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Bomberos y equipos de emergencia en el exterior de la casa en la que los terroristas hicieron explotar la bomba. [PEDRO ARMESTRE / AFP]

 

 

El Diario Vasco, 4 de abril de 2004

Cuatro terroristas se inmolan y matan a un geo en el asalto a la casa de los presuntos autores del 11-M

Los activistas provocaron una explosión cuando la Policía entró en el inmueble

A. TORICES/ M. SÁIZ-PARDO/COLPISA. MADRID

Al menos cuatro terroristas islámicos vinculados a la célula que provocó la masacre del 11-M se inmolaron anoche con explosivos en un piso de Leganés (Madrid) en el momento en que el inmueble era asaltado por un grupo de diez geos de la Policía Nacional. La explosión, sobre las nueve de la noche, quitó la vida a uno de los diez geos que estaban junto a la puerta y causó la muerte al menos a cuatro de los terroristas, que podrían ser parte de los seis miembros de la célula de Al-Qaida vinculada con los atentados del 11-M. El policía muerto podría ser un subinspector de los geos de unos 50 años.

Los terroristas en busca y captura son los marroquíes Jamal Ahmidan (El chino), Said Berraj, Mohammed y Rachid Oulad Akcha, y Abdennabi Kounjaa, y Sarhane Ben Abdelmajid, Sarhan El tunecino, que es el jefe del comando del 11-M. La mayor parte de ellos son familiares de alguno de los 24 arrestados en España por los atentados que asesinaron a 191 viajeros de cuatro trenes de cercanías y causaron heridas a otros 1.800 más. El grupo terrorista puede ser el mismo que el viernes intentó volar un tren AVE, con más de 200 pasajeros, a su paso por la localidad toledana de Mocejón.

En el salón

La explosión se produjo cuando los geos, que se desplazaron al efecto desde su base de Guadalajara, volaron la puerta de forma controlada. Los terroristas, que estaban en el salón de la casa, activaron dos artefactos y dos plantas del edificio, las inferiores, se derrumbaron. Según afirmó el ministro del Interior en funciones, Ángel Acebes, cuando la Policía se disponía a asaltar la vivienda, los terroristas respondieron con disparos y con cánticos en árabe desde el interior del domicilio.

El balance provisional de víctimas del suceso también alcanza a unos once policías asaltantes más con heridas de diversa consideración, que fueron trasladados en ambulancias al Hospital Severo Ochoa de Leganés, al 12 de Octubre de Madrid y al Universitario de Getafe, que son los más próximos. Según fuentes de la vecindad, la explosión en la vivienda destrozó el patio del inmueble e hizo también saltar en pedazos los cristales del edificio. No se descarta que el edificio tenga que ser derruido.

El asalto, que se produjo sobre las nueve de la noche de ayer, trataba de poner punto final a una persecución en el barrio de Leganés Norte que se había iniciado sobre las siete de la tarde, cuando la Policía trató de detener a tres jóvenes magrebíes que podían estar vinculados a la matanza de los cuatro trenes de cercanías el pasado 11 de marzo. La localización de los sospechosos se pudo producir a través del rastreo de las tarjetas de prepago de los teléfonos móviles de alguno de ellos.

Los sospechosos, que mantuvieron un tiroteo con los agentes en mitad de la calle, a la carrera y con armas en la mano, entraron en el número 13 de la calle Irene Fernández, un edificio de cuatro plantas, y se atrincheraron en una de las viviendas.

Las fuerzas de seguridad obligaron a los vecinos del inmueble a salir de inmediato del edificio y comenzaron a acordonar la plaza colindante.

En pocos minutos, y ante la noticia de que los terroristas amenazaban con hacer estallar los explosivos que portaban, las Fuerzas de Seguridad, que estaban coordinadas por agentes de la Brigada de Información de la Policía Nacional, la unidad que investigaba los atentados mandaron desalojar otros siete edificios de la zona y cerrar las persianas y alejarse de las ventanas para evitar heridas de bala o de la onda expansiva.

Al tiempo, unidades policiales acordonaron un amplio perímetro del barrio, que abarcaba numerosas manzanas, cortaron el tráfico e impidieron el paso a cualquier persona. La calle del suceso se encuentra entre los barrios de Zarzaquemada y Leganés Norte, que están separados por las vías del tren y por una estación ferroviaria, que también fue desalojada. Mientras tanto, dos helicópteros policiales sobrevolaron el barrio.

Asimismo, se puso en marcha un dispositivo de emergencia, con la ubicación fuera del perímetro de seguridad de dos hospitales de campaña y la presencia de casi una decena de ambulancias. Los bordes del perímetros estaban repletos de vecinos en ropa de casa, totalmente atemorizados.