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EL DIARIO VASCO, 16 de julio de 2004
ERC planta al magistrado
Los dos comisionados de Esquerra Republicana de Catalunya rechazaron asistir a la comparecencia de Baltasar Garzón en señal de protesta por la llamada operación antiterrorista ordenada en 1992 por el juez de la Audiencia Nacional. La operación contra integrantes del extinto grupo Terra Lliure se saldó con 60 detenidos, de los que 17 denunciaron haber sido torturados. El caso está pendiente de sentencia en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Para ERC, aquellas detenciones fueron una «macrooperación judicial y policial contra el independentismo catalán» de la que responsabilizó a Garzón, una persona, según un comunicado de la formación republicana, que tiene a sus espaldas «episodios de poca transparencia democrática».
Los diputados republicanos negaron, además, que la declaración del magistrado fuera relevante porque no podía hablar de ningún sumario de los que ha instruido por casos de terrorismo. Los dos diputados, Agustí Cerdá y Joan Puig, abandonaron la sala al comienzo de la comparecencia de Garzón. Cerdá señaló que la comisión no tiene que atender a «las cuestiones circenses de verano». «No vamos a dar crédito ni cancha a un personaje como Garzón», continuó.
Los dos diputados de ERC restaron trascendencia a su gesto porque fue una «humilde y discreta denuncia» y volvieron a la comisión cuando concluyó el interrogatorio al juez.
El PP, a su vez, mostró su satisfacción por el testimonio del juez, sobre todo porque declaró que un miembro de los Tedax le comunicó en la mañana de los atentados que el explosivo «podía ser Titadine». Según el portavoz popular, Vicente Martínez-Pujalte, este comentario avala que el Gobierno dijo en todo momento «la verdad».
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