|
El
Correo, 20 de junio de 2004
«Estamos
hablando con la izquierda abertzale, pero no habrá acuerdos
si no desaparece ETA»
Teme
un nuevo 'café para todos' autonómico y reclama a
Zapatero que tenga para Euskadi la misma actitud de «respeto»
que muestra en Cataluña
ENTREVISTA
A JOSU JON IMAZ, PRESIDENTE DEL PNV
ALBERTO
SURIO/SAN SEBASTIÁN
«Hay que debatir de contenidos, no de formas»
Josu Jon Imaz niega que la victoria del PNV en las elecciones europeas
le afiance al frente del EBB. «Éste no es un partido
personalista», recalca. Pero parece claro que este momento
dulce postelectoral le blinda ante un otoño político
decisivo en el que los nacionalistas necesitan tejer acuerdos para
que prospere el plan Ibarretxe. Reconoce que el PNV «está
dialogando» con la izquierda abertzale «y con todos»,
pero excluye posibles acuerdos hasta que termine la violencia.
-¿Las
europeas han sido la antesala de las próximas elecciones
autonómicas?
-Cada
elección es cada elección. Si no, entraríamos
en una dinámica infernal. No podíamos convertir a
las europeas en la segunda vuelta de las generales ni en la antesala
de las autonómicas. Tenemos que acostumbrarnos a un espíritu
ciudadano cívico en el que cada elección sirve para
lo que sirve. Y lo digo desde la legitimidad de tener un buen resultado.
-Y
eso que la abstención ha sido altísima...
-Es
muy preocupante. Nos debiera alarmar como demócratas y como
europeístas que las visiones cortoplacistas de los estados
estén alejando de la ciudadanía un proyecto histórico
tan trascendental.
-¿Qué
opina de la Constitución europea?
-Nos
hubiera gustado una mayor sensibilidad con pueblos, naciones, nacionalidades,
regiones, con todas las entidades subestatales que somos las que
defendemos al máximo esa Europa de los ciudadanos. Pero somos
europeístas convencidos y sabemos que la Unión es
un proceso paciente y complejo, que requiere tiempo y perspectiva.
Esta Constitución globalmente supone un avance histórico.
-¿Las
elecciones han afianzado su liderazgo al frente del EBB?
-No,
porque éste no es un partido personalista en el que un presidente,
desde la ejecutiva, marca las improntas. Al final, en un grupo humano
los triunfos y los fracasos son compartidos.
-¿Están
cerradas de verdad las tensiones internas en el PNV por el relevo
de Xabier Arzalluz?
-Tuvimos
un proceso que no fue fácil. Las transiciones después
de un liderazgo de 23 años no son fáciles en ninguna
organización humana. En este momento estamos todos remando
con ilusión y en la misma dirección.
-¿Hay
buena química política con Joseba Egibar?
-Los
miembros del EBB debatimos y alcanzamos acuerdos, pero, desde luego,
el grupo humano del EBB funciona bien.
-Usted
defiende la alianza Galeusca con nacionalistas catalanes y gallegos
como un proyecto estratégico. No obstante, CiU ha 'pinchado'
en Cataluña.
-CiU
ganó las elecciones de noviembre en Cataluña con el
mayor número de escaños; el pacto tripartito PSC-Esquerra-ICV
desplazó a CiU de la Generalitat y esta coalición
ha pasado por un momento complejo. Las europeas culminan un ciclo
electoral que había iniciado en las generales, Pero yo creo
que el proyecto Galeusca es estratégico, empieza su cometido
el domingo y debe de ser un motor de impulso para conseguir el reconocimiento
de la pluralidad en el Estado español.
-¿Con
qué objetivos concretos?
-Tenemos
la Declaración de Barcelona que firmamos en 1998, es un proyecto
que está vigente, que busca trabajar en varias líneas:
una, el trabajo conjunto para el reconocimiento jurídico
y político de las naciones vasca, catalana y gallega en el
Estado español, y también, que eso pueda tener su
traslación al ámbito europeo.
-El
secretario de Organización del PSOE, José Blanco,
ha resaltado los problemas que el pacto con el PNV suscita a los
electores moderados de CiU.
-Sus
declaraciones me extrañaron y me recordaron al viejo estilo
del insulto y la descalificación gratuita de Zaplana, Acebes,
Mayor y compañía.
-¿El
Gobierno Zapatero se 'mueve' en relación con la situación
vasca?
-Creo
que ha podido tener en política exterior algunas actitudes
audaces, pero en política interna está manteniendo
posiciones muy similares a las que tenía el PP. Por ejemplo,
la Ley de Partidos, el recurso contra le Ley Vasca de Universidades
o la polémica por el recorte de los 32 millones de euros
por el Cupo. En lugar de incorporarse al debate democrático
para buscar una solución a la convivencia en Euskadi, vuelve
a echar el freno de mano. El Gobierno de Zapatero, y me gustaría
decir lo contrario, está manteniendo respecto al tema vasco
posiciones muy próximas a las que mantenía el PP,
independientemente de que los tonos, las formas y la música
son diferentes, lo cual en política también es importante.
-El
PSE dice que lo que ocurre es que ustedes necesitan dibujar a un
Zapatero parecido a Aznar para hacer victimismo electoral.
-En
primer lugar, me encantaría decir que la posición
del PSOE y de Zapatero es totalmente diferente de la del PP. Pero
esta afirmación no se puede basar en hechos... Y ahí
está la insistencia en el mensaje de que retiremos el proyecto
de nuevo estatuto, en lugar de incorporarse al debate, o su posición
respecto a la ilegalización de partidos, o la reafirmación
del pacto antiterrorista. ¿Tácticas electorales? He
visto con sorpresa que es el PSE el que empieza a hacer campaña
a las elecciones. A todos los partidos les pediría tranquilidad.
-Pero
es que los socialistas señalan que la 'vía catalana'
encaja con el marco legal y parte de una metodología de consenso
y el plan Ibarretxe no, que es unilateral y rupturista.
-La
metodología que se utilizó en el Parlamento Vasco
es muy similar a la que en su momento se ha utilizado en el Parlamento
catalán. De hecho, en el Parlamento Vasco se constituye una
comisión de autogobierno en octubre del año 2001 de
la que emanan una serie de bases para el autogobierno y, posteriormente,
se solicita al Gobierno vasco que presente un nuevo proyecto de
Estatuto. El problema es que ese nuevo tiempo político que
en Euskadi se inició el 13 de mayo de 2001, en el ámbito
del Estado parece que se ha iniciado el 14 de marzo de este año.
Y los socialistas, en toda esta etapa en la que estábamos
dando esos pasos en el Parlamento, mantuvieron unas posiciones absolutamente
iguales o difíciles de diferenciar respecto al PP. Estamos
dispuestos a buscar los elementos reglamentarios a lo largo del
debate para que el PSE pueda hacer sus aportaciones y sus enmiendas,
y podamos entrar en una negociación entre el conjunto de
formaciones políticas este otoño para que saquemos
adelante un nuevo Estatuto que pueda ser ratificado posteriormente
por la ciudadanía.
-¿La
disposición que muestra el Gobierno central a que las comunidades
autónomas puedan defender sus intereses en el marco de la
delegación del Estado en Europa implica, a su juicio, un
cambio?
-Quiero
ver negro sobre blanco, porque respecto al tema europeo en las últimas
semanas también se ha planteado el posible reconocimiento
oficial de las lenguas en Europa y posteriormente se ha generado
una cierta frustración con lo que puede ser. Pero a mí
la política del globo sonda no me termina de convencer. Quiero
ver proyectos concretos y, si se plasman, pues estaremos ante una
situación diferente.
-¿Lo
mismo que en el tema de las selecciones deportivas?
-Después
de aprobar la resolución en el Congreso de los Diputados,
inmediatamente se ha descafeinado a las pocas horas con una visita
a la selección española, diciendo que es la selección
de todos, y con una afirmación de que la selección
vasca o la catalana no podrán competir en torneos oficiales.
En estos temas tenemos que ser serios, no generar unas expectativas
en la ciudadanía y luego descafeinarlas.
-¿Usted
ve los partidos de la selección española?
-No
soy muy futbolero. He visto pocos minutos de televisión de
esta Eurocopa hasta ahora. El Francia-Inglaterra algunos minutos,
mientras esperábamos los resultados electorales, y unos minutos
del Portugal-Rusia. Los pocos partidos que suelo ver suelen ser
los de la Real Sociedad y más por corazón que por
otra circunstancia. Eso sí, me gustaría ver jugar
a la selección de Euskadi y en competición oficial.
-¿Qué
opina de las reformas estatutarias y de los planes autonómicos
anunciados por el ministro para las Administraciones Públicas,
Jordi Sevilla?
-Vienen
a representar el 'café para todos' en versión del
año 2004. No podemos caer en el error del año 80 de
Clavero. Me gusta mucho más aquella afirmación de
Zapatero que dijo que respetará el autogobierno que salga
de los diferentes parlamentos autonómicos.
La
'foto final'
-Pero
la 'vía catalana' no es 'café para todos'...
-Me
gusta que el respeto que ha expresado Zapatero al autogobierno que
emane del Parlamento catalán también se pudiera trasladar
a las decisiones que emanasen del Parlamento vasco.
-¿Está
dispuesto a sentarse a dialogar con Arnaldo Otegi, como le ha emplazado
públicamente?
-Por
supuesto; es más, en este momento el PNV está hablando
con todos. Es nuestro objetivo y alguna vía tenemos abierta.
Es necesario hablar con la izquierda abertzale para alcanzar acuerdos
de convivencia una vez que desaparezca de una vez por todas ETA.
Quiero llegar a la 'foto final' en este país de unos acuerdos
sólidos de convivencia, que engloben no sólo al espacio
PNV-EA-IU, sino también a la izquierda abertzale y a las
fuerzas del ámbito estatal. Para el diálogo no estoy
dispuesto a poner condiciones; otra cosa es que de ahí se
deriven acuerdos para los que ahora no hay condiciones por la persistencia
de la violencia.
-Usted
tiene alguna intuición respecto a lo que pueda estar pasando
en el mundo de la violencia.
-Me
gusta ser prudente. Ahora no hay datos para sustentar las especulaciones
sobre una tregua. Lógicamente hay un posicionamiento de una
parte del mundo político y sociológico de la izquierda
abertzale que cada vez con más vigor pide una desaparición
de ETA. Pero no sé lo que piensa ETA.
-¿El
PNV está dispuesto a participar en la mesa de partidos que
pide el Foro Nacional de Debate defendido por la izquierda abertzale?
-No
vamos a participar en el Foro Nacional de Debate. Es un ámbito
que respetamos. Las iniciativas de constitución de mesas
de partidos son loables, como la última de Elkarri, pero
creo que un valor importante es que haya condiciones para que los
que representamos al conjunto de la ciudadanía vasca podamos
estar presentes en las mismas. En estos momentos, sin descartar
nada, hay una mesa de partidos fabulosa que es el Parlamento vasco
y un proyecto de nuevo Estatuto. Ya hemos dicho que Lizarra es irrepetible.
|