La
iniciativa ciudadana ¡Basta Ya! fletaba el día 31 de
enero un autobús para ir de San Sebastián, la cuna
del no cumplimiento de la Constitución de 1978, a Cádiz,
la cuna de las libertades, desde que en 1812 las Cortes proclamaron
allí la Constitución conocida como la Pepa. Se trataba
pues de un recorrido de alto contenido simbólico. Por el
camino al autobús visitaría las ciudades de Burgos,
Madrid, Alcobendas, Córdoba y Sevilla, donde se exigiría
la libertad recabando el esfuerzo solidario de sus vecinos a quienes
se invitaría a firmar el manifiesto de ¡Basta Ya! contra
el Plan Ibarretxe, plan que representa el último ataque del
nacionalismo a las libertades democráticas.
Primera
etapa:
San Sebastián, Burgos, Madrid.
El Autobús de la Libertad hizo su primera parada en Burgos
donde fue calurosamente recibido en el Ayuntamiento por el alcalde,
Juan Carlos Aparicio, y el presidente de la Junta de Castilla-León,
Juan Vicente Herrera. Los miembros de Basta Ya, acompañados
por las autoridades, distribuyeron folletos por el centro de la
ciudad. A continuación se celebró un acto cívico
en el Teatro Principal presidido por José Antonio Ortega
Lara. En su intervención, Rosa Díez aseguró
que todos los que viajaban en el autobús estaban por encima
de las siglas y pertenecían al mismo partido, "el de
la libertad". Santiago Abascal, parlamentario del Partido Popular
subrayó: "Hemos venido a defender la unidad y la Constitución
frente al chantaje político que representa el plan Ibarretxe".
La esposa del teniente coronel Blanco asesinado por ETA declaró
que aceptar el plan Ibarretxe supondría aceptar que las víctimas
habrían muerto merecidamente. Fernando Savater clausuró
el acto recordando que mientras la mitad de la población
no puede expresarse libremente sobran aventuras que se beneficien
de la violencia: "Pasado un tiempo que permita que las fuerzas
políticas que hoy no pueden expresarse puedan hacerlo libremente
porque ETA haya desaparecido, vendrá el momento en que quienes
todavía se consideren nacionalistas puedan presentar sus
proyectos. Hasta entonces, iniciativas como el plan Ibarretxe son
y serán chantajes".
El primer acto en Madrid consistió en la recogida de firmas
en la Puerta del Sol, donde cientos de madrileños se solidarizaron
con los vascos amenazados y firmaron la retirada del plan Ibarretxe.
El autobús partió en medio de aplausos hacia el Ayuntamiento,
donde los miembros de Basta Ya fueron recibidos por el alcalde,
Alberto Ruiz Gallardón, la portavoz del PSOE, Trinidad Jiménez,
y la de IU, Inés Sabanés. En el acto político
que se celebró en el salón de honor del Ayuntamiento
de la Villa, Alberto Ruiz Gallardón resaltó el coraje
cívico de quienes dicen no a los asesinos y a quienes pretenden
socavar los principios de legalidad y destruir el Estado de Derecho:
"Madrid también dice no con vosotros como lo ha dicho
tantas veces". Trinidad Jiménez señaló
que sólo puede haber héroes cuando no hay libertad:
"Sé que no tenéis vocación de héroes,
pero mientras la libertad no exista será necesario trabajar
todos juntos, partidos, ciudadanos y colectivos cívicos,
hasta conseguirla". Inés Sabanés, de IU, expresó
la necesidad de la unidad desde la pluralidad: "Sumar contra
ETA, sumar solidaridad y respaldo a las víctimas". El
Vicepresidente primero de la Comunidad de Madrid, Ignacio González,
destacó que "mientras haya un vasco amenazado, los madrileños
no pueden sentirse libres" y recordó que ETA pretendió
en Navidad traer a Madrid un tren del terror, en cambio Basta Ya
llevaba un autobús cargado de los mejores propósitos.
Por parte de Basta Ya intervino, en primer lugar, el alcalde de
Ermua y miembro del PSE, Carlos Totorica que agradeció el
recibimiento ofrecido por los ciudadanos de Madrid y sus representantes
antes de leer el manifiesto de rechazo al plan Ibarretxe redactado
por Basta Ya. Vanessa Vélez, concejal del PP por el Ayuntamiento
de Lasarte expresó que vivir amenazado no sólo consiste
en temer constantemente la muerte sino también vivir una
vida de poca calidad: "Necesitamos libertad, nunca la hemos
tenido". Clausuró el acto el portavoz de Basta Ya, Fernando
Savater, recordando que no hace falta tener coraje -"Bueno,
sí, también un poco" - sino sobre todo paciencia.
"El País Vasco es plural, como este autobús en
el que hemos venido para recordar que en la lucha por la libertad
no se puede caer en el desánimo ni en el hastío, y
para conseguir nuevas complicidades". Oponerse al terrorismo
es cosa de todos, remarcó, "si no lucháis también
vosotros por las libertades, podríais perderlas. No nos olvidéis,
como nosotros tampoco olvidamos el país al que pertenecemos".
Segunda
etapa:
Alcobendas -Toledo
El alcalde socialista de Alcobendas, José Caballero, recibió
al Autobús de la Libertad asegurando que siempre se han llevado
bien con el País Vasco, al que acuden cada vez que se les
solicita para un esfuerzo solidario. Palabras que fueron ratificadas
por Rafael Simancas, secretario general de la federación
socialista madrileña, que centró en cuatro puntos
la imprescindible lucha contra ETA: respeto al marco estatutario,
colaboración con la fuerzas del orden, apoyo internacional
y unidad entre los demócratas. En el Parque de la Paz y bajo
la campana que el Gobierno japonés entregó al Ayuntamiento
de Alcobendas para que suene en recuerdo permanente de la paz, los
distintos oradores insistieron en la necesidad prioritaria de acabar
con ETA, objetivo que sólo puede conseguirse mediante la
unidad entre demócratas. En un lugar de tan alto contenido
simbólico, la concejal socialista de Azpeitia, Manoli Uranga,
mencionó la soledad que padecen los amenazados y cómo
su ámbito de libertad se reduce a las cuatro paredes de su
casa. Previamente José María Calleja había
manifestado el deseo que tienen quienes viven en el País
Vasco de ser como quienes le estaban escuchando. Deseo que no se
puede cumplir debido a ETA y a quienes condenándola aparentemente,
sacan ventaja política de la violencia. Pero también
alertó sobre el riesgo que tienen de perder la libertad quienes
ahora la disfrutan si no se implican en defenderla allá donde
está en peligro. El alcalde puso fin al acto proponiendo
que los miembros de BastaYa hicieran sonar la campana.
Tras recoger firmas en el Parque de Andalucía, el autobús
partió con destino a Toledo donde fue recibido por el alcalde
del PP, José Manuel Molina al frente de la corporación
municipal. El primer edil hizo entrega a Basta Ya de una placa conmemorativa.
En la Universidad San Pedro Mártir, y ya por la tarde, se
celebró un acto político donde intervino, en primer
lugar, Ramón Gómez concejal popular del Ayuntamiento
de Donostia que agradeció las muestras de afecto y solidaridad
antes de leer el manifiesto de Basta Ya contra el plan Ibarretxe.
El concejal socialista del Ayuntamiento de Andoain, José
Luis Vela, relató los numerosos atentados que ha sufrido
habiéndole tocado asimismo llorar, en el corto espacio de
tres años, la muerte de dos amigos, José Luis López
de La Calle y Joseba Pagazaurtundua, a manos de ETA. Fernando Savater
hizo comprender la doble necesidad de sentir como propios los testimonios
de dolor de víctimas y amenazados pero desde la perspectiva
de que se trata de un asunto de índole política que
exige, por tanto, una solución política que concierne
a todos: "En nuestra carne os están agrediendo también
a vosotros". A partir de ahí habría que exigirles
a los políticos que dejaran en el lugar que les corresponde
las diferencias en terrenos que son secundarios mientras no exista
libertad, y trabajen unidos y sin ambigüedades en lo esencial:
acabar con ETA
José Bono clausuró el acto, con un discurso preciso
y radical, en el que combatió sin ambages la tibieza de quienes
no se sienten implicados en lo principal, la desaparición
de ETA, y prefieren mirar para otro lado o contemporizan con los
asesinos: "Los tibios son enemigos más irresistibles
que los terroristas". Porque desarman a la sociedad y la atontan
con palabras como diálogo, paz, libertad que en su boca pierden
su correcto significado. Igualmente, está vacía de
contenido la invitación a un debate sereno con los asesinos:
"¿Cómo va a poder debatir serenamente quien sólo
se siente sereno cuando va con sus escoltas?". E insistió:
"Yo no puedo ser neutral con quien os ha llamado ratas".
"Lo más casposo, rancio, antiguo y trabucaire -añadió-
está en el discurso del nacionalismo de Arzalluz y alguno
de Esquerra de Cataluña. Con los asesinos no hay que hablar.
Con los asesinos no se entiende la gente (…).Yo no hubiera
podido asistir a un encuentro con ETA ni siquiera con los ojos tapados
porque me habría esperado la bala en la nuca". Bono
puso fin a su intervención volviendo a reclamar firmeza contra
ETA y solidaridad con quienes la combaten, "no os preocupéis,
tendréis todo España para que os escuche", en
la convicción de que todavía hay quien antepone la
dignidad al gobierno.
Tercera
etapa:
Córdoba y Sevilla
La alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, recibió al
Autobús de la Libertad en las Reales Caballerizas con un
saludo comprometido: "Bienvenidos a la Córdoba patrimonio
de la Humanidad, ciudad de los valores y de los principios, del
diálogo, del respeto, de la paz y de la tolerancia".
Prosiguió su discurso asegurando que los ciudadanos cordobeses,
las instituciones y los movimientos cívicos se habían
reunido allí con Basta Ya para compartir el rechazo de la
violencia, la condena a ETA y el compromiso activo por el derecho
a la vida, la solidaridad con las víctimas del terrorismo
y la lucha por la libertad, en particular la libertad de expresión.
"Esta tierra que hoy con orgullo os recibe también ha
conocido en su carne la lacra del terrorismo", afirmó
evocando el asesinato de Miguel Ángel Ayllón ocurrido
en Córdoba el 20 de mayo de1996, y las muchas víctimas
que el terrorismo se ha cobrado entre los hijos de Córdoba
y Andalucía por haber cometido el delito de pertenecer a
las fuerzas de seguridad. Concluyó su intervención
recordando que el Ayuntamiento había condenado por unanimidad
el plan Ibarretxe y lanzó una invitación a luchar
juntos por la desaparición de ETA: "Contad con esta
ciudad. Que no la sintáis ajena. Todos estamos, desde la
pluralidad y la diversidad, en el mismo camino".
El autobús prosiguió viaje hasta Sevilla. En el Paraninfo
de la Universidad se celebró un acto cívico en el
que participaron Manoli Uranga, concejal socialista del Ayuntamiento
de Azpeitia, Vanessa Vélez, concejal popular del Ayuntamiento
de San Sebastián, Santiago Terol, miembro de Unificación
Comunista y Fernando Savater, portavoz de Basta Ya. Los oradores
coincidieron en la necesidad de poner por delante la unidad: "Apostar
por lo que nos une y dejar en segundo término lo que nos
separa", entendiendo que la lucha contra ETA debe ser el objetivo
común de todos los demócratas que deben combatir al
terrorismo políticamente. Hay que ser beligerantes, recalcó
Savater, no sólo contra los violentos sino también
contra quienes condenan la violencia pero no a los violentos permitiéndoles
mantener sus estructuras políticas cuando no subvencionándolas
con dinero público, "La ausencia de democracia es un
problema de todos -aseguró finalmente Savater-, de los vascos
y de los españoles, porque si se consiente la quiebra del
Estado de derecho en un rincón de España es todo el
Estado de derecho el que entra en quiebra".
Ya por la tarde, el presidente de la Junta de Andalucía y
del PSOE, Manuel Chaves, recibió a la comitiva en el palacio
de San Telmo, sede de la Junta. Allí escuchó el mensaje
de Basta Ya en contra del terrorismo pero también en contra
de quienes diciendo combatirlo sacan ventaja política de
la violencia y tratan de imponer políticas excluyentes que
se disfrazan de planes para la convivencia. Manuel Chaves respondió
ofreciendo solidaridad en la lucha contra ETA: "Basta ya de
asesinatos y de terrorismo. Os quiero manifestar mi solidaridad
no sólo con el sufrimiento sino con una lucha que es de todos".
Invitó asimismo a confluir en esa lucha desde lo plural y
se expresó en términos muy duros contra un plan Ibarretxe
que se burla de las reglas que la sociedad democrática se
ha dado y que no son otras que la Constitución y el Estatuto:
"Un partido que quiebra las reglas del juego debe ser considerado
como un partido antidemocrático y si se muestra ambiguo en
la defensa de los derechos básicos es un partido que adquiere
perfiles y tintes totalitarios" dijo en una apenas velada alusión
al PNV. Los miembros de Basta Ya abandonaron Sevilla después
de recoger firmas en la Plaza Nueva, que es el lugar donde los sevillanos
se reúnen para protestar cada vez que ETA comete un atentado.
Cádiz:
el final del viaje
El Autobús de la Libertad llegó a su objetivo, Cádiz,
la cuna de la libertad desde que allí fuera votada en 1812
la primera Constitución española. El intenso programa
comenzó en la Universidad con el acto cívico en el
que participaron Juan Luis Fabo, sindicalista, Ramón Gómez,
concejal popular del Ayuntamiento de San Sebastián, Nico
Gutiérrez, concejal socialista del Ayuntamiento de Miravalles,
José María Calleja y Fernando Savater. Después
de la lectura del manifiesto contra el plan Ibarretxe efectuada
por Juan Luis Fabo, Ramón Gómez y Nico Gutiérrez,
se encargaron de escenificar la soldadura del PP y del PSE en torno
a lo fundamental: la condena de ETA y la necesidad de implicar a
todos los ciudadanos de España en la lucha política
contra el terrorismo y contra quienes basan sus proyectos de Nuevo
Estatuto en el miedo y la coacción sembrados por el terrorismo.
"El Plan Ibarretxe -dijo Nico Gutiérrez- sólo
pretende o que nos vayamos o que nos convirtamos al nacionalismo".
Ramón Gómez insistió en la necesidad de recabar
solidaridad activa de todos los ciudadanos de España: "¿Se
imaginan una situación en la que la Junta de Andalucía
no sólo no se ocupara del terrorismo sino que se inventará
un plan para empeorar la convivencia de los andaluces? Pues eso
es lo que pretende el plan Ibarretxe, enfrentar a los vascos y conseguir
que la mitad de la población viva con unos derechos empobrecidos".
Los oradores fueron presentados por el profesor Vargas-Machuca,
quien señaló refiriéndose a los vascos que
no comulgan con el nacionalismo: "Vosotros sois los únicos
ciudadanos que estáis imposibilitados para ejercer y desarrollar
los derechos que os otorga un Estado de derecho. Si falta la libertad,
no necesitáis palabras de agua bendita sino que actuemos
para se cumpla la Constitución también en el País
Vasco".
José María Calleja se dirigió al numeroso público,
compuesto mayoritariamente por universitarios, invitándole
a que tratara de imaginarse cómo puede ser una sociedad en
la que algunos ciudadanos tienen que preguntarse si irán
o no a clase "porque les pueden matar", cuando profesores
y alumnos de una sociedad normal sólo se plantearían
el ir o no a clase por cuestiones de pereza. "Estamos aquí
-prosiguió- para explicar cuál es la situación
en el País Vasco, no vaya a ocurrir que después de
30 años y 1.000 asesinatos pueda haber quien alegue ignorancia
acerca de lo que está pasando en realidad". Pero, añadió:
"También estamos para ser beligerantes contra el nacionalismo"
implicando en esa lucha a todos los ciudadanos de España
porque "lo que ocurre en el País Vasco concierne a todos
los ciudadanos de España".
Clausuró el acto Fernando Savater indicando que contra el
terrorismo y el nacionalismo que saca ventaja de él no basta
sólo con una actitud de comprensión sino que "hay
que ser activista y tomar partido". "En realidad -explicó-
el único problema vasco que hay es el nacionalismo, que es
el que está empeñado en que exista un problema vasco
para poder conservar el poder". Y recordó que el genocida
Pavelic tenía una manera infalible de solucionar el problema
croata: un tercio de muertos, un tercio de expulsados y un tercio
de sometidos, "pues bien, cuando quedan sólo los sometidos,
se les pide firmar el plan Ibarretxe". Concluyó su intervención
recordando unas palabras de Kant: "Cuando Dios hizo el mundo,
dotó a los seres humanos de la capacidad de separarse cuando
tenían problemas pero también hizo el mundo redondo
para que estuvieran condenados a encontrarse". Con estas palabras
quiso expresar que es en la lucha política contra el nacionalismo
donde deben encontrarse los demócratas vascos y del resto
de España, porque un Estado de derecho es el mismo de una
punta a otra y no se puede menoscabar en una parte sin que se resienta
el conjunto.
En
el Ayuntamiento gaditano
La alcaldesa popular de Cádiz, Teófila Martínez,
recibió a los miembros de Basta Ya en el Ayuntamiento dedicando
al Autobús de la Libertad unas sentidas palabras: "Todos
los ciudadanos libres de este país tenemos la obligación
de ser una correa de transmisión de todos estos hombres y
mujeres que luchan por la libertad. Aquí nos tenéis,
os llevamos en el corazón". "Debemos aprender a
construir juntos", concluyó haciendo dos propuestas
muy concretas y de solidaridad política: organizar un autobús
para ir al País Vasco con miembros de su corporación
y vecinos de Cádiz, y distribuir por todos los hogares gaditanos
el manifiesto de Basta Ya contra el plan Ibarretxe a fin de que
se lo devuelvan a Basta Ya firmado. A continuación, tomaron
la palabra José Luis Vela, concejal socialista de Andoain,
Manuela Uranga, concejal socialista de Azpeitia, Nico Gutiérrez,
concejal de Miravalles y Ramón Gómez, concejal popular
de San Sebastián. Los tres relataron sus vivencias diarias
con el terror. Vela reclamó: "No nos dejéis solos",
para añadir inmediatamente que en esa lucha que hay que continuar
juntos él está convencido de que "más
vale morir de pie que vivir de rodillas".
Gómez también insistió en la necesidad, que
a su vez se traduce en exigencia a todos los españoles, de
una solidaridad activa: "Pidamos, desde Cádiz, la cuna
de la libertad, que el Gobierno Vasco retire su plan". Manoli
Uranga contó con la voz entrecortada por la emoción:
"Lo primero que me ha dicho una mujer ha sido: soy madre de
dos guardias civiles que están en Irún. ETA ha matado
a muchos guardias civiles y policías. Muchos no han tenido
ni funeral. Soy vasca pero dicen que soy española. Tienen
razón, soy española". Nico Gutiérrez dijo
que prefería no hablar de ETA sino de los cómplices
y denunció cómo los nacionalistas hacen el vacío
a quienes no piensan como ellos. "El PNV busca con el plan
Ibarretxe o convencernos o aniquilarnos como ciudadanos pero no
nos vamos a rendir".
Recibimiento
en la Diputación
Francisco González Cabañas, presidente socialista
de la Diputación, recibió a la comitiva de Basta Ya
con un deseo muy claro: "Habéis venido con la llama
de la libertad y estáis, en Cádiz, la casa de la libertad,
pero no os halláis al final de un viaje sino al principio".
Recordó cómo la Diputación había rechazado
el plan Ibarretxe y admiró en Basta Ya la capacidad para
no callarse y para sobreponerse con dignidad a los golpes: "Por
eso el final del viaje que acaba en Cádiz, es el principio
del viaje, porque comienza la solidaridad desde la acción
política". Rosa Díez agradeció sus palabras
así como el hecho de que en la sala estuviera la ikurriña
junto a las banderas de la provincia gaditana, de España,
y de la UE. Con frases muy emotivas recordó cómo faltaba
alguien en el viaje, Joseba Pagazaurtundua, que asistió a
los preparativos del mismo: "El domingo se cumple un año
de su asesinato a manos de ETA". Jon Urionagüenabarrena,
presidente de Nuevas Generaciones del País Vasco reconoció
que el Autobús de la Libertad era un ejemplo para los partidos
constitucionalistas porque mostraba que se podía convivir
y llevar adelante proyectos comunes desde las diferencias ideológicas.
Yagoba Gutierrez, militante del partido socialista, expuso que en
el País Vasco se vive una situación prepolítica
que explicaría que en Jon Urionagüena tuviera un amigo,
no un adversario político y que le gustaría que la
situación en el País Vasco fuera normal para poder
tener también en él un adversario con quien discutir
de los temas que ETA y el nacionalismo desplazan a un segundo término,
sólo porque si eso ocurririera significaría que en
Euskadi reinaba por fin el Estado de derecho. José María
Calleja señaló que el fin de ETA estaba cerca, "eso
lo vamos a ver más pronto que tarde". Luego se preguntó:
"¿Por qué estamos contra el plan Ibarretxe? Porque
nos aniquila como ciudadanos. Los nacionalistas tienen que saber
que si ETA no ha podido con nosotros y no nos ha hecho callar, el
plan Ibarretxe tampoco". "Pero -advirtió- verán
cómo cuando se acabe el terrorismo todos estuvieron contra
él y con las víctimas. No podrán con nosotros
porque somos más constantes y mejores. Estoy seguro de que
vamos a ganar y contamos con Ustedes para hacerlo".
En
la cuna de la libertad
El viaje del Autobús de la Libertad terminó en la
cuna de la Constitución de 1812, el oratorio de San Felipe
Neri, abarrotado de ciudadanos deseosos de ser testigos del nacimiento
de otra Constitución: la que tiene que imperar en Euskadi
pese a que haga 25 años que se promulgó en toda España.
Rosa Díez fue la encargada de hacer el balance del viaje
tras sendas intervenciones a cargo de Calleja y Savater. El primero
presentó el acto y pidió la ayuda de los gaditanos
para derrotar a los liberticidas y a quienes, en realidad, no los
condenan. El segundo señaló: "Todos somos de
la Constitución. Todo es España, todo es Estado de
derecho, por eso hay que acudir a ayudar a defenderlo en el País
Vasco" y leyó el manifiesto de Basta Ya. Rosa Díez
comenzó su intervención agradeciendo a todos los movimientos
ciudadanos y organizaciones que se movilizan en apoyo a las víctimas
y contra el terrorismo, y en especial a Fundación de Víctimas
del Terrorismo, Asociación Universitaria Manos Blancas, Fundación
para la Libertad, Iniciativa Libertad Ya, Asociación Mares
del Sur, y Asociación Andaluza de Víctimas del Terrorismo
por su apoyo expreso al Autobús de la Libertad.
"No hubiéramos podido escoger un lugar mejor y que mejor
refleje el objetivo de este viaje. En 1812 aquí se proclamó,
por un puñado de hombres libres, la Constitución que
consagraba los derechos de los ciudadanos contra los trabucaires.
Hoy los nietos de aquellos hombres libres estamos aquí para
que también se cumpla la Constitución de 1978 en Euskadi
pese a la oposición de los nietos de aquellos trabucaires".
Después, puso de manifiesto que en Euskadi se dan, entre
otras paradojas, la de que sean unos los que defienden la Constitución
mientras que los únicos que la disfrutan son aquellos que
la denigran. Asimismo subrayó que Euskadi será el
único país del mundo donde los terroristas matan a
la oposición: "A lo largo de este viaje hemos escuchado
muchas cosas: que hay concejales que sufren atentados constantemente
y que sólo tienen su casa como espacio de libertad".
"La falta de libertades" no sería "sólo
nuestro problema" sino el de todos los demócratas, y,
por si no fuera poco, "en esto viene el Plan Ibarretxe, que
es la institucionalización del sufrimiento y que divide porque
discrimina. Es anticonstitucional, es inmoral porque se aprovecha
de ETA y no ofrece más autonomía sino menos democracia".
Durante muchos años, prosiguió, el único escudo
contra los violentos fue la policía, ahora somos también
nosotros, "nosotros somos el escudo de ustedes, el de todos
los demócratas para que no gane el totalitarismo". Finalizó
su intervención señalando, como lo había hecho
Ruiz Gallardón en Madrid, que Albert Camus definió
al hombre rebelde como el hombre que dice no, "nosotros decimos
no a quienes quieren excluirnos por decir no". "La Constitución
es sagrada -recordó citando a Mario Onaindía- y en
este lugar doblemente sagrado, esas palabras de Mario adquieren
todo su significado. ¡Viva la Pepa!". A continuación,
miembros de Basta Ya entregaron a Félix Gabay, delegado de
la Asociación Andaluza de Víctimas del Terrorismo
el cuadro donado por Marta Cárdenas como homenaje a todas
las victimas andaluzas. Gabay agradeció el presente en nombre
de todas ellas: "Aquí, en este Oratorio hay un venero
de libertad, llenad cántaros con ella y llevárosla
para arriba en ese Autobús de la Libertad que mejor parece
la Estrella de la Libertad". La estancia de Basta Ya en Cádiz
terminó con un aperitivo en el Casino Gaditano, sede del
Centro de Estudios Constitucionalistas, donde Enrique Maestre leyó
un discurso político inspirado en los que don Emilio Castelar
dedicó a la unidad de España. El acto terminó
con un sentido y unánime grito de ¡Viva la Pepa!
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