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El Correo, 19 de marzo de 2004 La
Policía detiene en Madrid y Asturias a otros cinco sospechosos
de la masacre Las Fuerzas
de Seguridad consideran que también pueden estar vinculados con
los atentados de Casablanca MELCHOR SÁIZ-PARDO/COLPISA. MADRID Efectivos de los servicios de Información de la Policía Nacional detuvieron ayer a cinco personas más en relación a los atentados terroristas que asolaron Madrid la pasada semana. Cuatro de las detenciones -tres a primera hora de la mañana y una durante la tarde- se realizaron en Alcalá de Henares, Meco y Madrid. El quinto presunto terrorista fue arrestado en Asturias, al parecer en Oviedo, aunque el Ministerio del Interior no desveló en qué localidad exacta de esta comunidad autónoma. Los cuatro detenidos en la Comunidad de Madrid -de origen magrebí- fueron trasladados a dependencias de la Comisaría General de Información, en el recinto policial de Canillas, para su interrogatorio. A primera hora de la tarde llegó a esta misma sede policial el quinto sospecho, el capturado en el Principado, que según fuentes policiales no oficiales es de nacionalidad española. Ninguno de estos extremos fue confirmado por el Ministerio del Interior, que no aportó información oficial alguna sobre los arrestos durante toda la jornada. Mandos de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) señalaron que todos los detenidos guardan relación con los tres marroquíes capturados el sábado en Madrid y acusados de haber manipulados los teléfonos móviles con los que se activaron las bombas utilizadas en la masacre: Jamal Zougam, Mohamed Chaoui y Mohamed Bakali. En principio, los investigadores sospechan que los cinco nuevos arrestados podrían estar relacionados con la infraestructura del grupo que llevó a cabo los ataques a los cuatro trenes de cercanías, aunque se investiga si alguno pudo participar directamente en los atentados del 11-M. Operación abierta Los analistas de la UCIE, que advirtieron de que la operación continúa abierta y que puede haber más detenciones y registros, analizan las huellas dactilares de los cinco detenidos, ante la posibilidad de que entre ellos se encuentren uno o varios de los terroristas buscados por las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes en relación con los atentados del 16 de mayo en Casablanca, que costaron la vida a más de cuarenta personas, entre ellas, a cuatro españoles. De hecho, la Policía Nacional, tras la captura el sábado de los tres marroquíes, no tardó en comprobar las conexiones de Zougam con los atentados en Marruecos y con uno de los cerebros de aquellos ataques, Saleheddin Benyaich, 'Abu Mughen'. El pasado miércoles, los agentes comenzaron a enseñar a los testigos fotos de 23 de los supuestos terroristas huidos tras las masacres de Casablanca. Horas antes de las detenciones en Madrid y Asturias, los efectivos de los servicios de Información Exterior de la Policía registraron de madrugada el domicilio familiar en Carabanchel (Madrid) de uno de los miembros de la célula española de Al-Qaida, el marroquí Said Chedadi, detenido en noviembre de 2001 en el marco de la 'Operación Dátil' contra el grupo que lideraba Edim Barakat Yarkas, 'Abu Dahdah'. Según desvelaron fuentes de la investigación, el allanamiento de la vivienda se produjo después de comprobar en las últimas horas que Chedadi era amigo y paisano de Jamal Zougam. Números de teléfono Chedadi, hasta su detención, regentaba dos tiendas de ropa árabe en Lavapiés, en una calle paralela a donde los tres marroquíes capturados el sábado dirigían el locutorio en el que se modificaron las tarjetas telefónicas utilizadas en las trece bombas del 11-M. Además, durante el registro que, a petición de la justicia francesa, llevó a cabo la policía en julio de 2001 en la vivienda de Zougam, los agentes se incautaron de un pedazo de papel con un número de un teléfono móvil, que ahora los funcionarios han descubierto que perteneció a Chedadi. Pero las conexiones de este miembro del grupo de 'Abu Dahdah' con el 11-M podrían ir más allá: la UCIE le considera uno de los especialistas de la célula española en la falsificación y robo de tarjetas de crédito y telefónicas. La figura de Chedadi también aparece ligada a otro amigo y paisano de Jamal Zougam, el también tangerino 'Abu Mughen'. Los servicios de Información han constatado que Chedadi y 'Abu Mughen' eran íntimos amigos, al menos desde 1999, hasta el punto de que el primero viajó a Londres el 14 de marzo de 2001 para visitar a su compañero, que por entonces estaba preso en la capital británica por delitos comunes.
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