| El
Diario Vasco, 17 de marzo de 2004
El
lehendakari ofrece a Zapatero abrir un proceso de diálogo
sin condiciones previas
Aboga por «afrontar»
el debate del plan Ibarretxe de forma «abierta y sosegada»
en el Parlamento «porque ya no hay excusas para nadie».
Recuerda que el tripartito ha salido «reforzado»
de las elecciones
BELÉN ELGUEA. DV. VITORIA
El
lehendakari quiso trasladar ayer un mensaje «ilusionante»
y «esperanzador» a la sociedad vasca porque, según
indicó en una primera valoración de los resultados
electorales, con la victoria del candidato socialista José
Luis Rodríguez Zapatero, existe «una oportunidad
histórica para dialogar, para hablar sin condiciones,
respetándonos unos a otros».
En
su comparecencia puso en valor el concepto del diálogo,
una palabra que, a su juicio, ha estado «demonizada
y despreciada» y que tras las elecciones «ha sido
recuperada para la democracia».
Para
Ibarretxe, la incomunicación con el todavía
presidente del Gobierno español, José María
Aznar, con quien no se han reunido desde junio de 2000, es
algo que pertenece al pasado, por lo que mostró su
confianza en que ningún político «se jacte
de no hablar con los demás».
Mano
tendida
Por
ello, no dudó en afirmar que el Gobierno Vasco mantendrá
su actitud de «mano tendida» para hablar «con
todos y de todo». Así, consideró necesario
abrir un proceso de diálogo con Rodríguez Zapatero
sin condiciones previas.
«Espero
que sea el diálogo lo que nos permita buscar soluciones
amables entre Euskadi y España, entre el Gobierno Vasco
y el español», expresó el lehendakari
que, al igual que en otras ocasiones, volvió a pedir
respeto para todas y cada una de las ideas, incluidas las
recogidas en el plan Ibarretxe, que el próximo lunes
se comenzará a discutir en el Parlamento Vasco.
En
cuanto a la posibilidad de que los últimos resultados
electorales puedan incidir en el ritmo del debate ralentizándolo,
el lehendakari se mostró partidario de afrontar el
debate de forma «moderada y sosegada» en la Cámara
vasca. Asimismo, recordó que hasta ahora los problemas
planteados por populares y socialistas no se han centrado
en los plazos sino que ambas formaciones se han negado a debatir
sobre la propuesta que el tripartito registró el pasado
25 de octubre en el Parlamento Vasco. «La posición
conjunta de PP y PSE en Euskadi ha sido simplemente no debatir
las ideas del proyecto democrático de los tres partidos
del Gobierno Vasco», manifestó.
Insistió
en que la propuesta planteada por el Ejecutivo vasco «es
parte de la solución» que, a su juicio, debe
ser «completada» con las del resto de partidos.
Tras
asegurar que el debate ya está en la Cámara
vasca y que «ya no hay excusas para nadie», Ibarretxe
mostró su deseo de instaurar un «nuevo tiempo»
en el que «fuéramos capaces de hablar y de hacer
un debate sosegado y con calma, que culmine con la aprobación
de un proyecto en el Parlamento».
Pacto
antiterrorista
Pese
a ser contrario al pacto antiterrorista suscrito únicamente
por PP y PSE, Ibarretxe aseguró que no pedirá
a Rodríguez Zapatero que lo retire porque, a su juicio,
«a nadie se le puede decir que retire nada», si
bien, recordó que en el citado pacto se menciona más
veces al Partido Nacionalista Vasco que a ETA.
Y
es que el lehendakari ha visto como desde diferentes ámbitos
y en reiteradas ocasiones, con más frecuencia en campaña
electoral, se le exigían que retirase su propuesta
de nuevo Estatuto político, lo que, a su entender,
es pedir que renuncie a sus ideas.
«Jamás
le solicitaré a ningún político ni a
ninguna formación que renuncie a sus ideas para hablar
con él y espero que tampoco se le vuelva a pedir al
lehendakari que deje a un lado sus ideas para poder hablar
con otros responsables políticos», advirtió.
En
cuanto a los temas que abordará con el que, con toda
probabilidad, será el nuevo presidente del Gobierno
español, Ibarretxe no quiso desvelar detalles ya que,
además se mostró partidario de no debatir los
temas que deben ser tratados en privado en los medios de comunicación.
A
pesar de reconocer que Rodríguez Zapatero tendrá
que resolver otros problemas «profundos y graves»,
el lehendakari señaló que para él, «el
problema vasco es el más grande del mundo» por
lo que consideró que este asunto debe situarse en un
lugar prioritario de la agenda política. «Resolver
el problema vasco, hacer desaparecer de una vez y para siempre
la violencia de ETA, conseguir un acuerdo de relación
amable entre Euskadi y España se coloca en el primer
lugar de la agenda política», manifestó.
Si
bien Convergencia i Unió ya ha adelantado que no se
opondrá a la investidura de José Luis Rodríguez
Zapatero como nuevo presidente del Gobierno español,
Ibarretxe no se pronunció sobre esa decisión,
que tal y como indicó, le corresponde tomar a la dirección
del partido, que será el encargado de hacerlo público.
Respaldo
al tripartito
A
la hora de valorar los resultados electorales, Ibarretxe destacó
la confianza que la sociedad vasca ha depositado en el tripartito
que «ha salido reforzado de las elecciones», algo
que para el lehendakari pone de manifiesto que «vamos
por el buen camino».
Además
de la participación, el comportamiento y la madurez
de los electores, destacó el escaño que mantiene
Eusko Alkartasuna en Gipuzkoa y los 40.000 votos más
conseguidos por IU-EB, datos que han contribuido a que el
tripartito consiguiera 100.000 votos más que hace cuatro
años, lo que en porcentaje supone que hayan pasado
de contar con el 44%de los votos en el 2000 al 49%.
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