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DEBATE. Alejandro Echevarría y Román
Knörr, presidentes del Círculo de Empresarios
Vascos y de Confebask, aplauden la intervención del
lehendakari. / BERNARDO CORRAL
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el modelo productivo
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El Correo,
1 de junio de 2004
Los empresarios piden un
marco de estabilidad y consenso político
Reclaman de la Administración
medidas para que Euskadi sea una zona atractiva para las inversiones
de multinacionales y el nacimiento de compañías
innovadoras
M. ALVAREZ/BILBAO
Los empresarios creen
imprescindible conseguir un marco de estabilidad política
que despeje incertidumbres de futuro y la garantía
de que los cambios trascendentales se harán por consenso
y sin imposiciones. Pero eso no basta para garantizar que
el desarrollo económico de Euskadi continuará
por una senda floreciente ya que, según advierten,
las transformaciones que se han registrado en el mundo obligan
a una revisión de algunas cuestiones fundamentales,
como la formación, la productividad de las empresas
y la innovación. Para esos aspectos, reclaman el apoyo
de la Administración.
El presidente del Círculo de
Empresarios Vascos, Alejandro Echevarría, recordó
al presidente de la patronal guipuzcoana, José María
Korta, asesinado por ETA, durante su intervención en
las jornadas sobre el futuro económico de Euskadi.
Lo hizo para destacar el difícil papel que han tenido
que jugar los empresarios que «hemos decidido vivir
aquí». Echevarría garantizó el
respeto de los emprendedores «hacia las estructuras
del poder político que emanan de las urnas»,
pero defendió el derecho de éstos a opinar sobre
la configuración institucional que pueda tener el País
Vasco.
Insistió el presidente del Círculo
en reclamar «estabilidad política para crear
valor» y cuestionó las ventajas de un autogobierno
que no se asiente sobre un amplio consenso político.
Así, pidió, «a los unos que dejen de considerar
que el actual Estatuto es la última versión
posible, y a los otros , que renuncien a imponer un nuevo
Estatuto»
Para el presidente de la patronal Confebask,
Román Knörr, las buenas cifras macroeconómicas
de Euskadi no deben conducir a la autocomplacencia.Más
bien al contrario, situó la «competitividad»
como reto fundamental de la economía vasca, junto a
la necesidad de «resultar atractivos para las inversiones
de las multinacionales y el nacimiento de proyectos innovadores».
El vicepresidente y consejero delegado
de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, destacó
las fortalezas que tiene el País Vasco y que debe explotar,
entre las que nombró «una fiscalidad atractiva
y la cultura industrial». Junto a ello, sin embargo,
recordó que existen retos importantes, en especial
como consecuencia de la ampliación de la Unión
Europea y del impacto que ello tendrá en las empresas
de la comunidad autónoma. «Debemos sentirlo como
un problema -apuntó- porque afecta al 48% de las empresas
vascas, pero también como una oportunidad, porque se
abre un mercado de 75 millones de consumidores».
Sectores 'maduros'
La concentración de sectores
considerados 'maduros' en el entramado industrial de Euskadi
fue también un elemento central en la intervención
del presidente de Mondragón Corporación Cooperativa
(MCC). Jesús Catania llamó la atención
sobre la necesidad de distinguir entre la evolución
de las empresas vascas y del país. Y ello porque, aclaró,
«las empresas pueden tener un futuro brillante si optan
por la internacionalización y por buscar aquellos países
más adecuados para fabricar sus productos, pero el
país puede tener un desarrollo distinto». Recordó
que de las 10 principales compañías de Euskadi
de hace 25 años «ya sólo quedan cuatro»
y reclamó de la Administración un apoyo decidido
en áreas como la internacionalización, la financiación
de proyectos innovadores y la formación.
El presidente de Mercedes Benz España,
Carlos Espinosa de los Monteros, llamó la atención
sobre el considerable descenso que ha tenido en los últimos
años la inversión extranjera en el País
Vasco, «en donde, al margen de los porcentajes concretos,
lo importante resulta ser la tendencia negativa». Para
dibujar las razones que llevan a las multinacionales a invertir
en un sitio y no en otro, citó aspectos como «la
estabilidad política, la seguridad jurídica,
una política económica fiable y una buena formación».
De la misma forma, concretó que las compañías
huyen de «las rigideces administrativas, de un sindicalismo
politizado, del exceso de regulaciones autóctonas y
de los nacionalismos exacerbados».
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