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Policías
investigan entre los restos de uno de los vagones en los que
explotó una de las bombas. [DENIS DOYLE/AP]
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El
Diario Vasco, 16 de marzo de 2004
La
Policía cree que el cerebro de los atentados de Casablanca
ideó la masacre de Madrid
Se
trata del marroquí 'Abu Mughen', íntimo amigo
de Jamal Zougam, uno de los detenidos el sábado, que
ha vivido en varios puntos de España. El sospechoso
luchó como muyahidin en Bosnia y Chechenia
MELCHOR
SÁIZ-PARDO .COLPISA. MADRID
La pista de Casablanca se
ha convertido en el eje de la investigación del 11-M.
El marroquí Salaheddine Benyaich, conocido también
como Abu Mughen o como David Charles Bourgess, es uno de los
probables cerebros, instigadores e ideólogos de los
atentados de Madrid, según han desvelado las últimas
investigaciones de la Unidad Central de Inteligencia Exterior
(UCIE) de la Policía Nacional. Abu Mughen, un tangerino
de 29 años y ex muyahidin en Bosnia y Chechenia, era
amigo y compañero de varios de los miembros de la célula
de española de Al Qaeda, sobre todo de Jamal Zougam,
uno de los tres marroquíes detenidos por su relación
a la masacre de Madrid. Abu Mughen, preso en Marruecos y gran
conocedor de España, fue también uno de los
organizadores de los atentados que asolaron Casablanca el
16 de mayo del pasado año y en los que el objetivo
preferente fue la Casa de España de la ciudad.
Los informes, seguimientos
y contactos de Salaheddine Benyaich, que tras su detención
en Marruecos no pudo terminar de programar todos los detalles
del 11-M, estaban en poder de la Policía Nacional desde
1996, aunque ahora han tomado un nuevo significado a la vista
de la amistad entre Abu Mughen y Zougam (ambos proceden de
la misma zona de Tánger) y otros muchos miembros del
grupo terrorista de Osama Ben Laden en España que encabezaba
Edim Barakat Yarkas, Abu Dahdah.
La Policía de Rabat
ha confirmado a la UCIE que Zougam viajó a Casablanca
poco antes de los atentados contra la Casa de España
y regresó a Madrid, donde vivía, días
después de los ataques. Su implicación en los
atentados de mayo en Marruecos (la Policía del país
vecino cree llegó a participar de manera directa) hace
sospechar a las fuerzas de Seguridad que pudo también
ser uno de los terroristas que colocó en persona las
bombas en los trenes.
La
conexión
Los técnicos de la
UCIE han logrado en las últimas horas dar sentido a
una de las centenares intervenciones telefónica que
se agolpan en el sumario de Baltasar Garzón sobre la
conexión española del 11-S y que prueba la directa
relación entre el detenido el sábado y el muyahidín
que organizó las masacre en la capital económica
de Marruecos.
Una de las claves de los vínculos
del arrestado con el cabecilla islamista se encuentra en la
cinta c-30, una intervención telefónica grabada
el 5 de septiembre de 2001 -que hasta el 11-M carecía
de importancia- en la Jamal Zougam cuenta su viaje de regreso
a España al jefe de la célula española
de Al Qaeda, Abu Dahdah.
Fuentes de la investigación
desvelaron ayer que en las últimas horas han sido identificadas
todas las personas que se citan en la conversación:
los investigadores recogen que Zougam explica «que ya
está en Madrid, que llegó ayer por la noche
(de Marruecos)». El detenido asegura a Abu Dahdah que
«llegó donde estaba el amigo (la casa de Abu
Mughen en Tánger) pero que éste estaba de viaje,
pero que su hermano Abdulaziz (otro activista islámico
detenido en España tras los atentados de Marruecos
y muy amigo también del terrorista del 11-M) le manda
muchos recuerdos a Imad (Abu Dahdah) y para todos los jóvenes»
(el resto de los miembros de la célula española
de Al Qaeda).
Cinta
de vídeo
Pero los vínculos directos
del terrorista detenido en Lavapiés el sábado
con el cerebro de la masacre de Casablanca no quedan ahí.
Fuentes de la UCIE confirmaron ayer que fueron Abu Mughen
y su hermano Abdulaziz quienes entregaron a su amigo y paisano
Zougam una cinta de vídeo con sus andanzas como muyahidines
en la guerra de Chechenia. El vídeo fue encontrado
en un registro del domicilio de Zougam en julio de 2001 en
la casa de este último en Ventas. Una vivienda en la
que los hermanos que dirigieron los ataques de Casablanca
pernoctaban con frecuencia.
Esa grabación, que
hasta ahora la Policía consideraba un mero vídeo
de propaganda sobre la guerra santa, es «mucho más».
Se trata de una grabación de los dos hermanos radicales
sobre sus «vacaciones» en Chechenia el verano
de 1999 matando soldados rusos. Un documento para ensañar
a los «amigos». En la grabación aparecen
los dos activistas en una emboscada con minas a una patrulla
rusa el 16 de agosto de aquel año. A su vuelta, Abu
Mughen entregó copias de sus hazañas a sus más
íntimos: a Abu Dahdah, al español Yusuf Galán
y, por su puesto, a Zougam.
Los analistas de los servicios
de Información han comenzado a hacer un perfil y reconstruir
los pasos de Abu Mughen en España, tras constatar los
numerosos vínculos con el terrorista de las bombas
de Atocha, Santa Eugenia y el Pozo... y ha aparecido toda
una larga lista de visitas. Este activista, «obsesionado
con España» según los investigadores,
conocía muy bien el país, en particular Madrid.
Unos recorridos que la Policía
ha logrado reconstruir casi a la perfección gracias
a sus numerosas detenciones por delitos comunes y sus visitas
a diversos hospitales para tratar de arreglar su ojo derecho,
que prácticamente perdió en la guerra de Bosnia.
Todo ello con un amplísimo abanico de nombres falsos.
Operación
ocular
La primera referencia de Salaheddine
Benyaich en España (nacido en Tánger el 2 de
junio de 1974) fue una detención en Ceuta en octubre
de 1991 por tráfico de drogas. En diciembre de 1992,
el terrorista volvió a ser arrestado en la ciudad autónoma
por un hurto y una infracción a la Ley de Extranjería.
Poco después, en abril de 1994, fue detenido por otro
delito de tráfico de drogas en Madrid.
En octubre de 1996 ya se había
desplazado a Valencia donde volvió a ser arrestado,
esta vez por estafa. En Murcia consta su última detención
por conducir borracho, en noviembre de 1997. Para entonces,
el activista que años después prepararía
la masacre de Casablanca y muy probablemente la de Madrid,
se había convertido en el hombre de los mil nombres:
Rachid Mohamed, Mouktar Hakin, Miludi Ahmed, Jean Paul Bravau
o Mohamed Rasit. Durante aquellos años, Abu Mughen
también conoció al terrorista del 11-M y le
reclutó para la causa. Nada más volver a España
en febrero de 1996, tras las bélicas vacaciones en
Bosnia donde perdió el ojo, Abu Mughen fue operado
en abril de 1996 en la Clínica Nuestra Señora
del Rosario de la capital de España. En marzo de 1999
volvió a operarse de sus lesiones oculares en la Clínica
de la Concepción, también en Madrid. Todas estas
intervenciones privadas fueron pagadas por el grupo de Abu
Dahdah, del que ya formaba parte el marroquí del 11-M.
El hermano de Abu Mughen,
Abdelaziz Benyaich, fue detenido en junio del pasado año
con pasaporte falso francés en Algeciras. Benyaich,
según las informaciones aportadas a las fuerzas de
Seguridad españolas por los responsables policiales
de Rabat, estaba listo para convertirse en un mártir
y atacar, bien con una granada anticarro, bien con un misil
portátil o como kamikaze, una refinería petrolífera
de la localidad gala de Lyon.
Por otra parte, el supuesto
financiador de los atentados del 11 de septiembre de 2001
en Estados Unidos, Muhammed Galeb Kalaje, en prisión
desde abril de 2002 declarará el jueves ante el juez
de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. El imputado
declarará a petición propia.
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