| 
Imaz,
junto a los candidatos del PNV por Vizcaya. / LUIS ÁNGEL
GÓMEZ
|
|
El
Correo, 18 de febrero de 2004
ELECCIONES
DE MARZO
Imaz
ofrece a Rajoy y Zapatero dialogar «sin condiciones»
sobre el plan Ibarretxe
Acusa
a PP y PSOE de usar Euskadi como «arma arrojadiza»
y les exige que «den la voz a los vascos» El Ejecutivo
vasco duda de que los populares quieran debatir
LOURDES PÉREZ/VITORIA
Josu
Jon Imaz ofreció ayer «formalmente» a los
dos dirigentes políticos que se disputarán el
14 de marzo la presidencia del Gobierno -Mariano Rajoy y José
Luis Rodríguez Zapatero- un diálogo «sin
condiciones» sobre el plan Ibarretxe y «la normalización
de la sociedad vasca». El presidente del PNV no especificó
cómo se sustancia esa propuesta, formulada en plena
precampaña electoral a los jefes de filas de los dos
grandes partidos españoles, y se limitó a subrayar
que los contactos deben desarrollarse «en términos
serenos, democráticos y conciliadores». El objetivo
sería labrar «una relación amable»
entre Euskadi y el resto del Estado y dar «la voz a
los vascos», algo que no hacen, según criticó,
ni populares ni socialistas.
Imaz,
que hoy protagonizará su primera comparecencia pública
en Madrid, está manteniendo una intensa actividad desde
que fue proclamado líder del PNV, con pronunciamientos
políticos casi diarios en la última semana.
Ayer, aprovechó un acto de presentación de los
candidatos al Congreso y al Senado por Vizcaya para dirigir
su oferta a Rajoy y Zapatero, que si bien se enmarca en las
reiteradas apelaciones al diálogo sin exclusiones del
lehendakari, sí la personaliza en los dos principales
contendientes en la carrera hacia el 14-M, pese a que ambos
han dejado claro que, en lo que esté en su mano, el
plan Ibarre-txe está condenado al fracaso.
Fuentes
de la dirección peneuvista vislumbran bajo las palabras
de Imaz un intento de romper el discurso «bipartidista»
de PP y PSOE antes de la cita en las urnas, y de acabar «con
el bloqueo permanente» de la situación política
después de las generales. El presidente del Euzkadi
buru batzar basó su alocución de ayer en el
convencimiento de que el debate político está
centrado ya «en el modelo de Estado» y, dentro
de él, en «la cuestión vasca» y
el proyecto del lehendakari. Esta tesis le dio pie para acusar
a populares y socialistas de utilizar el conflicto en Euskadi
como «arma arrojadiza para discrepar entre ellos, pero
sin contar con los vascos». «Queremos que den
la voz a los vascos», exigió.
Fue
a renglón seguido cuando Imaz lanzó a Rajoy
y Zapatero su propuesta para dialogar «sin condiciones»
sobre el futuro del autogobierno vasco y la iniciativa para
alumbrar un nuevo Estatuto, que sigue contando en el Parlamento
con el único respaldo del tripartito y cuyo debate,
aún por arrancar, pende de si el Constitucional decide
paralizarlo o no. «El PNV tiende su mano para buscar
una solución que resuelva el problema de la normalización
de la sociedad vasca y que permita una relación amable,
de afectividad y convivencia entre Euskadi y el Estado español»,
apostilló el máximo responsable del PNV, parafraseando
al lehendakari.
«Herramientas»
Imaz
apostó por recuperar el entendimiento con cuatro «herramientas»:
«el respeto mutuo, el diálogo, el debate y la
atención a la voluntad de los ciudadanos», expresión
esta última que remite a la voluntad de los nacionalistas
de celebrar una consulta popular de carácter autodeterminista,
una de las aspiraciones de Ibarretxe que mayor rechazo provoca
en la oposición. Consciente de lo mucho que está
en juego el 14-M, el líder del EBB agradeció
a sus candidatos su «sacrificio», pero al tiempo
les recordó que el PNV precisa «un grupo fuerte»
en Madrid para abanderar el plan Ibarretxe. El responsable
del BBB, Íñigo Urkullu, incidió también
en el compromiso de su formación con las propuestas
de cambio del modelo de Estado y tildó a PP y PSOE
de ser «la pinza» y «la tenaza» por
usar «la cuestión vasca con fines electorales».
Mientras
el PNV comparecía en Sabin Etxea, la portavoz del Gobierno
de Ibarretxe, Miren Azkarate, ponía en duda la disposición
del PP a participar en el debate parlamentario: primero, por
negarse a una discusión «real» al haber
formalizado sólo una enmienda de totalidad con petición
de devolución; y segundo, por su intención de
recurrir también el plan ante el Constitucional. Para
Azkarate, los populares deben aclarar si quieren debatir o
si «están tratando de engañarnos»,
antes de asegurar que su proyecto es el de la «regresión
democrática» a etapas previas a la Constitución.
|