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Joseba Egibar saluda a Francisco Letamendia poco antes de comenzar la ponencia sobre la propuesta del lehendakari. [TXABARRI]


 

El Diario Vasco, 6 de mayo de 2004

Atutxa dice que el plan Ibarretxe no se votará en septiembre, pero confía en que sea este año

Los socios del tripartito en el Gobierno Vasco abogan por «flexibilizar» el debate y apuestan por efectuar la votación antes de las elecciones autonómicas El presidente de la Cámara ruega al PSE-EE que presente un texto alternativo

BELÉN ELGUEA./DV. VITORIA

El plan Ibarretxe no será sometido a votación en la Cámara vasca en septiembre coincidiendo con el debate de política general, tal y como había previsto inicialmente el lehendakari, aunque pese al retraso, el trámite podría llevarse a cabo antes de fin de año. Así lo manifestó ayer el presidente del Parlamento Vasco, Juan María Atutxa, que consideró que para esa fecha el texto podría estar en condiciones de ser debatido por el pleno, si bien afirmó que «no es una fecha fija porque dependerá del número de personas que comparecerán en la ponencia».

Atutxa justificó esta dilación por un retraso de dos meses y medio en la tramitación de la propuesta ya que, por una parte, la Mesa del Parlamento tuvo que paralizar el proceso al haber un escrito de consideración y, además, atendió la petición para ampliar el plazo de enmiendas en dos ocasiones.

No obstante, el presidente del legislativo vasco reiteró su propuesta de «paralizar el cronómetro del debate y abrir un nuevo plazo desde el consenso» a fin de que el PSE-EE tenga «oportunidad» de presentar un texto alternativo a la propuesta de Ibarretxe.

De hecho, Atutxa apeló al nuevo ambiente político suscitado con la llegada del PSOE al Gobierno central y rogó a los socialistas vascos «que hagan ese esfuerzo» y presenten una propuesta alternativa ya que, para él, la iniciativa de 'Más Estatuto' que el PSE-EE llevó a la comisión de autogobierno es más una «filosofía distinta de ver las cosas» que un proyecto alternativo. En caso de que finalmente el partido de Patxi López recoja el guante y presente un documento, Atutxa mostró su convencimiento de que esa situación conllevaría un retraso.

El presidente de la Cámara vasca rechazó de forma tajante y reiterada las acusaciones de que el tripartito quiere dilatar en el tiempo el debate y aseguró que en sus palabras «no hay absolutamente nada ni de propagandístico ni de electoralista».

En la legislatura

Por su parte, el Gobierno Vasco respaldó, esta vez a través de un comunicado de Lehendakaritza, la iniciativa de Atutxa favorable a «flexibilizar» el trámite parlamentario, si bien evitó dar fechas concretas puesto que, tal y como indicó, corresponde al Parlamento «arbitrar» cómo debe llevarse a cabo el debate y las votaciones de las iniciativas existentes. No obstante, el Ejecutivo quiso dejar claro que el compromiso adquirido con la sociedad vasca pasa por «incentivar el debate e impulsar el diálogo abierto» en el Parlamento Vasco en torno al plan Ibarretxe y las propuestas que puedan presentar otros grupos para que puedan ser «debatidas y votadas en esta legislatura».

El comunicado del Gobierno tripartito se hizo público apenas dos horas después de que el consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga (EA), rechazara que el debate y la votación del plan pudiera retrasarse hasta después de las elecciones autonómicas, tal y como un día antes habían apuntado fuentes autorizadas de Ajuria Enea.

«Hay tiempo en un año para debatirlo con tranquilidad, ¿para qué retrasarlo?», se preguntó ayer Azkarraga, que no obstante se mostró partidario de flexibilizar los plazos, «pero dentro del ámbito de la legislatura» a fin de que el plan se pueda votar «con los añadidos» realizados por otros partidos, especialmente del PSE-EE.

No es la primera vez que la propuesta del nuevo Estatuto político suscita discrepancias en el seno del tripartito, en concreto, entre PNV y EA. Una de ellas se produjo cuando el lehendakari Ibarretxe, mostró su disposición a cambiar «hasta la última coma» del plan. Esta afirmación provocó la reacción airada de la presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, y su rechazo a rebajar «ni un ápice» el contenido de la propuesta aprobada por el tripartito.

«Sólo el nombre»

Estos mismos recelos los ponía de manifiesto ayer el secretario general de EA, Unai Ziarreta, que no descartó que se produzca un acuerdo entre PNV y PSE, al tiempo que mostró su temor de que el proyecto de nuevo Estatuto para Euskadi mantenga sólo el «nombre» del proyecto y no sus contenidos.

Su compañero de filas en el Parlamento Vasco Rafael Larreina situó el fin del debate y la votación «como muy tarde» en noviembre o diciembre. En su opinión, este calendario permitiría cumplir el compromiso electoral de su partido y del Ejecutivo vasco de que se vote la propuesta en esta legislatura. A la hora de flexibilizar plazos, Larreina señaló que si el PSE-EE va a realizar algún movimiento lo debería hacer ahora. «Si no lo hace ahora, no lo va a hacer tampoco en octubre», manifestó el parlamentario de Eusko Alkartasuna.

Por su parte, el representante de IU-EB en la Cámara vasca Oskar Matute consideró que el debate debe realizarse «sin prisa, pero sin pausa», por lo que abogó por flexibilizar los plazos de la tramitación, pero sin que ello suponga que el proceso «no tenga fin».

Reconoció que es posible que el debate se agote en esta legislatura, aunque puso de manifiesto que los tiempos están cambiando y se podrían «contemplar» otros plazos para hacer posible «un mayor apoyo social y político».