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EMPLAZAMIENTO. Otegi y Permach abordan el debate sobre el plan Ibarretxe. / LUIS MICHELENA

 

 



 

EL CORREO, 2 de septiembre de 2004

Otegi emplaza al PNV a pedir públicamente el respaldo de Batasuna al plan Ibarretxe

Denuncia que sectores del partido de Imaz hagan «peticiones en off» para que SA vote a favor de la propuesta

EL CORREO/SAN SEBASTIÁN

Arnaldo Otegi advirtió ayer al PNV de que si busca el apoyo al plan Ibarretxe de Sozialista Abertzaleak (SA) -grupo parlamentario de la izquierda abertzale-, el lehendakari debe decir públicamente que quiere «negociar con Batasuna» y que está «dispuesto a llegar a un acuerdo» con la formación ilegalizada.

El dirigente abertzale, acompañado de Joseba Permach, dio por iniciado con este llamamiento el curso político, y denunció que diversos sectores del PNV estén haciendo una «petición en off» para que SA vote a favor de la propuesta del lehendakari.

Otegi recordó que, en este sentido, Batasuna ofreció un «acuerdo» en torno al preámbulo del plan Ibarretxe que, a juicio de la izquierda abertzale, es válido «para la resolución del conflicto» en la medida en que reconoce el derecho del pueblo vasco a decidir su futuro.

«Volvemos a emplazar fundamentalmente al EBB: si ustedes quieren que nuestra actitud sea positiva en torno a no sabemos que dinámica de votación parlamentaria, les pedimos que digan públicamente que quieren negociar con Batasuna, que inicien y planteen un calendario de encuentros y que digan que están dispuestos a llegar a un acuerdo con nosotros en el que evidentemente todos tenemos que ceder», ha subrayado.

Complicidad

En cualquier caso, Arnaldo Otegi aseguró que «en el tema de la paz y de la resolución del conflicto» la izquierda abertzale no suscribirá «acuerdos bilaterales con nadie para atacar posiciones políticas de terceros», ya que la superación del conflicto exige la «complicidad, el consenso y el concurso» de quienes están «dispuestos a devolver la palabra al pueblo vasco».

«Que nadie cuente con la izquierda abertzale en el tema de la resolución del conflicto para erosionar las posiciones políticas de nadie. La paz y un proceso de superación del conflicto exigen acuerdos y no confrontación», insistió, para centrar sus críticas en los dirigentes del PNV -citó expresamente a Josu Jon Imaz y a Joseba Egibar- que han iniciado el curso utilizando «el insulto, la agresión y la mentira».

Tras negarse a valorar las declaraciones de Imaz, que vaticinó una consulta popular «en los próximos meses» y en ausencia de violencia, criticó que algunos utilicen el plan Ibarretxe para «atacar» al PSE-EE y a la izquierda abertzale, y censuró que el lehendakari quiera imponer los tiempos y las formas del debate político.

Consulta popular

«Él dice: quiero acuerdos amplios, pero sólo se puede debatir donde yo diga, sobre el plan que yo he presentado, se votará cuando yo diga, y además se hará la pregunta que yo quiera cuando yo lo diga y en las condiciones que yo diga. Ésa es una forma bastante sospechosa de concebir el diálogo», ha opinado.

El portavoz de la ilegalizada Batasuna valoró de forma positiva que la fórmula de la consulta popular haya dejado de ser «tabú» y se felicitó por el hecho de que «ya nadie piensa que es posible solucionar el conflicto y los problemas sociales y económicos de este país desde el actual estatus político». dio también la bienvenida a quienes se han dado cuenta -incluidos algunos sectores de los socialistas vascos- de que «hay que darle la palabra al pueblo».

Otegi finalizó su alocución lanzando al aire un interrogante: «¿Sobre qué hay que debatir?» A su juicio, es preciso elegir si se avanza hacia un nuevo sistema de poder político que permita al PNV «gestionar tres territorios» durante otros veinticinco años, o sobre cómo se establece un escenario de paz en este país. Según aseguró, la izquierda abertzale ha escogido esta segunda opción.

Por su parte, Joseba Permach consideró positivo que durante los meses de verano «la clase política haya estado debatiendo sobre la necesidad» de consultar a la ciudadanía, aunque, a renglón seguido, añadió que no olvidaba la existencia de un «conflicto político y armado», que se ha puesto de manifiesto con las últimas «acciones armadas» de ETA y con los «accidentes» que han sufrido algunos familiares de reclusos de la banda terrorista, así como con la muerte de la presunta miembro de la organización etarra, Oihane Errazkin.