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Cabeza de la manifestación de San Sebastián que reunió a decenas de miles de personas, a su paso por la calle San Martín. [MIKEL FRAILE]

 

El Diario Vasco, 13 de Marzo de 2004

San Sebastián vivió una de las mayores manifestaciones contra el terrorismo

Decenas de miles de personas salieron a la calle para exigir en silencio la derrota de la violencia Asistieron todos los partidos, salvo Aralar-Zutik
A. GONZÁLEZ EGAÑA/DV. SAN SEBASTIÁN

San Sebastián vivió ayer una de las mayores manifestaciones de su historia. Decenas de miles de ciudadanos, en su mayor parte donostiarras, se echaron a la calle, a pesar de la incesante lluvia, para protestar en respetuoso silencio por los atentados de Madrid, respondiendo al llamamiento del Gobierno central. La marcha, que fue secundada por representantes de todos los partidos políticos democráticos, salvo Aralar-Zutik, estuvo encabezada por una única pancarta con el lema 'Con las víctimas, con la Constitución, por la derrota del terrorismo'.

La manifestación partió puntual, a las siete de la tarde, de los jardines de Alderdi Eder, y necesitó más de dos horas para completar el recorrido. Cuando la cabeza de la manifestación entraba en el Boulevard donostiarra donde estaba previsto el final de la marcha, miles de personas se agolpaban todavía bajo sus paraguas en la cola de la comitiva, en las proximidades del Ayuntamiento, dispuestas a iniciar en ese momento el recorrido.

Muchas personas portaban lazos negros de rechazo a la violencia. Algunos incluso los improvisaron, como la donostiarra Mercedes Montero, que se colocó un guante negro con un imperdible «porque no tenía lazo negro en casa». Emocionada, con lágrimas en los ojos, explicaba que «nadie puede estar de acuerdo con que maten a gente inocente. Ha sido una salvajada». «El silencio es una página escrita y con ella estamos diciendo que no estamos de acuerdo». Con la voz temblorosa por su edad, pero sobre todo por el dolor por lo ocurrido, explicaba que era la primera manifestación a la que acudía en su vida. «La palabra es la única manera de entenderse entre personas aquí y en cualquier sitio del mundo», afirmaba contundente.

En algunos puntos del recorrido, la afluencia de personas que se unían a la marcha desde las aceras fue tan grande que se produjeron algunos embotellamientos. En uno de esos embudos se encontraba Gorka Landa, un joven donostiarra de 18 años, que quiso manifestar su rechazo a «la barbaridad» cometida en Madrid. Gorka acudió a todos los actos de protesta que se convocaron ayer y el pasado jueves en la capital guipuzcoana. Con un paraguas negro del que colgaba un cartel plastificado, en el que se leía la pregunta «¿por qué?», este joven donostiarra pedía respuestas «al dolor de las víctimas». «¿Por qué muchos jóvenes y estudiantes inocentes como yo han tenido que sufrir y algunos morir en la masacre de Madrid?», se preguntaba indignado.

Representación política

Al frente de la comitiva marcharon el subdelegado del Gobierno en Gipuzkoa, José Antonio Foncillas; el alcalde de la ciudad, Odón Elorza; la directora de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, Maixabel Lasa, quien portaba una pegatina con la frase «No a la guerra», los dirigentes del PP María San Gil, José Eugenio Azpíroz y Gonzalo Quiroga, y los socialistas Jesús Eguiguren, Manuel Huertas y Alberto Buen.

Nacionalistas como el diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan González de Txabarri, y los miembros del PNV Juan Mari Juaristi, José Ramón Beloki, Xabier Albistur y Román Sudupe se situaron en la parte final de la marcha. Todavía más atrás, desfilaban los representantes de EA Begoña Lasagabaster, Iñaki Galdos, y la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Leire Ereño. También asistieron representantes de IU-EB, como el coordinador general de Gipuzkoa, Antton Karrera, la concejal en San Sebastián Duñike Agirrezabalaga, y el cabeza de lista al Congreso por este territorio, Patxi Coira, entre otros.

Los representantes nacionalistas se situaron lejos de la pancarta para expresar su desacuerdo con la alusión a la Constitución contenida en el lema de la manifestación. Pese a que condenó rotundamente la masacre de Madrid, Aralar-Zutik decidió no acudir a la manifestación por su desacuerdo «con la política antiterrorista del Gobierno de José María Aznar».

Los manifestantes, algunos de los cuales portaban carteles con lemas como 'No al terrorismo» y 'Paz' recorrieron en completo silencio las principales calles de la ciudad, aunque de forma aislada se escucharon, en la parte final de la manifestación, algunos gritos de «ETA no», «todos somos madrileños», «paz» y «libertad». La marcha finalizó junto a los jardines de Alderdi Eder, donde los participantes concluyeron con un gran aplauso.