Entrevistas Revista ¡Hasta AQUI! Imprimir documento

CON MANU EN EL PENSAMIENTO

P: Tras dos años como Rector de la UPV, ¿cómo ve usted la Universidad en estos momentos?
R: Han sido dos años muy intensos y difíciles. ¿Estamos mejor o estamos peor? Estamos cumpliendo el programa que teníamos. Yo creo que estamos algo mejor en lo que se refiere a la convivencia universitaria y en lo que se refiere al desarrollo de nuevas titulaciones. Hay cosas que están peor. Hace dos años no se había producido el acoso a profesores por parte de ETA. El balance, pues, mejor y peor.
P: ¿En este sentido, entiende que hay normalidad universitaria en la UPV? Libertad de cátedra, de pensamiento, de movimientos dentro de la Universidad, ambiente de reflexión, de análisis, de tolerancia...
R: Sí, sí. Hay un problema, es el mismo problema que tiene la sociedad vasca: que existe ETA. Y que lo mismo que hay periodistas amenazados, empresarios, u otros sectores, también hay profesores que están amenazados. Ese es el problema. Pero creo que sí se está ejerciendo la libertad de pensamiento y de expresión.
P: ¿Cómo cree que esto que está diciendo es compatible con la libertad de pensamiento y la libertad de cátedra, si hay profesores amenazados que no pueden dar clase? ¿No hay una contradicción?
R: No hay ninguna contradicción. Precisamente si algo caracteriza a estos sectores es que se siguen expresando. Las funciones de un profesor de Universidad no son sólo dar clases, está la de investigar y está la de, aunque no sea obligatorio, y muchos lo hacemos, la de escribir en el periódico, etc. Y eso, entiendo, que se sigue haciendo. Evidentemente hemos tenido que tomar las medidas de seguridad oportunas. Era nuestra obligación. Pues no sé, no conozco caso por caso pero la sensación que yo tengo es que la gente sigue expresándose libremente y es algo que hay que reconocerlo como muy positivo, es decir, que la gente se está sobreponiendo a esta situación. Hay gente que sigue protagonizando movilizaciones, que se está expresando públicamente...
P: ¿Públicamente en la cátedra o públicamente en los periódicos?
R: Es público y conocido que hay profesores que están de año sabático. Esto ni se puede ni se debe ocultar. Y que se han tenido que tomar medidas de seguridad de acuerdo con los implicados. No creo que se haya coartado su libertad de pensamiento.
P: En el acto en el que reunió en Bilbao a todos los rectores de las Universidades españolas, confesó tener miedo de que las presiones de los violentos les callaran y de que esa situación "sea la antesala del final de la democracia en el País Vasco". También denunció "el cuadro de terror que pone en juego la propia esencia de la Universidad: la reflexión y la tolerancia intelectual". En nuestra opinión estas son palabras muy acertadas. ¿Es que ha cambiado en algo la situación?
R: En absoluto. Describía una situación de febrero de 2001 que en lo sustancial es la misma que la de abril de 2002. Exactamente la misma. No han cambiado las circunstancias. En ese mismo acto también decía que la Universidad está venciendo al miedo...
P: ¿Está venciendo al miedo? Por ejemplo, el día de la Constitución nos consta que se abrió la Facultad de Filología de Vitoria, aunque no se impartieron clases. ¿Cómo es posible que esto suceda?
R: Primera noticia que tengo. Aunque os parezca imposible, nadie me lo había comunicado. Por supuesto, si hubiera tenido conocimiento de ello, se hubiera respetado el día de la Constitución. Sin ninguna duda.
P: Sin embargo, últimamente, hay declaraciones suyas que, refiriéndose el abandono de la Universidad de algunos profesores, pretenden anular el verdadero motivo de su expulsión.
R: Esas declaraciones yo no sé cuándo las he hecho.
P: En la televisión.
R: Me preguntaron cuántos profesores habían abandonado la Universidad y yo contesté algo que es cierto: bajo mi mandato ninguno. El tema luego fue por otros derroteros y nadie me pidió que explicase lo que dije. Luego en el Senado hice la descripción de un modo muy preciso para evitar este tipo de equívocos. Es obvio que hay profesores de año sabático, es obvio que hay profesores que, por razones de seguridad, no están dando clases y están siendo sustituidos. No voy a decir ni cuántos ni mucho menos quiénes, por razones obvias de seguridad. Esta es la situación, exactamente la misma que hace un año y no intento quitarle hierro al asunto. La situación me parece gravísima. Lo de menos es cuántos sean, aunque fuera sólo un profesor ya sería gravísimo y no es solamente uno. La descripción que he hecho de la situación ha sido siempre la misma. La cambiaré cuando vea que cambian las circunstancias.
P: ¿Qué hace usted para intentar que cambien esas circunstancias?
R: Todo lo que está en mi mano que desgraciadamente es poco. Primero denunciarlo. Lo he denunciado en todos los foros en los que me ha sido posible. Poco más.
P: Le preguntamos en la Universidad...
R: Tomando medidas de seguridad. Desgraciadamente no es posible que cambien las circunstancias aunque las tomemos. La Universidad tiene muy poco más que la voz...
P: Pero además de medidas de seguridad hay actitudes... Por ejemplo, ¿cómo tolera usted la "decoración" de los campus universitarios (pancartas, carteles, pintadas...)?
R: Se quitan en cuanto se pueden, en cuanto se tiene conocimiento, exactamente el mismo día. Ha habido algún caso en el que alguna pintada ha sobrevivido dos o tres días por algún tipo de error, pero en cuanto hay una pancarta o pintada con una agresión a alguna persona, en el sentido que sea, se quita inmediatamente.
P: ¿Cómo se permite que las Juntas de Gobierno se vean interrumpidas por gente con pancartas?
R: Fue un fallo de seguridad que se ha corregido inmediatamente.
P: ¿Se denuncia a esas personas, hay abierto algún expediente?
R: Se han tomado las medidas pertinentes.
P: ¿Y cuáles son esas medidas?
R: De eso no voy a hablar porque está en manos de la Comisión de Disciplina y de ésta sólo se hacen públicas, si procede, sus resoluciones.
P: A uno de sus escoltas le tiraron por las escaleras.
R: Fue en ese mismo incidente.
P: ¿Se puede hablar de normalidad en una Universidad en la que tiran por las escaleras a su escolta, hay profesores que no pueden dar clase, otros que tienen que buscarse el año sabático para poder "respirar", pintadas y carteles amenazantes, etc.? El mundo de ETA vive aquí con cierto confort…
R: Con eso de que el mundo de ETA vive con relativo confort discrepo absolutamente. Efectivamente hay personas que van, o que vamos, con escolta. Esto pasa también en el conjunto de la sociedad. ¿Se puede hablar de normalidad en la sociedad vasca? Evidentemente no. Con seguridad soy el único rector que tiene que dedicar una cierta parte de su tiempo, y prácticamente todos los días, a hablar de problemas de seguridad.
P: Luego la conclusión es que la situación es un tanto anómala en la Universidad, como en la sociedad en general…
R: Este no es un mundo tan diferente. A veces da la sensación de que estamos en la Universidad del caos y no es exactamente así. Tenemos este tipo de problemas. No quiero minimizarlos, pero tampoco aumentarlos. La imagen que yo veo en los medios de comunicación, la que se quiere transmitir, es la de la Universidad en la que hay cientos de personas de Jarrai acosando a profesores, parando facultades, etc. Esa imagen es falsa. La situación es más grave pero en el sentido de que hay personas amenazadas…
P: Además en un ámbito como el universitario en el que la libertad es un elemento consustancial y básico para la enseñanza. Para estudiar, para reflexionar, para investigar es necesario un ambiente de libertad…
R: Es particularmente grave, pero la imagen caótica no se produce. Lo que se produce es otro hecho, que es el acoso de ETA. Y esto me parece gravísimo. ¿Es más grave que lo que les sucede a los concejales del PP y del PSOE? Es igualmente grave, aunque la Universidad es el lugar de la reflexión, del diálogo democrático…
P: ¿Y la Universidad no es un estamento que debiera liderar la lucha contra ETA?
R: Si algo ha pasado en estos diez últimos años es que son sectores universitarios quienes han protagonizado un montón de movilizaciones.
P: Pero eso está francamente en regresión. No hay quien haya sustituido a esos profesores. Ellos, en su mayoría, se han tenido que alejar y ahora la cosa es oscura y gris.
R: Yo no creo que se haya producido una regresión.
P: La sensación desde fuera es que no hay nadie que haya cogido su bandera. Los que se han comprometido siguen en la brecha, pero ¿qué profesor no conocido, sabiendo lo que les ha ocurrido a sus compañeros, se atreve a alzar su voz?
R: No tengo la sensación de que esté ocurriendo eso. El problema es que, desde otro punto de vista, pretender la movilización permanente es imposible…
P: Y, sin embargo, la movilización de los sectores afines a ETA es permanente. Por ejemplo, en el tema del alumnado, hay grupos como Ikasle Abertzaleak que hostigan a otros alumnos, a profesores. ¿Hay una política del gobierno de la Universidad para abordar este problema?
R: Vamos a ver… (Silencio)
P: Porque habrá que controlarlos…
R: Esa pregunta no la voy a contestar, por razones obvias. Vamos a ver, esto es un proceso. Hace no muchos años digamos, estos grupos tenían una cierta capacidad de control, de parar alguna clase, etc. Ahora sí es cierto, por ejemplo, que hace unas semanas convocaron una jornada de lucha en los Campus de Lejona y San Sebastián y aquí había 24 y allí 28, o al revés. O sea que la imagen de que tenían capacidad de control sobre la Universidad no era cierta del todo pero, eventualmente, sí que tenían una cierta capacidad. Actualmente no. Entonces, bueno, no estamos en el mejor de los mundos pero estamos mejor que antes.
P: Hagamos un poco de historia. Cuéntenos con qué programa y apoyos accedió al Rectorado de la UPV a mediados de 2001.
R: ¿Con qué programa?
P: Sí, en líneas generales, los cuatro puntos básicos.
R: Silencio
P: ¿Con qué apoyos? Fue una pugna muy reñida.
R: Si, hubo tres candidaturas, con el sistema que tenemos quedaron en dos y yo obtuve dos votos más. El programa es muy amplio: el desarrollo del 1º Plan Universitario, el diseño del Plan Estratégico y el desarrollo del Plan Plurianual como elementos fundamentales. Yo creo que se está desarrollando, pero ahora se está complicando un poco porque ha aparecido una circunstancia nueva no prevista: la LOU y la necesidad de elaborar unos estatutos y tenemos que ponernos a ello. Digamos que este es un punto nuevo y no previsible hace dos años.
P: ¿O sea que al día de hoy mantiene su programa y cree que se está cumpliendo?
R: Si, creo que se está cumpliendo razonablemente bien, el aspecto del plan estratégico va más lento.
P: En realidad no existe ese plan….
R: Se está elaborando, puede haber unos trabajos pero se está retrasando unos meses sobre las previsiones iniciales. Lo demás creo que se está desarrollando razonablemente bien.
P: ¿Cómo se financia la Universidad?
R: Tiene tres vías de financiación: la subvención del Gobierno que es la fundamental, las tasas y los fondos propios, proyectos de investigación, etc.
P: ¿Qué piensa de la actitud del Gobierno Vasco con respecto a la UPV? ¿No hay enormes lagunas en inversión pública? No hay residencias de estudiantes, no hay comedores, no hay biblioteca central…
R: A mí me gustaría que fuera algo mejor. Digamos que como efecto de las prórrogas presupuestarias hemos tenido algunas dificultades, que estamos ahora resolviendo.
P: Se habla de déficit en la Universidad…
R: Sí, digamos que nos afectó la prórroga presupuestaria y los recursos que llegaron fueron los mismos que el año anterior y simplemente por los gastos salariales y los incrementos de cotizaciones se originó un déficit. En el 2001 no se aumenta la subvención ordinaria al haber prórroga presupuestaria. Estamos ahora solventándolo.
P: ¿Pero la relación con el Gobierno Vasco es buena o hay problemas de relación?
R: No, no, la relación es buena.
P: ¿La Consejería atiende suficientemente a las necesidades de la Universidad?
R: Yo creo que sí, sí tiene la voluntad. El problema está quizás en que el Gobierno tiene sus problemas presupuestarios. Yo creo que la relación es buena y los intentos de colaborar son obvios. Yo creo que en esto no hay ninguna duda.
P: Volviendo a la Historia, el 13 de junio de 2000, a los tres meses de su elección, nos sorprendió usted con la destitución de cuatro vicerrectores relevantes de su equipo, que fueron claves en su elección. ¿A qué se debió esta decisión, que nadie entendió?
R: Ya lo he explicado mil veces. Lo vuelvo a explicar. A causa de disfunciones dentro del equipo. Digamos que distintas prioridades y algunos determinados retrasos en el cumplimiento de aspectos importantes del programa. Me parecía que el equipo se estaba paralizando y que a medio plazo eso podía provocar problemas graves. Preferí anticiparme antes de que esos problemas se agudizasen.
P: ¿Pérdida de confianza?
R: No… En cualquier grupo humano te pueden aparecer disfunciones. Evidentemente sí hay una pérdida de confianza también. Eso se da por supuesto cuando se lleva a cabo un proceso de este tipo.
P: ¿Estas personas no apoyaban su programa?
R: No, no… Disfunciones dentro del equipo. Entendí que había problemas de engranajes dentro del equipo y que era necesario… Es una situación relativamente normal.
P: ¿Entonces era un problema de personas?
R: De formas de gestión…
P: Cambiando de tercio, hay bastantes alumnos de la Universidad que son presos de ETA, ¿Por qué no cursan sus estudios en la UNED? ¿Cuál es el marco legal que ampara esta situación? ¿Existe un acuerdo UNED - UPV - Instituciones Penitenciarias?
R: Hay una normativa bastante clara, aunque no la puedo precisar. Algunas carreras no se dan en la UNED, por ejemplo Periodismo. Y en la UNED no se imparte docencia en euskera. Esta es otra de las razones.
P: Se comenta que sus resultados académicos son excelentes. ¿Se han verificado alguna vez estas actas?
R: Yo no sé si alguna vez eso ha sido cierto o no. Es una cosa que siempre me ha preocupado e hice una investigación cuando fui Decano de la Facultad de Periodismo. Y no recuerdo con precisión, pero digamos que en los índices de fracaso escolar o de pleno éxito no se veía ningún comportamiento extraño. En todo caso el número de presos que llegaba a acabar su carrera no era el deseable. Muchos cursaban un par de años y luego lo dejaban.
P: También se comenta que tienen los libros y la matrícula gratis.
R: Eso es mentira.
P: ¿Hay muchos alumnos con escolta?
R: Hay alumnos con escolta, pero no voy a decir si son muchos o pocos.
P: ¿Hacen algo para ayudarles, para hacerles la vida universitaria más soportable?
R: Sí, por supuesto.
P: No nos podemos olvidar del tema de la Cátedra que disputan Edurne Uriarte y Francisco Letamendia. No somos muy expertas en ese tema pero si nos gustaría que nos contara un poco el proceso de ese concurso.
R: Mira, el otro día estaba de vacaciones en Almería . Cogí la Voz de Almería y salía la noticia de que el Tribunal Superior de Andalucía había suprimido una cátedra dotada cuatro años antes. Era la segunda vez que pasaba en dos años. Sucesos de este tipo suelen ocurrir en la Universidad española, no voy a decir que todos los días pero sí con cierta frecuencia. En estos dos años ha habido once casos en los que ha habido reclamación sobre la resolución de un Tribunal. De esos once casos en seis se ha dado la razón al apelante y en cinco no. Es decir esto forma parte de la vida universitaria.
P: En este caso en concreto no hubo ningún problema con el Tribunal del concurso ni con el proceso previo a la resolución del concurso. ¿No es así?
R: Se convocó de forma normal a petición del Departamento cumpliendo uno de los criterios que está establecido para la provisión de cátedra, se reunió el Tribunal, se produjo el fallo, el profesor Letamendia reclamó. La Comisión de Reclamaciones sigue el proceso normal, es decir pide lo que tiene que pedir al presidente y al secretario, a la otra parte y después encuentra que una de las alegaciones de Letamendia era correcta y actúa en consecuencia: la no provisión de la plaza.
P: ¿Recuerda Ud. la fundamentación de la resolución?
R: Sí, básicamente es la no motivación de la decisión.
P: Y esa no motivación que en realidad es un defecto formal de la resolución…
R: No, no es un defecto formal.
P: ¿No era subsanable? Tenemos entendido que en muchas ocasiones lo que se hace es solicitar al Tribunal una ampliación del informe y no dejar vacante la plaza. Hay siempre un principio de conservación de los actos, sobre todo si todo el procedimiento ha sido válido. Ha asombrado un poco que no se haya solicitado ninguna ampliación de la información.
R: Se solicita a quien hay que solicitarla. Al presidente y a ……
P: ¿Pero se solicitó esa ampliación?
R: Se le envía el recurso y en el recurso una de las causas de la reclamación era la queja sobre la falta de motivación.
P: Entonces se estimó y se dejo vacante la plaza ¿No se solicitó ninguna ampliación al Tribunal si resultaba insuficiente su argumentación?
R:Vamos a ver, es que nadie se lo pide curiosamente.
P: Pero es que lo que tenemos entendido es que nadie lo tiene que pedir, es la Comisión de Reclamaciones quien, ante defectos de esta naturaleza, debe pedir al propio Tribunal que amplíe su argumentación, que explique el porqué de su decisión.
R: Es que esto lo hace cuando envía el recurso al Tribunal.
P: Perdone que insistamos, pero sobre este asunto hay mucha confusión ¿Se requiere al presidente del Tribunal para que subsane?
R: Sí, se le requiere desde el momento en que se le envía el recurso.
P: ¿Ese envío no es para su conocimiento?
R: No, no, no, no. Eso no es para su conocimiento es para que responda. No subsana el defecto y entonces la Comisión deja vacante la plaza. Cada vez es más importante la motivación en cualquier acto con efectos jurídicos.
P: Sí claro, eso lo hemos entendido y sabemos que la motivación es fundamental en cualquier resolución de cualquier tipo. Pero por eso mismo cada vez más hay que exigir esa motivación y reclamarla. No dejar las cosas sin solución porque no se ha motivado, sino devolverlas para que se motiven. Da la impresión desde fuera de que es una resolución que se ha cogido por los pelos, se ha aprovechado la oportunidad de una falta de motivación y como no me interesa una ampliación de la motivación dejo todo sin efecto y se acabó.
R: En absoluto, se ha seguido el procedimiento que se sigue en todos los casos y no voy a entrar en más detalles
P: ¿No cree que en este caso concreto han podido incidir criterios políticos u otro tipo de criterios y no solo los estrictamente académicos?
R: Sobre eso yo tengo la plena y absoluta seguridad de que no.
P: ¿O sea que no ha habido ninguna interferencia extraña a la estrictamente académica?
R: Estoy plenamente seguro de que los miembros de la Comisión de Reclamaciones actúan lo mismo que el Tribunal, con honestidad y profesionalidad. Plenamente seguro.
P: ¿Y los de la asesoría jurídica también? Porque se comenta que hay miembros LAB en puestos clave de esa asesoría que se ocuparon de asesorar al profesor Letamendia.
R: ¿Quienes?
P: No tenemos nombres, le trasmitimos lo que se ha comentado.
R: Con plena seguridad eso es falso. Según me han contado algo de eso se ha dicho por la radio. Lo desmiento rotundamente. De haberse producido habríamos actuado en consecuencia.
P: ¿Se ha planteado en algún momento si la opinión que le merecería este asunto sería la misma, si en lugar de estar ahora en donde está, es decir, si no fuera el rector de la UPV y siguiera siendo Decano de la Facultad de Periodismo?
R: Sí
P: ¿Cree que pensaría igual?
R: Sí, como he pensado siempre.
P: ¿El Manu Montero de hace dos años estaría pensando y diciendo lo que lo que está diciendo ahora? ¿No le pesa el cargo?
R: Sí, sí, conozco perfectamente las instituciones de la Universidad, es que no tengo ninguna duda, ni tampoco la hubiera tenido entonces. Confío plenamente en cómo funcionan las instituciones.
P: Sí pero también sabe como funciona la gente del entorno de ETA, la gente de HB, y que el miedo es humano y que intimidan mucho, que dan mucho miedo porque tienen una banda terrorista detrás con una pistola ¿Por qué no hablamos de lo de la Cátedra de Andalucía? Porque en Andalucía no hay ETA ¿Por qué no hablamos de los once casos que usted ha mencionado? Porque en esos casos no están ni Edurne Uriarte ni Francisco Letamendia, fundamentalmente este último. ¿No le parece a Ud. que este caso es especial?
R: Bien, es que yo creo que no es un caso especial. Digamos, institucionalmente. No hay un trato diferenciado. El problema para mí sería el siguiente ¿Hay algún dato que permita suponer que la Comisión de Reclamaciones ha actuado bajo presión? Conozco muy bien a todos los miembros de la Comisión de Reclamaciones y la decisión la toman por unanimidad. No tengo ninguna duda. También habrán leído que incluso he instigado yo esa decisión. Pues no.
P: ¿Quién preside esa Comisión de Reclamaciones?
R: El Vicerrector del profesorado, Victor Urrutia, una persona también escoltada como saben.
P: ¿El Tribunal del Concurso está integrado por miembros de otras Universidades?
R: Sí, se sigue el modelo de la LRU y de los Tribunales de Concurso. Forman parte profesores de otras Universidades
P: ¿ Y la Comisión de Reclamaciones?
R: La Comisión de Reclamaciones es una comisión que elige el claustro para asegurar que se han respetado todas las normas y está compuesta solo por miembros de la UPV.
P: No dudamos que la Comisión haya respetado las normas, lo que nos asombra mucho es que las reclamaciones se estimen dejando la plaza vacante cuando todo el proceso ha sido válido y lo único que ha quedado, por así decir, invalidado es la resolución en sí, por un problema que usted dice que es de fondo pero que parece más bien de forma y no entendemos que ese problema no se pueda subsanar. Desde otras ópticas jurídicas nos parece que esto no se produciría.
R: No estamos en una discusión jurídica. No somos juristas. Yo creo que el proceso se lleva bien y la cuestión clave sigue siendo la misma ¿La Comisión de Reclamaciones actúa con profesionalidad, con criterios académicos? ¿Sí o no? Yo entiendo que sí, no tengo la más mínima duda y si la tuviera lo diría. Ahora ya solo cabe el recurso ante el Contencioso.
P: Para acabar y saliéndonos del tema universitario, ¿le hubiera gustado un resultado diferente en las últimas elecciones del País Vasco? ¿Le hubiera gustado el triunfo de un gobierno constitucionalista?
R: Es evidente que me hubiera gustado el otro resultado, no otro, sino el otro resultado. Mis posiciones ideológicas han sido bastante claras, reiteradas y no las he cambiado.
P: ¿Se sentiría en ese caso más cómodo como rector de la UPV?
R: Eso ya no lo sé, estoy hablando como ciudadano.

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