| 
Santiago de Ybarra, presidente del grupo
Vocento, y Carlos Espinosa de los Monteros, de Mercedes Benz-España,
dialogan con Pedro Solbes.
Contenidos relacionados
La
polémica intervención de Maqueda
|
|
El Correo,
1 de junio de 2004
«El Estatuto nos unió
y cualquier reforma requiere, al menos, el mismo consenso»
Cuatro empresarios coinciden
en las líneas maestras al analizar el futuro del autogobierno
A. BARANDIARAN/BILBAO
La reforma del Estatuto
en el País Vasco precisa del máximo consenso
posible y debe contribuir a dar estabilidad a la sociedad.
Es la conclusión de la mesa redonda sobre la 'La realidad
del autogobierno y los empresarios: pasado, presente y futuro'
que se celebró ayer en el marco de la jornada que tuvo
lugar en el Guggenheim.
Los cuatro empresarios que participaron
en ella enviaron este mismo mensaje aunque con distintas palabras
y matices. Álvaro Videgain, presidente de Tubacex,
que fue el último ponente y por ello mismo el más
breve y contundente, puso el énfasis en la necesidad
de cuestionar la afirmación de que «un mayor
autogobierno ofrece mayores y mejores oportunidades a las
empresas vascas». En su opinión, «no es
una verdad que nos incite a dar un paso tan comprometido como
la superación del Estatuto, más allá
de las reformas que puedan establecerse por consenso».
«Lo que más nos unió
a todos fue el Estatuto y cualquier cosa que queramos hacer
debería, como mínimo, aspirar a igualar o incluso
superar aquellos resultados», aseveró.
En la misma línea, Jose María
Vizcaíno, anterior presidente del Círculo de
Empresarios, insistió en que «la nueva configuración
que se nos está planteando», en clara alusión
al plan Ibarretxe, «debe aglutinar a los ciudadanos
y tiene que conseguir una cohesión interna de la que
ahora carecemos». «No será tarea fácil
conciliar los deseos de quienes piden avanzar bordeando los
límites de la Constitución con quienes quieren
el mínimo cambio en el marco jurídico»,
advirtió.
Prepotencia
Vizcaíno alertó sobre
la prepotencia que a veces «exhibimos los vascos»
y, en este sentido, instó a la clase política
a no caer en la tentación de interpretar la reforma
autonómica que plantea el Gobierno central como una
«invitación a escalar en el autogobierno para
diferenciarnos del resto». «Este clima reformador
debe servir para complementarse, no para imponer tesis maximalistas»,
añadió.
Alfonso Basagoiti, presidente de Gamesa,
pidió en la misma tónica general «que
la configuración de autogobierno que se escoja sea
consensuada» porque el empresariado necesita «un
marco estable» para desarrollar su misión, que
es la creación de riqueza.
Pero también quiso abrir una
puerta al optimismo al apuntar que un cambio del marco jurídico
requiere consenso, pero no unanimidad. Recordó, en
este sentido, que en 1978, cuando se estaba negociando el
actual Estatuto, hubo partidos políticos de ámbito
estatal que se opusieron a él -en alusión a
la extinta Alianza Popular- y, pese a todo, salió adelante.
«No estamos en un escenario peor, no se debe magnificar,
no es tan preocupante. Hay que buscar un nuevo marco de entendimiento»,
dijo.
Por su parte, el presidente de la BBK,
Xabier de Irala, realizó un repaso a la trayectoria
de las caja de ahorros en los últimos 25 años
y afirmó que «esta etapa coincide con el mayor
desarrollo de las cajas en toda su historia».
Según explicó, «despojadas
de sus limitaciones normativas y sometidas al veredicto del
mercado las cajas, en general, y las vascas en particular,
han respondido con buen gobierno, rentabilidad, solvencia
y eficiencia». Como prueba de ello destacó el
hecho de que la cuota en depósitos de estas entidades
financieras haya superado el 50% lo que significa que han
ganado la partida a los bancos.
|