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ABC, 2 de abril de 2004

El PNV impone un calendario del plan Ibarretxe acorde a sus intereses electorales

Los nacionalistas abren el abanico de «aportaciones» al plan soberanista a setenta colectivos para opinar y el PSE les acusa de buscar un apoyo en la calle que no tienen en el Parlamento

J. J. SALDAÑA

VITORIA. El PP y PSE-EE coincidieron en acusar a los partidos del Gobierno vasco, PNV, EA e IU/EB, de «imponer» el procedimiento de la ponencia que discute el plan Ibarretxe con el fin de «adecuarlo al programa electoral del PNV». El socialista Jesús Eguiguren dijo que se ha iniciado un camino «hacia ninguna parte». En concreto, la ponencia constituida para estudiar el plan Ibarretxe acordó, en su primera reunión, abrir un plazo de «aportaciones» hasta el 30 de abril a las personas y colectivos -un total de sesenta- que participaron en el dictamen a favor del autogobierno que el Parlamento vasco aprobó en julio de 2002.

Ante la reiterada negativa del PP y PSE-EE a presentar enmiendas parciales por su rechazo frontal a la propuesta del lendakari, el PNV busca revestir de normalidad el debate y prolongarlo hasta pasado el verano, de forma que su tramitación enlace directamente con los prolegómenos de la campaña electoral de las elecciones de 2005.

Encima de la mesa, sólo están a debate las enmiendas presentadas por los mismos proponentes del texto, PNV (17), EA (42) e IU/EB (69), y cuatro mas de «Sozialista Abertzaleak». La propuesta de abrir la ponencia a agentes externos al Parlamento fue aprobada con la única oposición del Grupo Popular y justificada por el presidente de la ponencia, el peneuvista José Antonio Rubalcaba, con la existencia de antecedentes como la Ley del Suelo. Rubalcaba, que tiene previsto convocar reuniones semanales, instó a los grupos de la oposición a presentar por escrito sus aportaciones, en referencia a la oferta -reiterada ayer por el socialista Jesús Eguiguren-, de negociar, a partir de cero, un nuevo pacto estatutario a cambio de la retirada del plan Ibarretxe. A preguntas de los periodistas, no quiso avanzar la fecha de conclusión de los trabajos de la ponencia que elevará -primero, a comisión y, luego, a Pleno-, un dictamen.

«Sucedáneo del debatre real»

Al término de la reunión de ayer, que se prolongó cerca de hora y media, Leopoldo Barreda (PP) denunció el «afán dilatorio» del PNV en beneficio de sus intereses, y le acusó de manipular la ponencia con la intención de alargar el debate. «El Gobierno tiene su calendario y tiene que rellenar el tiempo hasta cumplirlo», sostuvo.

Por su parte, el socialista Jesús Eguiguren afirmó que «hemos iniciado un camino hacia ninguna parte», y advirtió que las aportaciones externas «no pueden sustituir en ningún caso al consenso de las fuerzas políticas», por lo que se trata de «un sucedáneo del debate real» con el que los partidos en el Ejecutivo «buscan fuera del Parlamento» el apoyo con el que no cuentan. Eguiguren denunció la nula voluntad de diálogo del PNV que ha «impuesto» el procedimiento del debate para «adecuarlo a su calendario electoral», dijo.