El
descenso de la actividad asesina de ETA así como el de la
llamada violencia callejera o terrorismo de baja intensidad son
patentes y se deben a la actuación policial apoyada en unas
leyes con las correspondientes sentencias judiciales que entienden
el terrorismo como algo más que las personas que ponen las
bombas, lo que ha permitido desbaratar una serie de entramados que
le daban cobertura política y apoyo logístico. Por
ello resulta inconcebible que el nacionalismo vasco y el Gobierno
que lo representa lejos de tener en cuenta estos estertores y ponerse
manos a la obra con su policía integral se dedique a descalificar
las actuaciones legislativas y policiales dando así legitimidad
a las tramas que arropan a ETA y prolongando por consiguiente su
existencia asesina.
En
2002 ETA causó daños por valor de 20.000 euros, 26,4%
menos que en el 2000
Datos
facilitados por la Subdirección General de Atención
al ciudadano y de asistencia a las víctimas del terrorismo