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DIARIO VASCO, 30 de junio
de 2004
El Gobierno no se opone a que
las autonomías complementen las pensiones
no contributivas
Todos los partidos, excepto el PP, apoyaron la proposición de CiU para
derogar la ley del anterior Ejecutivo El PSOE rechaza el complemento de las
pensiones contributivas
ELISA GARCÍA./COLPISA. MADRID
El Gobierno central es contrario a que las comunidades autónomas complementen
las pensiones contributivas, es decir, las que reciben los trabajadores de acuerdo
con su carrera profesional. Sin embargo, no se opone a que los ejecutivos autonómicos
concedan pagos adicionales a los perceptores de las pensiones no contributivas,
propias de enfermos y ancianos con probado estado de necesidad que no han cotizado
nunca o no lo han hecho por el tiempo suficiente para ser considerados pensionistas
contributivos.
La postura del Gobierno quedó clara tras la intervención en el
pleno del Congreso de la diputada del PSOE Isabel López. Su comparecencia
se produjo con motivo de la proposición de ley de CiU para derogar la
norma que impide a las comunidades autónomas complementar las pensiones
públicas.
Esta prohibición está recogida en la Ley de Disposiciones Específicas
sobre la Seguridad Social aprobada en la anterior legislatura, que vio la luz
al finales de 2003 con los votos del PP y de Coalición Canaria. Entonces,
los representantes nacionalistas y del PSOE criticaron con dureza la medida por
entender que las autonomías tenían asumidas competencias que les
permitían mejorar la situación de sus pensionistas y, sobre todo,
porque disfrutaban de libertad para gastar sus recursos como consideraran más
oportuno.
Ayer, todos los grupos con excepción del PP apoyaron a CiU. La portavoz
socialista explicó que los bancos socialistas comparten la conveniencia
de que las comunidades puedan completar las pensiones no contributivas, dado
que tienen las competencias de las políticas sociales, pero subrayó que «en
ningún momento vamos a votar ni a admitir el complemento de las pensiones
contributivas». «El sistema de la Seguridad Social es uno»,
remarcó.
Tomás Burgos, del PP, defendió la postura de sus diputados. Lamentó que
desde CiU se desprecie los principios de «unidad, igualdad y solidaridad» en
los que se debe basar el sistema público de protección social e
instó al actual Gobierno a subir las pensiones mínimas, pero «para
todos» y dentro de las pautas marcadas por el acuerdo parlamentario del
Pacto de Toledo. A su juicio, es incomprensible «esa suerte de beneficencia
autonómica» reclamada por CiU y que, dijo, podría poner en
peligro la caja única de la Seguridad Social.
Carles Campuzano, de CiU, argumentó que hasta el Tribunal Constitucional
ha reconocido la competencia de las comunidades para mejorar las pensiones, en
alusión a dos sentencias conocidas durante el mandato del PP. En su opinión,
las autonomías pueden utilizar fondos propios para paliar las necesidades
de sus pensionistas. Campuzano y otros diputados nacionalistas reclamaron una
reforma más profunda de la Seguridad Social que cubra los incumplimientos,
que según sus criterios, existen en relación con determinados estatutos
de autonomía.
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