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Imagen de una manifestación de los trabajadores de Babcock en las calles de Bilbao. / TELEPRESS

 



 

EL CORREO, 15 de julio de 2004

Trabajo aplaza la decisión sobre Babcock por el 'no' del Gobierno vasco al expediente

El Ministerio ha convocado a la dirección de la empresa y al comité a una reunión para mañana

MANU ALVAREZ/BILBAO

La decisión del Gobierno vasco de oponerse al plan de recorte de 253 puestos de trabajo propuesto por la dirección de la compañía Babcock España, ha colocado al Ministerio de Trabajo en una encrucijada de la que, por el momento, no sabe cómo salir. Ayer, con el objetivo de ganar tiempo hasta encontrar una salida, decidió posponer diez días la toma de una decisión sobre el expediente de rescisión de contratos presentado por la empresa, cuando ya ha vencido el plazo inicial para adoptar una resolución administrativa.

El informe del Gobierno vasco oponiéndose al procedimiento planteado por la empresa para ajustar su plantilla tiene carácter de «propuesta de resolución». No es por lo tanto vinculante para el Ministerio, pero fuentes de la Administración aseguran que el Gobierno central siempre ha aceptado, sin cambios, la recomendación del Ejecutivo vasco. La decisión ha sido recibida como un auténtico varapalo de la Administración vasca a los nuevos dueños de la empresa, la firma austriaca ATB, cuyos incumplimientos en el traspaso de cartera de pedidos, contradicciones y también sus reticencias a arriesgar fondos propios en la operación, han generado una imagen extraordinariamente negativa.

Situación compleja

Si el Ministerio aprueba el expediente rompería una tradición y probablemente abriría una nueva vía de enfrentamiento institucional, a tan sólo unos días de la reunión prevista entre José Luis Rodríguez Zapatero y el lehendakari Juan José Ibarretxe para finales de mes. Por el contrario, si rechaza el expediente, el Ministerio de Trabajo colocaría a la Sepi -antiguo propietario de la empresa, que ejerce una especie de 'tutoría' virtual sobre la compañía- en la tesitura de buscar una nueva salida de futuro para Babcock. Una opción que el grupo público no ha querido contemplar, pero que tiene ya firmes defensores en el seno del Partido Socialista de Euskadi e incluso también en el Partido Nacionalista Vasco.

En un último intento por alejar esta 'patata caliente', la Dirección General de Trabajo ha convocado una reunión que se celebrará mañana, a la que junto a representantes del Ministerio asistirán responsables de Babcock y su comité de empresa. El equipo que dirige Jesús Caldera busca desesperadamente un acuerdo, 'in extremis', entre empresa y sindicatos en torno al expediente de rescisión de contratos.

Todas las fuentes consultadas se muestran pesimistas en torno a la posibilidad de que esta reunión fructifique. Los sindicatos ya han manifestado que su discrepancia es de fondo y que desconfían del plan industrial presentado por la compañía, además de entender que ATB ha incumplido diversos compromisos. Una tesis que ha sido respaldada en su informe por el Gobierno vasco.