¡Basta Ya! Imprimir documento

EL MUNDO, 12 de julio de 2004

JOSE LUIS MENDEZ. Secretario de Estado de Cooperación Territorial

«Es difícil dar más competencias a las comunidades autónomas»

FERNANDO GAREA

MADRID.- José Luis Méndez Romeu procede de la política gallega y ahora es el número dos del Ministerio de Administraciones Públicas, que tendrá a su cargo la llamada agenda territorial del Gobierno que dominará la política a partir de septiembre con las reformas constitucionales, estatutarias y de financiación autonómica y local.

Pregunta.- ¿Qué ha cambiado en la política autonómica con el PSOE?

Respuesta.- En primer lugar, la voluntad de considerarla como una política de Estado y hacer del diálogo, de la voluntad de resolución de conflictos y los acuerdos el eje principal, es decir, totalmente distinto a lo que ha venido ocurriendo en los últimos cuatro años, presididos por la confrontación. España es un país plural y eso no es sólo una definición constitucional, sino un estilo de abordar los problemas territoriales.

P.- Podría entenderse que eso es sólo una serie de cesiones como consecuencia de la coyuntura obligada por la aritmética parlamentaria.

R.- Creo que no. La aritmética obliga a una negociación permanente sobre los proyectos legislativos, pero en el ámbito territorial los interlocutores son distintos, con competencias ya fijadas.Son dos escenarios distintos y de geometría variable porque las alianzas parlamentarias probablemente van a evolucionar y veremos cambios a lo largo de esta legislatura.

P.- ¿Por qué el Estado tiene que estar en continuo cambio y permanente tensión?

R.- Hemos alcanzado un nivel de estabilidad notable en lo sustantivo, pero no hay que confundir el debate político de las elites dirigentes regionales o de los partidos con el funcionamiento cotidiano de las instituciones, que ha permitido llegar a un Estado descentralizado.

El futuro en España no pasa tanto por una definición del marco competencial, básicamente difícil de cambiar, como por el desarrollo de nuevos instrumentos de cooperación. No es con una limitación mutuamente excluyente de competencias por donde podremos avanzar.En las atribuciones que quedan y en las nuevas se produce concurrencia de políticas y, por tanto, debe haber una mejor forma de cooperación, sin soluciones rígidas.

P.- ¿Se plantea la cesión de competencias del Estado a las comunidades por la vía del artículo 150.2 de la Constitución?

R.- Podrá hacerse puntualmente, como vía excepcional para asuntos en los cuales claramente la gestión territorial, en cooperación con el Estado, sea más eficaz que la gestión directa por el Estado.Son para cuestiones muy secundarias para los ciudadanos y más bien de carácter administrativo.

P.- ¿Cuál será la prelación de la reforma de la Constitución, los cambios estatutarios y el nuevo sistema de financiación autonómica?

R.- Eso no corresponde a esta Secretaría de Estado. La reforma constitucional ha sido acotada con un proceso largo establecido por el presidente; la de los estatutos depende de cada comunidad y el Gobierno sólo puede limitarse a impulsar en las Cortes las reformas que vengan con consenso y sean acordes a la Constitución; y el de la financiación deberá ser acordado en esta legislatura en el Consejo de Política Fiscal.

P.- ¿Cómo se asegura que no habrá asimetría en los estatutos?

R.- Primero, porque esa reforma tiene que moverse en el marco constitucional, y segundo, porque los actores políticos son sustancialmente los mismos: dos grandes partidos estatales con formaciones nacionales.No es verosímil que los debates y las soluciones vayan a ser distintas.

P.- ¿Cuál es su modelo de Senado? ¿Habrá veto de las comunidades? ¿Cómo se elegirán los senadores?

R.- Mi impresión es que no habrá veto y que no tendremos un Senado como el alemán. El objetivo es que sea una Cámara con representación de los territorios, sin veto. En cuanto a la elección, hay un documento que hizo el Senado en el que se habla de circunscripciones autonómicas y se dice que el problema de que sean designados por las asambleas crea un obstáculo sobre el mandato imperativo de los senadores y la duración de la Cámara.

P.- ¿Está de acuerdo con Maragall en que se diferencie en la Constitución las cuatro nacionalidades de las otras comunidades?

R.- El problema es que ahora hay otras comunidades que se reclaman también históricas. Los debates nominalistas no deben hacernos perder de vista que lo importante es el nivel de las competencias y cómo se ejercen. Al final habrá acuerdo.

P.- ¿La futura financiación autonómica debe basarse en el criterio de población, en el de renta o en ambos?

R.- El actual sistema da gran importancia a la población, corregido con otras variables. Probablemente, cualquier sistema futuro será mixto, pero lo esencial es mantener el sistema de solidaridad y de igualdad de derechos básicos. Debemos esperar cambios, pero no muy drásticos.

P.- ¿Coincide con Maragall en la crítica al concierto vasco?

R.- Sería adentrarme en un terreno resbaladizo. El concierto vasco y el de Navarra provocan unos efectos y el Gobierno no tiene una posición distinta a la vigente que, puesto que ha funcionado razonablemente, no hay motivos para cambiarlo.