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ABC, 9 de julio de 2004 Sólo una cuarta parte de los vascos apoya el mantenimiento del plan Ibarretxe M. ALONSO BILBAO. Sólo una cuarta parte de los vascos, exactamente el 26 por ciento, apoya al ejecutivo autónomo en su apuesta por seguir adelante con el plan Ibarretxe, mientras que un 41 por ciento opina que la propuesta debería ser negociada con el PSE-PSOE y un 20 por ciento piensa que lo mejor sería retirarla. Según los datos del Euskobarómetro de mayo de 2004 presentados ayer en Bilbao, entre el 41 por ciento de vascos que apuestan por la negociación del plan con los socialistas están el 52 por ciento de los votantes del PSE que contestaron a la encuesta y el 44 por ciento de los del PNV. Entre el 26 por ciento que apoya el mantenimiento de la propuesta están el 60 por ciento de los votantes de Batasuna y de Aralar, el 59 de los de EA, el 48 de los del PNV y el 16 por ciento de los de IU. Entre el 20 por ciento que propone la retirada del plan, están el 75 por ciento de los votantes del PP, el 31 de los electores socialistas y el 18 por ciento de IU. Nueva situación política El director de la encuesta, elaborada por el departamento de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco (UPV), Francisco Llera, destacó ayer que los vascos perciben que se está viviendo una nueva situación política, más esperanzadora que la anterior, si bien no es la ausencia durante un año de la violencia de ETA lo que lleva a esa reflexión, sino el cambio en el Gobierno tras las últimas elecciones. Llera explicó que los vascos se muestran cautos sobre la evolución del terrorismo, por lo que sólo baja ligeramente el miedo a participar en política y a expresar libremente las opiniones en este sentido, manteniéndose la sensación de amenaza entre los ciudadanos no nacionalistas. Hay, a pesar de ello, «unas nuevas circunstancias», según explicó el catedrático de la UPV, y una «mayoría social moderada que apuesta por fórmulas de pacto y consenso, lo que perfila una mayoría política distinta, aunque su maduración dependerá de la actuación de los partidos políticos». Gran parte de los vascos, tanto nacionalistas como no nacionalistas, considera que cualquier modificación del marco político de la Comunidad autónoma debe tener tanto o más consenso que el conseguido por el Estatuto. El 55 por ciento de los nacionalistas y el 72 de los no nacionalistas apuestan por ese consenso, destacando que en el caso del PP son el 84 por ciento de sus votantes los que se pronuncian en ese sentido. Casi dos de cada tres vascos, un 64 por ciento, asegura estar dispuesto a votar en el caso de que las instituciones vascas convoquen un referéndum en contra de las previsiones constitucionales. Entre quienes participarían en esa votación y tienen decidido el sentido de su sufragio, una tercera parte lo haría a favor del plan Ibarretxe y un 16 por ciento en contra. La encuesta revela la existencia de «dos opiniones políticas» diferentes, que no comparten casi nada salvo el rechazo a la violencia como medio para conseguir objetivos políticos y la constatación de la existencia de crispación y tensión social por razones políticas. Rechazo frontal a ETA Se mantiene el rechazo frontal y mayoritario al terrorismo de ETA y la descalificación de sus activistas, mientras siguen erosionándose sus apoyos en el «mundo abertzale». Ibarretxe sigue siendo el político mejor valorado y el más identificado con su electorado en el País Vasco, y José Luis Rodríguez Zapatero el que más mejora su imagen. La mayoría de los vascos continúa definiéndose como no nacionalista y se reactiva la adhesión a la Constitución española, invirtiéndose la anterior tendencia desmovilizadora, al mismo tiempo que se apoyan mayoritariamente eventuales reformas que sean compatibles con la misma. En concreto, los vascos se muestran de acuerdo con las cuatro reformas esbozadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Pocos deseos de independencia Los deseos de independencia de los vascos siguen siendo minoritarios y dibujan un futuro incierto. No obstante, la mayoría no ve riesgo para la unidad y cohesión de los españoles y no muestra preocupación por las divisiones que ocasiona el actual debate territorial en España. Para la inmensa mayoría de los vascos, los atentados del 11-M, el terrorismo e Irak fueron los temas de campaña más decisivos en el resultado de las últimas elecciones generales, celebradas el 14 de marzo. Hay un acuerdo unánime de la influencia significativa del 11-M, llegando a reconocerlo en su propia decisión de voto dos de cada diez vascos. Finalmente, los vascos apoyan la continuidad del Pacto Antiterrorista, pero piden que se amplíe a otros partidos y que se reforme. |