Basta Ya Imprimir documento
 

Abu Dahdah. / AFP

 



 

El Correo, 18 de marzo de 2004

MASACRE 11M

La Policía sitúa a la célula española de Al-Qaida en el centro de la trama del 11-M

Uno de los cinco detenidos proclama ante los investigadores que por encima de él «sólo está Dios»

M. SÁIZ-PARDO/COLPISA. MADRID

Imad Edim Barakat Yarkas, 'Abu Dahdah', jefe de la célula española de Al-Qaida desarticulada en noviembre de 2001 en Madrid y Granada, aparece en el centro de las investigaciones de los servicios de Información sobre la masacre del 11-M. Según han podido comprobar las policías española, francesa y noruega, fue este ciudadano hispano-sirio quien movió todos los hilos para que uno de los tres marroquíes detenidos el pasado sábado en Madrid, Jamal Zougam, y un compañero suyo, el sirio Mohamed Maher al Halak, pudieran conectar en 1995 con dos de los grupos terroristas cuya sombra planea sobre los atentados de Madrid: los kurdos iraquíes de Ansar el Islam y los marroquíes 'Leones Eternos' de 'Abu Mughen'.

Entre tanto, comienzan a trascender detalles de los interrogatorios practicados a los detenidos. Según se supo ayer, el propio Zougam afirmó durante su declaración que por encima de él «sólo está Dios». Este ciudadano marroquí, presunto comprador de las tarjetas prepago que se insertaron en los catorce teléfonos móviles concertados a los detonadores de las bombas, insistió en que «lo único que me preocupa es Dios».

La nueva línea abierta resucita la investigación que Francia comenzó hace casi tres años, antes de los atentados del 11-S, sobre la supuesta relación de Zougam y su amigo Maher, alias 'Chej Maher' con grupos extremistas en suelo galo. La Justicia del país vecino comenzó a indagar en el sumario 297/00F los contactos de Zougam y 'Chej Maher' en suelo galo con supuestos terroristas kurdos y marroquíes. Aquellas pesquisas -explicaron ayer fuentes de la investigación- motivaron que en verano de 2001 una comisión rogatoria desde París pidiera a las fuerzas de seguridad españolas que registraran los domicilios de los dos sospechosos en Madrid.

Tirando de aquellos indicios, las fuerzas de seguridad han llegado a 'Abu Dahdah', que conocía, y mucho, a Zougam, con quien mantenía contactos, al menos en 2001. En octubre de 1995, el presunto cabecilla de la célula española, al que Baltasar Garzón vincula con los atentados del 11-S, hizo las gestiones para enviar a Zougam y 'Chej Maher' a Oslo con el fin de que contactaran con el máximo responsable de Ansar el Islam, Najmuddin Farah Ahmad, conocido como 'Mulá Krekar'.

En intervenciones telefónicas posteriores (10 y 11 de noviembre de 1995) se constatan los esfuerzos de 'Abu Dahdah' para conseguir al detenido y a su amigo avales para enviarles junto a los terroristas de Ansar el Islam a través de un tal 'Abu Faruk'. El jefe de la célula española llegó incluso a resolver los problemas legales de Zougan para entrar en Noruega.

Reivindicación

No consta que en la investigación aparezcan las brigadas de Abi Hafs el Masri, que hicieron público ayer un comunicado, enviado por fax al periódico árabe editado en Londres 'Al Hayat', en el que reiteran la autoría de la masacre del 11-M. Se trata del mismo grupo terrorista que se atribuyó los atentados el mismo día de la matanza en un comunicado cuya autenticidad fue puesta en duda por expertos en terrorismo islámico.

En la nota difundida ayer, los terroristas aseguran que han ordenado que no se cometan más atentados «en la tierra de Al Andalus» (España).«Le dimos la oportunidad al pueblo español de elegir entre la guerra y la paz y han elegido, efectivamente, la paz, al escoger al partido que está contra la alianza de los Estados Unidos en su guerra particular contra el Islam», añaden. En este sentido, insisten en que «la dirección de Al Qaida detendrá estas acciones en España hasta que conozcamos las tendencias del nuevo gobierno, que ha prometido la retirada del ejército español de Irak y comprobemos que no interviene en los asuntos de los musulmanes».