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INGLÉS
 

EL “PLAN IBARRETXE”: UNA AMENAZA NACIONALISTA
CONTRA LA DEMOCRACIA EN EL PAIS VASCO

El mes de septiembre del año 2002, Juan José Ibarretxe, lehendakari (presidente) del Gobierno Vasco por el PNV (Partido Nacionalista Vasco), anunció solemnemente en el Parlamento Vasco que a lo largo del año siguiente presentaría un plan para instituir una nueva relación política con España que permitiera avanzar en la solución del contencioso vasco, el conflicto histórico que, según los nacionalistas, tiene su origen en la supresión violenta de los derechos vascos perpetrada por españoles y franceses.
En julio de 2003 la prensa española publicó un borrador del Plan Ibarretxe muy parecido a la Constitución de un Estado soberano: el lehendakari ha admitido su autenticidad. La práctica totalidad de los analistas no nacionalistas que lo han estudiado lo consideran incompatible con la Constitución española y con el proyecto de Constitución Europea. De imponerse, el País Vasco quedaría fuera de España y de la Unión Europea, pues el Plan no prevé la posibilidad de una negativa: de ser rechazado, la secesión queda sobreentendida.
Así pues, el Plan Ibarretxe pretende imponer a todos el programa nacionalista por la vía de los hechos consumados, presentando como intento de “diálogo” y “negociación” una propuesta que, por su partidismo unilateral, ningún Estado podría aceptar sin admitir su quiebra constitucional. Dado que la mayoría de la sociedad vasca no quiere la independencia ni la ruptura con España ni Europa, el programa nacionalista para obtener la independencia sólo puede triunfar explotando al máximo los efectos perturbadores del terrorismo y de la violencia, y presentando el Plan Ibarretxe como la única vía a la paz. Lo cierto es que basta oponerse públicamente a los fines comunes de los nacionalistas para convertirse en objetivo de ETA y ser marginado por las instituciones que controlan los nacionalistas. Un chantaje que por sí mismo convierte este Plan en una completa perversión de la democracia. Ibarretxe ni siquiera tiene la honradez de llamar a las cosas por su nombre: la fórmula política que propone –la Comunidad Libre Asociada de Euskadi- es una independencia subrepticia, con todas las ventajas de la soberanía y sin ninguno de sus inconvenientes.

 

EL PLAN IBARRETXE Y SUS CIRCUNSTANCIAS

QUE HAY DE MALO EN EL PLAN IBARRETXE

La aplicación del Plan Ibarretxe destruiría la economía del País Vasco

Descenso de la violencia

Pocos deseos de independencia