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Uno
de los nuestros
CÉSAR PÉREZ TOLEDO/PRESIDENTE
DE LA ASOCIACIÓN DE JEFES DE POLICÍA LOCAL DE EUSKADI
Sí, aunque alguien no lo crea, también nosotros queremos
a los nuestros. El asesinato de nuestro compañero Joseba
Pagazaurtundua nos ha sobrecogido, de nuevo, sumidos en una secuencia
periódica de locura de la sinrazón que, en un intento
de eliminar voces y pensamientos discrepantes, intentan cercenar
un poco más, si cabe, la libertad de expresión de
cada uno de nosotros y nuestra dignidad humana.
Joseba,
quiso ser policía municipal cuando tenía 21 años,
y nos consta que fue valiente y un pionero de las policías
democráticas, que más tarde fueron creciendo y poblando
los pueblos de nuestro País Vasco. Joseba, en aquellos años
difíciles, de comienzo de la democracia, se atrevía
con todo, además de con sus conciudadanos, cuando incumplían
las Ordenanzas Municipales, con los narcotraficantes que tanto mal
hacían a nuestros jóvenes y con todo tipo de violencia
y delitos, viniesen de donde viniesen.
Con
el tiempo, y su buen hacer, fue ascendiendo hasta alcanzar la categoría
de Jefe. Además era militante activo de uno de tantos partidos
que ha habido por nuestra tierra, primero de Euskadiko Ezkerra y,
después de su desaparición, del Partido Socialista
de Euskadi. ¿Y por qué no va a poder participar un
servidor del pueblo con ese mismo pueblo del que es parte?. Participaba
en muchas otras actividades, porque era un ser vivo y comprometido
con su pueblo, todo le interesaba, no pasaba de nada. Y nos lo han
matado. Los mismos que mataron a tantos otros policías, de
cualquier cuerpo, jueces, carteros, cocineros, concejales y todo
lo que colateralmente pillen por el medio, niños, ancianos
o ciudadanos sin graduación.
No
importa qué nombre les pusiera su aita al nacer, ellos se
encargaron de apellidarse asesinos, y manchar una vez más
nuestras calles de sangre inocente (¡como si a los culpables
se les exigiese sangre!). Luego, estos mismos, hablarán y
escribirán hasta la saciedad de la política de castigo
que emplea el presidente Bush contra los ficticios enemigos de su
victimizado país, como si las similitudes no fuesen sospechosamente
coincidentes entre ETA y los demás 'salvadores de patrias
varias'.
Joseba
fue un entusiasta de su trabajo y de su vida familiar y social,
hasta que le fueron cercando, matándole poco a poco su ilusión,
su libertad y dignidad. Le rodearon, le acosaron como a un animal,
dándole picotazos, picotazos de cobardes, de ignorantes y
salvapatrias. Así son los fascistas. El sábado decidieron
ejecutar la sentencia que dictaron hace años, la pena de
muerte. A él le pilló, también como siempre,
pensando en cosas por las que vivir.
Recibe
un abrazo, colega.
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