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Ángel Acebes en la rueda de prensa que ofreció anoche. [RIBEIRO/EFE]

 

El Diario Vasco, 14 de Marzo de 2004

Detenidos en Madrid tres marroquíes y dos indios por su relación con el 11-M

El Gobierno no descarta ninguna hipótesis sobre los atentados y mantiene oficialmente abiertas las dos líneas de investigación respecto a la autoría
MELCHOR SÁIZ-PARDO/COLPISA. MADRID

Bin Laden amenazó en una grabación en octubre de 2003 con vengarse de España
Efectivos de la Policía Nacional detuvieron a primera hora de la tarde de ayer, en distintos barrios del centro de Madrid, a tres marroquíes y dos indios supuestamente vinculados con los atentados del pasado jueves, que costaron la vida a 200 personas. Con estos arrestos, explicó el ministro de Interior, Ángel Acebes, «se abre una vía muy importante para avanzar» en la invesigación, aunque no descartó de forma oficial ninguna hipótesis sobre la autoría de los ataques.

Los cinco extranjeros están acusados de haber manipulado y proporcionado a los terroristas el teléfono móvil Trium de la marca Mitsubishi que debía activar la decimotercera bomba y que fue recuperado la madrugada del viernes intacto por los artificieros de la Policía Nacional dentro de una mochila bomba que, por error, fue llevada a la comisaría de Puente de Vallecas, al confundirla con la bolsa de un pasajero.

Los agentes sospechan que los terroristas que perpetraron los atentados podrían haber encargados a estas personas, algunas de las cuales está relacionada con algunos de los locutorios telefónicos abiertos en la capital española, la falsificación de la tarjeta del móvil encontrado en Vallecas. Algunos de esos establecimientos fue registrado por la Policía, así como los domicilios de los arrestados. Parte de la operación policial se desarrolló en el populoso y céntrico barrio de Lavapies, uno de los que ofrece un mayor índice de población musulmana en su vecindario.

Según desvelaron fuentes de la investigación, los terroristas borraron por completo todos los datos de la tarjeta del aparato. La memoria del móvil aparece «totalmente virgen» y en ella sólo se recogía la llamada de número oculto que alguien, tal vez los terroristas, realizaron durante la madrugada del viernes y que llevó a la Policía a localizar la bomba.

Sin embargo, los activistas cometieron un error: modificar la configuración del servicio de acceso al correo electrónico, un dispositivo habitual en aparatos de última generación y que permite enviar y recibir e-mails. Al parecer, explicaron los especialistas, ésta es una maniobra que muy pocos técnicos 'ilegales' saben hacerla en Madrid. Entre este reducido grupo están los cinco detenidos hoy.

Casa Blanca

Los servicios de Información sospechan que al menos uno de los arrestados, de nacionalidad marroquí, puede estar relacionado con la organización radical Salafia Jihadia, la responsable de los atentados del 16 de mayo de 2003 en Casa Blanca que costaron la vida a 41 personas, entre ellos cuatro españoles. Uno de los objetivos de aquellos cinco ataques fue la casa de España, que sufrió el más duro de los atentados.

El pasado mes de junio, las fuerzas de Seguridad fueron puestas en alerta a la búsqueda de 16 supuestos activistas, después de que uno de los máximos responsables del grupo islamista que perpetró los sangrientos ataques en el país vecino, el francés Pierre Robert, alias Abu Abderraman y Lhaj, confesara a la Policía marroquí que la organización en la que el milita tiene una amplia red de colaboradores, militantes y captadores de fondos en España: en Madrid, Alicante, Andalucía, Cataluña, la provincia de Toledo y Ceuta, entre otras zonas. Los agentes españoles detuvieron entonces a Hichan Tensamami Jad y a Abdelaziz Benyaich.

Acebes, que no quiso desvelar las identidades de los detenidos pero sí confirmó que la Policía investiga los lazos de los detenidos con grupos radicales islámicos marroquíes, explicó que otros dos españoles de origen indio, que no han sido detenidos, están siendo interrogados por el juez de Guardia en la Audiencia Nacional esta semana, Juan del Olmo, en relación con la falsificación de los móviles.

Entre tanto, los investigadores explicaron que los terroristas del hicieron todo lo posible para esconder su identidad. Los agentes, que han revisado «más de cien veces» las cintas de seguridad de la estación de trenes de Alcalá de Henares donde los activistas abordaron los trenes, han sido incapaces de ver una sola vez con claridad el rostro de alguno de los tres individuos que el jueves poco antes de las 7:00 horas de la mañana aparcaron la furgoneta.

Además de ocultar sus rostros con bufandas y gorros, los sospechosos evitaron en todo momento dar la cara directamente a las cámaras de la estación. Aseguran los agentes que han visionado las cintas que los terroristas sabían «a la perfección» la ubicación de las cámaras. Aunque por el momento sólo se ha detectado la presencia de estos tres sospechosos, las Fuerzas de Seguridad juegan con la tesis de que fueron, al menos, otros tres terroristas los que participaron en la colocación de los artefactos.

El análisis de la furgoneta de Alcalá de Henares no ha hecho avanzar demasiado la investigación, aunque también hay novedades: la cinta con versos del Corán se puede encontrar en numerosísimos comercios dedicados a la promoción del Islam, si bien los investigadores creen que pudo ser traída desde Egipto. La camioneta se encuentra «totalmente contaminada» de huellas digitales de personas ligadas con el propietario del vehículo sustraído. El dueño, un carpintero, habitualmente prestaba la furgoneta a clientes y amigos. Huellas de proveedores y empleados del negocio se entremezclan con las de familiares del propietario.

Sin suicidas

Sí podría tener utilidad las ropas encontradas en el interior del vehículo (un guante, un gorro y una cazadora) y que los agentes ha confirmado en las últimas horas que no pertenecen al dueño de la furgoneta. La Policía Científica ya ha extraído muestras de ADN de las prendas para poderlas cotejar con las de futuros sospechosos detenidos.

El propio Ángel Acebes hubo de reconocer ayer la «complejidad» de la investigación. El máximo responsable de la lucha antiterrorista, durante la comparecencia de la mañana, dio otra de las claves del segundo día tras el 11-M: las autopsias practicadas hasta el momento descartan que terroristas suicidas se encontraran entre los 200 fallecidos. Fuentes de la investigación desvelaron que los expertos españoles han recabado la ayuda de técnicos israelíes bregados en los atentados de kamikazes para eliminar la hipótesis de un atentado suicida.