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El Diario Vasco, 18 de marzo de 2004

ELECCIONES 14-M

Zapatero afirma que el lehendakari sabe que ni el PSE ni el nuevo Gobierno respaldarán su plan

Asegura que Bono estará en el Ejecutivo que tiene ya «en la cabeza». Seguirá la tradición y realizará su primer viaje de Estado a Marruecos

MARTA SUÁREZ. COLPISA. MADRID

José Luis Rodríguez Zapatero afirmó ayer que el lehendakari Ibarretxe ya sabe que ni el PSE ni el próximo Gobierno español respaldarán su plan aunque sí mostró su disposición a mantener un diálogo «intenso» con las instituciones vascas. En respuesta al ofrecimiento realizado el martes por Ibarretxe de abrir «un diálogo sin condiciones en Euskadi», el líder socialista aseguró estar convencido de que en los próximos años «existirá una gran oportunidad para avanzar seriamente en el fin de la violencia y hacia una Euskadi que tenga un marco de convivencia civil razonable y una situación de estabilidad en el conjunto del Estado», algo que, según adelantó, constituirá «una gran prioridad» de su partido.

Como ya hizo durante la campaña electoral, Rodríguez Zapatero manifestó su voluntad de mantener un diálogo «fluido» y una buena relación con el Gobierno Vasco en materia de lucha antiterrorista y aseguró que «vamos a dialogar todo lo que sea necesario» porque «podemos hacer mucho para conseguirlo».

Futuro equipo

«El señor Bono estará en mi Gobierno». Con esta rotundidad aseguró Rodríguez Zapatero la presencia del presidente de la Junta de Castilla-La Mancha en su futuro equipo gubernamental. El líder socialista anunció durante la campaña electoral que pensaba encomendar a José Bono la responsabilidad de ser ministro de la Seguridad, el departamento que reemplazará al de Interior en el próximo Ejecutivo, y ayer ratificó la propuesta con la seguridad de que el interesado ha aceptado o aceptará. El presidente castellano manchego, entretanto, guarda silencio, aunque algunos de sus colaboradores dan por hecho que dejará el sillón del palacio de Fuensalida, sede de la Presidencia regional, por el del palacete de Castellana 5.

El secretario general del PSOE se mostró reacio a dar pábulo a las múltiples quinielas sobre los posibles ministros de su futuro Gobierno. Habló de las buenas condiciones que reúnen dirigentes como Pedro Solbes, Javier Solana o Antonio Gutiérrez, pero sólo transmitió una certeza: Bono estará en su Ejecutivo. Una decisión que tiene una doble lectura; para su partido, al que transmitió un claro gesto de integración de su principal contendiente en el 35 congreso del PSOE celebrado hace cuatro años y en el que ganó por escasos nueve votos; y para la oposición, a la que mostró que apuesta por una persona con fuertes convicciones patrióticas y poco dado a atender las demandas soberanistas de ciertos nacionalismos.

El entorno de Rodríguez Zapatero no confirmó si el líder socialista habló con Bono en las últimas horas para cerrar la oferta, aunque algunas fuentes señalaron que no sería descabellado pensar que el presidente de Castilla-La Mancha prefiere ser nombrado vicepresidente antes que aceptar ser solamente titular de Seguridad. Bono, a su vez, optó por dejarse ver muy poco en público tras la victoria electoral y después de que se hiciera público el deseo de Rodríguez Zapatero para que se incorpore al Gobierno. Si a las pocas horas de conocerse el triunfo socialista, anticipó que no diría «ni media palabra sobre la composición de un gobierno que yo no tengo que hacer» y que su disponibilidad no sería «mercadería informativa», tres días después su actitud ha seguido siendo la misma. Su nombre no apareció ayer en la pormenorizada agenda de previsiones informativas del Ejecutivo castellano-manchego.

El ganador del 14-M se mostró hermético con los demás nombres, aunque dijo tener «en la cabeza» la relación de «todos los ministros y ministras» que piensa nombrar. Justificó su silencio porque «los tiempos y las formas son importantes en democracia».

Menos ministerios

Ratificó que su Ejecutivo estará formado sólo por socialistas e independientes, pero «cercanos» al PSOE, y desde luego «no habrá ministros nacionalistas». Fuentes cercanas al líder del PSOE aseguraron que todavía no ha habido conversaciones con los posibles candidatos a las carteras ni el futuro presidente ha hecho públicas sus preferencias. Sólo ha trascendido, y porque se adelantó en la campaña, que el secretario general del PSOE es partidario de un número de ministerios más reducido -en la actualidad son quince- y se especula con que cuente con tres vicepresidentes, uno por área social, económica y política, aunque en las últimas horas se hablaba de tan sólo dos.

Como manda la tradición su primer destino será Marruecos. Zapatero respetará la costumbre que han mantenido todos los presidentes del Gobierno en la democracia y realizará su primer viaje de Estado después de ser investido jefe del Ejecutivo a Marrue- cos. Una visita que pretende dar un giro de 180 grados a las maltrechas relaciones entre los gobiernos de Aznar y los nombrados por el monarca Mohamed VI.

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