, a pesar del riesgo, dieron
su firma para publicarla con nombre y apellidos. La recogida de
aportaciones privadas de dinero para pagar los gastos originados
también superó nuestras mejores expectativas.
En ¡Basta Ya! no queremos sustituir a los
partidos políticos, ni competir por los mismos fines con
otros grupos cívicos y pacifistas, que tienen todos nuestros
respetos y también ámbitos de actividad o representación
distintos a los nuestros. Para preservar en lo posible ese carácter
abierto y plural de la iniciativa, hemos preferido prescindir de
una organización profesional y jerarquizada. ¡Basta
Ya! carece de junta directiva, designando de común acuerdo,
cuando es necesario, algunos portavoces autorizados ante la opinión
pública.
Las actividades de ¡Basta Ya! se rigen por
algunos principios concretos: además de no sustituir a los
partidos políticos, ni competir con otros grupos cívicos,
¡Basta Ya! pretende limitar su acción a iniciativas
concretas, independientes de los crímenes terroristas. Esto
significa que ¡Basta Ya! no necesita que se cometa un atentado
para protestar contra el terrorismo, y también que, cuando
hay un atentado con víctimas, apoya las movilizaciones tradicionalmente
convocadas por otros grupos e instituciones.
Todas las actividades de ¡Basta Ya! se han
financiado con las aportaciones de ciudadanos particulares, y con
la subvención de la Fundación Miguel Angel Blanco
para la manifestación de septiembre por la Constitución
y el Estatuto. También nos han ayudado de muchas maneras
otros grupos cívicos como la Fundación Gregorio Ordóñez,
Manos Blancas y Denon Artean. Ahora también contamos con
los 50.000 euros del Premio Sajarov a la defensa de los Derechos
Humanos, que el Parlamento Europeo nos concedió por unanimidad
el año 2000.
El mayor deseo de la Iniciativa Ciudadana
¡Basta Ya! es disolverse cuanto antes por resultar innecesaria,
es decir, porque ningún ciudadano de este país corra
peligro de ser asesinado o agredido por sus ideas o identidad, y
porque el Estado de Derecho funcione de un modo razonable. Pero
hasta entonces, mientras nuestra vida pública y privada siga
amenazada por el terrorismo y afectada por el ambiente de extorsión
y violencia permanente a cargo de los grupos del entorno terrorista,
¡Basta Ya! se propone seguir en activo y movilizar a la ciudadanía
cada vez que parezca necesario.
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