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Funcionarios del Gobierno vasco, a la salida de la sede de Lakua. /EL CORREO
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EL CORREO,
15 de junio de 2004
La EPSV de los funcionarios vascos evitará el derecho de veto de ELA
Las decisiones en los órganos de gobierno se tomarán por mayoría
pura y participarán todas las centrales
J. L. GALENDE/BILBAO
Los estatutos de la Entidad de Previsión Social Voluntaria (EPSV) de
los trabajadores del Gobierno vasco no permitirán que un sindicato tenga
capacidad de veto en las decisiones, como ocurre en la actualidad en Elkarkidetza
con las centrales nacionalistas. Ése es uno de los extremos que se desprende
del contenido del borrador de la normativa que regulará la EPSV Itzarri,
que afectará a 65.000 empleados del sector público dependientes
de la Administración autonómica, cuando se ponga en marcha próximamente.
Más en concreto, es el sindicato mayoritario ELA el que perderá en
esta entidad un poder de decisión que tiene en otras instituciones -habitualmente
en alianza con LAB-, como el Consejo Económico y Social vasco, Hobetuz
o la citada EPSV Elkarkidetza.
Según el proyecto de reglamento de la EPSV que negocian las centrales
con el Ejecutivo vasco, las decisiones de la asamblea se tomarán por mayoría
simple de los miembros, y no por mayoría de grupos, que es lo que da a
ELA una elevada capacidad de control en otros ámbitos, según han
indicado a este diario fuentes conocedoras del proceso. Esta medida no gusta
nada a la organización que dirige José Elorrieta, que considera
que supondrá dejar en manos del Gobierno vasco la capacidad de veto, ya
que dispondrá del 50% de la representación en los órganos
rectores de la EPSV.
Como se recordará, en el último acuerdo laboral del personal del
Gobierno vasco -unos 65.000 trabajadores, incluidos los de 7 organismos autónomos
administrativos, 3 entes públicos y 56 sociedades públicas- , se
establecía la constitución de una EPSV a la que el Ejecutivo aportará ya
este año el 0,5% de la masa salarial -unos 12 millones de euros- y a la
que podrán incorporarse voluntariamente los empleados, sin la obligación
de hacer aportaciones. Esta voluntariedad de aportación marca una gran
diferencia con Elkarkidetza, EPSV del personal de la Administración local
y foral, con más de 22.500 socios.
Participación de todos
En la negociación de los estatutos y el reglamento toman parte todas la
centrales, pero de una forma privilegiada CC OO y UGT, que firmaron en minoría
el acuerdo laboral para 2004, que entre otras cosas establece la creación
de Itzarri.
Otro de los extremos que parecen pactados es que en la nueva EPSV se garantizará la
presencia de todas las centrales sindicales, incluidos los sindicatos profesionales,
en los órganos de gestión y control, en la medida que su implantación
les permita conseguir un representante de los 50 que corresponden en la asamblea
a los representantes de los trabajadores. Éste es otro capítulo
que diferencia a la entidad de Elkarkidetza, donde CC OO y UGT están ausentes
de algunos de los órganos de gobierno.
El pacto del Gobierno vasco con cualquiera de las numerosas centrales que estarán
en la EPSV, denunciaba recientemente Elorrieta, permitirá a la Administración
un control total del organismo.
Otros aspectos de los estatutos y el reglamento de Itzarri cerrados hasta ahora
indican que la gestión de la entidad será profesional -es decir,
no será subcontratada con ninguna entidad-; los trabajadores podrán
aportar la cantidad que deseen libremente; las prestaciones podrán recibirse
en forma de renta, capital o mixta; y tendrán movilidad los derechos generados
cuando se produzca un cambio de puesto de trabajo. También está previsto
que la decisión de liquidación de la entidad tenga que ser tomada
por el 75% de la asamblea.
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