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PONENCIA. Rubalkaba preside una sesión, en presencia de Otegi (SA), Eguiguren (PSE) y Barreda (PP). / IOSU ONANDIA

 

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EL CALENDARIO
Ponencia: Se constituyó en el seno de la comisión de Instituciones e Interior, con retraso sobre las previsiones de Ibarretxe, el 22 de marzo.

Comparecencias: Ha sido el primer trabajo del grupo. Como en 2002, la vicelehendakari abrió la lista, el 21 de abril. Hoy se cierra esta fase.

Septiembre: A finales de mes, el lehendakari abrirá el curso en el Pleno de Política General. Antes no puede celebrarse ninguna otra sesión, pero sí convocarse comisiones. Está por ver si la ponencia reanuda entonces sus trabajos o se demora a octubre.

Recta final: A partir de ahora, los grupos tienen que debatir las enmiendas, aprobar un informe, llevarlo a comisión e ir luego a pleno. La votación definitiva del plan puede producirse a final de año, aunque el debate de Presupuestos siempre tiene prioridad.



 

EL CORREO, 30 de junio de 2004

La ponencia del plan Ibarretxe cierra sus comparecencias sin los principales políticos

Han acudido 27 invitados, la mitad de los que asistieron a la comisión de autogobierno de 2002 No repiten Garaikoetxea, Arzalluz, Mayor y los alcaldes

LOURDES PÉREZ/BILBAO

La ponencia específica constituida en la Cámara vasca para estudiar el plan Ibarretxe dará carpetazo hoy a uno de los trabajos vinculados a su proyecto a los que el lehendakari había concedido mayor trascendencia: la apertura del debate parlamentario a los «agentes económicos y sociales», tal y como propugnó en su discurso del Pleno de Política General del pasado 26 de septiembre. Así, a lo largo de los dos últimos meses han comparecido en el Legislativo 27 invitados de distintos ámbitos -los tres últimos lo harán esta misma mañana-, aunque esa cifra queda lejos, y con notables ausencias, de los sesenta que sí se personaron ante la comisión especial de autogobierno desarrollada en el primer semestre de 2002.

En aquel grupo de trabajo se gestó el informe que, una vez aprobado por la Cámara, dio pie a Ibarretxe para promover un nuevo Estatuto. Dos años después, la nueva ponencia creada para analizar ese plan ha abierto otro turno de comparecencias, tomando como base la amplia relación de políticos, sindicalistas, empresarios o catedráticos que ya desfilaron por la comisión de autogobierno. En abril, Juan María Atutxa remitió una carta a cada uno de ellos para que ofrecieran su opinión sobre el texto articulado si deseaban hacerlo. Y les daba la oportunidad de defender sus tesis en persona ante la ponencia, presidida por el peneuvista José Antonio Rubalkaba y con representación de todas las formaciones de la Cámara.

Finalmente, sólo 27 de los 60 invitados han repetido presencia. Lo han hecho, entre otros, la vicelehendakari; los diputados generales de Álava y Guipúzcoa -González de Txabarri ha sustituido a Román Sudupe-; los responsables sindicales de ELA, UGT y CC OO; el presidente de Eudel; y 'clásicos' de la política como Txiki Benegas, Emilio Guevara, Miguel Herrero de Miñón o Javier Caño. Los tres últimos en comparecer hoy son los catedráticos Iñaki Lasagabaster, Marc Carrillo y Ramón Zallo.

Pero junto a las presencias existen ausencias muy significativas, como las de los dos antecesores de Ibarretxe: mientras que Carlos Garaikoetxea sí transmitió su experiencia hace dos años, José Antonio Ardanza -el lehendakari de mandato más duradero- ni siquiera fue convocado entonces, una omisión que no se ha corregido. Tampoco han acudido al Legislativo el nuevo diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, ninguno de los alcaldes de las tres capitales -Elorza reincide-, ni dos viejos adversarios en la batalla política vasca: el ex líder del PNV, Xabier Arzalluz, y el hoy jefe del PP en Europa, Jaime Mayor.

Junto a ello, en esta ocasión tampoco se han dejado ver en sede legislativa los responsables del sector empresarial, que reaccionaron con recelo ante las aspiraciones de Ibarretxe. El Círculo no ha enviado a ninguno de sus miembros -en 2002 acudió su entonces presidente, José María Vizcaíno- y también ha declinado hacerlo Confebask, que ha respondido a la invitación de Atutxa remitiéndose a lo dicho por Román Knörr en la comisión de autogobierno. Cinco meses después, cuando el lehendakari ya había desvelado sus intenciones, la patronal vasca auguró que el plan podía «desembocar en fractura social», una dura valoración que acabó provocando tiranteces en su seno.

Acusaciones de «dilatar»

Sobre el escaso realce de las comparecencias planea la fuerte división que persiste entre el tripartito y la oposición sobre el proyecto del lehendakari. Ni populares ni socialistas están incentivando los trabajos de la ponencia, persuadidos de que su única utilidad es la de «dilatar» un debate que no va a conducir a ningún acuerdo. Una vez descartado que el plan vaya a votarse, como estaba previsto inicialmente, a principios de otoño, el calendario que maneja el Gobierno y el propio Atutxa es el de refrendarlo a finales de año.

Previsiblemente, ese pleno daría el banderazo de salida a la carrera hacia las autonómicas. A partir de ahora, la ponencia entra en su recta final, con la discusión de enmiendas y la elaboración del preceptivo informe. Aunque distintas fuentes dudan de que los trabajos vayan a reanudarse antes del discurso de Ibarretxe en el Pleno de Política General, el dirigente de EA Rafael Larreina es firme partidario de hacerlo a lo largo de septiembre.