«El PNV hace mal en dar por hecho el apoyo de EB a la propuesta» «El debate sobre el nuevo marco no se agota en esta legislatura»
LUIS SALA/BILBAO
A punto de iniciar el nuevo curso político, el consejero Javier Madrazo condiciona el apoyo de Ezker Batua al plan Ibarretxe y rebaja las expectativas creadas en torno a su debate y votación en el Parlamento vasco.
-¿Apoyará EB el plan?
-Va a depender del debate que haya en el Parlamento. Nosotros hemos presentado 69 enmiendas, prácticamente a todos los artículos, que en conjunto forman un todo que da sentido a la propuesta de Ezker Batua, el federalismo de libre adhesión. Es una propuesta que tiene su texto articulado, igual que el plan Ibarretxe. En función de cómo vaya el debate de las enmiendas, tomaremos una decisión. Puede pasar de todo. Lo que sí digo es que, hoy por hoy, hay dos propuestas sobre la mesa: el plan Ibarretxe y la nuestra, aunque haya sectores del nacionalismo que no quieran enterarse de esto. Lo digo porque es así, no es ninguna pose. Tenemos puntos importantes de coincidencia, pero también importantes diferencias. Nuestra propuesta no es el plan Ibarretxe.
-Pues nadie lo diría, viendo hasta dónde ha llegado gracias al apoyo de EB.
-Nosotros aceptamos la tramitación en el Parlamento de la propuesta del Gobierno vasco. Lo que nunca dijimos es que ésa fuera nuestra propuesta. Simplemente, por un planteamiento puramente democrático, nos parecía positivo abrir ese debate. Lo lamentable es que a estas alturas haya grupos políticos que todavía no han presentado sus propuestas de convivencia: ni Batasuna, ni el PP, ni el PSE. Nuestro deseo es que lo hagan y, a partir de un diálogo entre todos, lograr un punto de encuentro que represente el nuevo Estatuto de autonomía para los próximos años.
-Entonces, ¿el PNV hace mal en dar por hecho el apoyo de EB al plan?
-Correcto. Creo que lo he dicho con claridad. Más claro no lo puedo decir.
-Begoña Errazti advertía el pasado jueves de que EA no va a aceptar «rebajas» respecto a la propuesta presentada.
-Las posiciones inmovilistas no son buenas en este proceso. Hace falta justo lo contrario, mucha flexibilidad. Unos tienen que abandonar el frente del no y los otros tienen que aceptar que las propuestas no son inamovibles. Para llegar a un punto de encuentro, todos tenemos que movernos, porque el valor de la convivencia es superior al de las posiciones de cada partido. Cuando se aprobó el Estatuto de Gernika, todos tuvimos que hacer renuncias para lograr el acuerdo político. Ahora tendrá que suceder lo mismo.
-«No quisiera aprobar mi propuesta de federalismo de libre adhesión con los votos de una formación que no condena la violencia», declaraba la semana pasada.
-Así es.
-Pero, sin los votos de Batasuna, ningún plan tendrá la mayoría absoluta necesaria.
-Lo que salga adelante tiene que ser fruto de un acuerdo político amplio. No hay que pensar que el debate se agota ahora, en este curso político.
-Pues Ibarretxe anuncia un otoño «apasionante y trascendental».
-Sí, parece que se van a producir una serie de acontecimientos extraordinarios. Hay que enfriar un poco el ambiente y entender esto como un proceso dinámico que tiene sus etapas. El debate sobre el nuevo marco político va a continuar la próxima legislatura, no se va a agotar ahora. Estamos en la fase en que cada fuerza política debe fijar sus posiciones ante la sociedad vasca y ésta será la que, en las próximas elecciones, ponga las cosas en su sitio.
-Pero el lehendakari se ha comprometido a votar el plan antes de que acabe la legislatura.
-Sí, y creo que es positivo que se haga la votación. Del plan y de los planes, del conjunto de propuestas. Desde luego, nosotros vamos a someter la nuestra a votación. Por eso hace mal el nacionalismo en querer identificar su propuesta como la única para solucionar el conflicto vasco. Aquí hay varias propuestas. De momento, dos. En todo caso, reconociendo que todos los votos son igual de válidos, sacar adelante una propuesta de esta envergadura con el apoyo de parlamentarios que no condenan el terrorismo sería un lastre.
-¿Está sugiriendo entonces que el plan Ibarretxe podría estrellarse en la votación parlamentaria?
-Lo que digo es que no es ningún drama que la propuesta no tenga la mayoría suficiente. Éste es el momento de poner las cartas sobre la mesa. A partir de ahí, que la sociedad decida, y el debate se retomará en la próxima legislatura.
-Una legislatura en la que Ezker Batua sigue apostando por el tripartito con el PNV y EA.
-Creo que es bueno que las fuerzas políticas hablen antes de las elecciones de sus intenciones para el día después. Yo, de entrada, desconfío de esos partidos que no hablan de su política de alianzas. Nuestra sexta asamblea aprobó recientemente la apuesta por un gobierno de izquierdas en Euskadi, pero éste es un horizonte estratégico a medio y largo plazo. Ahora no se dan condiciones para que fragüe un gobierno de esa naturaleza. Así que, mientras perdure el conflicto vasco, nos parece positivo que haya un gobierno plural y trasversal, compuesto por federalistas, nacionalistas y no nacionalistas. Un gobierno integrado por EB, PNV, EA y PSE sería bueno, pero hasta ahora el partido socialista se ha negado a formar parte de un ejecutivo de estas características. Es su decisión y la respetamos. Nos gustaría contar con su presencia en el Gobierno vasco y no les vamos a poner vetos, como ellos hacen con nosotros en conversaciones que 'sottovoce' han tenido y siguen teniendo con el PNV. Pero, si el PSE sigue en sus planteamientos actuales, será difícil. Por eso apostamos por reeditar un tripartito en el que EB tenga más peso y más influencia para acentuar el giro a la izquierda.
-Le preocupa la fuga hacia el PSE de referentes del pacifismo vasco, como Imanol Zubero, que en una entrevista reciente se mostraba decepcionado con Ezker Batua.
-Partiendo de que a Imanol le considero mi amigo desde hace muchos años y de que respeto siempre sus posiciones, creo que lo que está sucediendo es justo lo contrario. En todas las elecciones de circunscripción vasca desde 2001, el peso electoral de EB ha ido en aumento. Creo que en las próximas elecciones vamos a tener más respaldo sociale y vamos a incrementar nuestro apoyo electoral. EB va a tener la llave de la conformación del próximo gobierno. Estoy convencido.
-Después de la sexta asamblea de julio pasado, ¿Ezker Batua es más que nunca el partido de Javier Madrazo?
-No, ni mucho menos. Prueba de ello es que fue una asamblea muy viva, con mucha riqueza en los debates y en la expresión de la pluralidad de la organización. Es verdad que se ha consolidado la figura del coordinador y que hemos logrado que los debates se hagan más hacia dentro y que, hacia fuera, se mantenga la cohesión y la unidad en torno a lo decidido.
-Ezker Batua ya no es una federación de Izquierda Unida, sino una organización soberana que se federa con la coalición. ¿Abandonan el barco antes de que se hunda?
-No, no. Puede dar esa impresión por el tiempo político en el que ha coincidido, pero es una decisión que se ha comunicado a la dirección federal hace muchísimos meses, más de un año. La defensa de un modelo organizativo basado en la soberanía política y jurídica de EB no está reñida con el compromiso con el conjunto de IU. Siempre hemos arrimado el hombro en relación al proyecto federal y ahora lo vamos a arrimar más que nunca.
Reformar el Estado
-¿Ya le ha pedido a Ibarretxe que acuda a la conferencia de presidentes autonómicos?
-No he tenido ocasión, pero esta semana se lo diré personalmente. Creo que es importante que Euskadi juegue fuerte en este debate que se está abriendo en el Estado. Los nacionalistas deberían darse cuenta de que, o hay una revisión profunda de la Constitución donde puedan tener encaje las reformas de los estatutos que se aprueben en los parlamentos autonómicos, o vamos a un choque de trenes y a un conflicto político sin solución. Por eso es necesario reformar el Estado y diseñar un nuevo modelo.
-¿No teme que Euskadi quede «a la altura de Murcia», como dice Anasagasti?
-En la reforma de la Constitución, que tiene que ser en un sentido claramente federal, cada pueblo será lo que quiera ser. También Murcia. Otra cosa es que las aspiraciones de cada comunidad sean diferentes. Por eso hay que diseñar un Estado español federal y asimétrico, donde sea posible la convivencia de comunidades que tienen aspiraciones de autogobierno diferentes. Unas más y otras menos. Pero tenemos que construir un Estado, también con Murcia, con Cataluña, con Galicia y con todas las comunidades y pueblos del Estado. Si no, iremos al choque de trenes.
-¿Contra Aznar vivía usted mejor?
-No, no, en absoluto, aunque es cierto que con el nuevo Gobierno hay una atmósfera política totalmente diferente. La generada por Aznar era irrespirable. Estamos viviendo en un clima de distensión política que es de agradecer, pero no por aportación del PSOE, sino por la salida de Aznar, que era un auténtico peligro para la democracia y el Estado de Derecho.