| El
Diario Vasco, 6 de mayo de 2004
Atutxa
dice que el plan Ibarretxe no se votará en septiembre,
pero confía en que sea este año
Los
socios del tripartito en el Gobierno Vasco abogan por «flexibilizar»
el debate y apuestan por efectuar la votación antes
de las elecciones autonómicas El presidente de la Cámara
ruega al PSE-EE que presente un texto alternativo
BELÉN
ELGUEA./DV. VITORIA
El plan Ibarretxe no será
sometido a votación en la Cámara vasca en septiembre
coincidiendo con el debate de política general, tal
y como había previsto inicialmente el lehendakari,
aunque pese al retraso, el trámite podría llevarse
a cabo antes de fin de año. Así lo manifestó
ayer el presidente del Parlamento Vasco, Juan María
Atutxa, que consideró que para esa fecha el texto podría
estar en condiciones de ser debatido por el pleno, si bien
afirmó que «no es una fecha fija porque dependerá
del número de personas que comparecerán en la
ponencia».
Atutxa justificó esta
dilación por un retraso de dos meses y medio en la
tramitación de la propuesta ya que, por una parte,
la Mesa del Parlamento tuvo que paralizar el proceso al haber
un escrito de consideración y, además, atendió
la petición para ampliar el plazo de enmiendas en dos
ocasiones.
No obstante, el presidente
del legislativo vasco reiteró su propuesta de «paralizar
el cronómetro del debate y abrir un nuevo plazo desde
el consenso» a fin de que el PSE-EE tenga «oportunidad»
de presentar un texto alternativo a la propuesta de Ibarretxe.
De hecho, Atutxa apeló
al nuevo ambiente político suscitado con la llegada
del PSOE al Gobierno central y rogó a los socialistas
vascos «que hagan ese esfuerzo» y presenten una
propuesta alternativa ya que, para él, la iniciativa
de 'Más Estatuto' que el PSE-EE llevó a la comisión
de autogobierno es más una «filosofía
distinta de ver las cosas» que un proyecto alternativo.
En caso de que finalmente el partido de Patxi López
recoja el guante y presente un documento, Atutxa mostró
su convencimiento de que esa situación conllevaría
un retraso.
El presidente de la Cámara
vasca rechazó de forma tajante y reiterada las acusaciones
de que el tripartito quiere dilatar en el tiempo el debate
y aseguró que en sus palabras «no hay absolutamente
nada ni de propagandístico ni de electoralista».
En la legislatura
Por su parte, el Gobierno
Vasco respaldó, esta vez a través de un comunicado
de Lehendakaritza, la iniciativa de Atutxa favorable a «flexibilizar»
el trámite parlamentario, si bien evitó dar
fechas concretas puesto que, tal y como indicó, corresponde
al Parlamento «arbitrar» cómo debe llevarse
a cabo el debate y las votaciones de las iniciativas existentes.
No obstante, el Ejecutivo quiso dejar claro que el compromiso
adquirido con la sociedad vasca pasa por «incentivar
el debate e impulsar el diálogo abierto» en el
Parlamento Vasco en torno al plan Ibarretxe y las propuestas
que puedan presentar otros grupos para que puedan ser «debatidas
y votadas en esta legislatura».
El comunicado del Gobierno
tripartito se hizo público apenas dos horas después
de que el consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social,
Joseba Azkarraga (EA), rechazara que el debate y la votación
del plan pudiera retrasarse hasta después de las elecciones
autonómicas, tal y como un día antes habían
apuntado fuentes autorizadas de Ajuria Enea.
«Hay tiempo en un año
para debatirlo con tranquilidad, ¿para qué retrasarlo?»,
se preguntó ayer Azkarraga, que no obstante se mostró
partidario de flexibilizar los plazos, «pero dentro
del ámbito de la legislatura» a fin de que el
plan se pueda votar «con los añadidos»
realizados por otros partidos, especialmente del PSE-EE.
No es la primera vez que la
propuesta del nuevo Estatuto político suscita discrepancias
en el seno del tripartito, en concreto, entre PNV y EA. Una
de ellas se produjo cuando el lehendakari Ibarretxe, mostró
su disposición a cambiar «hasta la última
coma» del plan. Esta afirmación provocó
la reacción airada de la presidenta de Eusko Alkartasuna,
Begoña Errazti, y su rechazo a rebajar «ni un
ápice» el contenido de la propuesta aprobada
por el tripartito.
«Sólo el nombre»
Estos mismos recelos los ponía
de manifiesto ayer el secretario general de EA, Unai Ziarreta,
que no descartó que se produzca un acuerdo entre PNV
y PSE, al tiempo que mostró su temor de que el proyecto
de nuevo Estatuto para Euskadi mantenga sólo el «nombre»
del proyecto y no sus contenidos.
Su compañero de filas
en el Parlamento Vasco Rafael Larreina situó el fin
del debate y la votación «como muy tarde»
en noviembre o diciembre. En su opinión, este calendario
permitiría cumplir el compromiso electoral de su partido
y del Ejecutivo vasco de que se vote la propuesta en esta
legislatura. A la hora de flexibilizar plazos, Larreina señaló
que si el PSE-EE va a realizar algún movimiento lo
debería hacer ahora. «Si no lo hace ahora, no
lo va a hacer tampoco en octubre», manifestó
el parlamentario de Eusko Alkartasuna.
Por su parte, el representante
de IU-EB en la Cámara vasca Oskar Matute consideró
que el debate debe realizarse «sin prisa, pero sin pausa»,
por lo que abogó por flexibilizar los plazos de la
tramitación, pero sin que ello suponga que el proceso
«no tenga fin».
Reconoció que es posible
que el debate se agote en esta legislatura, aunque puso de
manifiesto que los tiempos están cambiando y se podrían
«contemplar» otros plazos para hacer posible «un
mayor apoyo social y político».
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