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EN BILBAO. Juan José Ibarretxe y su esposa Begoña Arregi, junto a la plaza de Vista Alegre. / B. AGUDO

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EL CORREO, 19 de agosto de 2004

Ibarretxe se muestra convencido de que el debate sobre su plan acercará la paz

Insiste en defender la consulta popular y pregunta a PP, PSE y Batasuna por qué «tienen miedo» a que los vascos se pronuncien

J. J. CORCUERA/BILBAO

Juan José Ibarretxe convocó ayer a los medios de comunicación para anunciar que en los próximos meses la sociedad vasca vivirá «momentos trascendentales» desde el punto de vista político y que serán probablemente de «los más importantes para la democracia vasca». El lehendakari se refería de esta forma al debate que se retomará en septiembre en el Parlamento vasco sobre el plan que lleva su nombre y que supone la sustitución del actual Estatuto de Gernika por otro marco basado en la soberanía y en la autodeterminación.

«Estamos ante un debate ilusionante y apasionante, y con la posibilidad de conseguir la paz y un acuerdo para la normalización política», aseguró el presidente del Gobierno vasco. Se mostró confiado en que la discusión parlamentaria de su propuesta -que cuenta con el aval de su Ejecutivo, con el apoyo matizado de los tres partidos que lo integran y con el rechazo de la oposición- le permita «ver este país en paz y libertad» y conseguir un «acuerdo amable» entre Euskadi y España, lo que supone, a su entender, «la mayor necesidad de la sociedad vasca».

Ibarretxe asistió ayer en Bilbao al almuerzo oficial que le ofrecen el Ayuntamiento y la Diputación de Vizcaya con motivo de la Aste Nagusia, así como a la quinta corrida de abono que se celebró en la plaza de Vista Alegre. Momentos antes de iniciar su visita, preguntó al PP, al PSE-EE y a Batasuna por qué «tienen miedo» al «pronunciamiento democrático» y defendió la necesidad la importancia de realizar una consulta popular, «en ausencia de violencia», aunque no precisó cómo ni cuando se cumpliría esta condición.

«Éste es el camino»

«A nadie le debe dar miedo que los vascos y las vascas nos pronunciemos democráticamente», añadió el lehendakari, antes de prometer que «si algo no seremos los vascos, es lo que no queramos ser nosotros mismos». A su juicio, «éste es el camino» para conseguir «la paz y la normalización política».

A la pregunta de un periodista de por qué estaba tan convencido de que en el momento de la consulta no iba a haber violencia y de que ETA estaría inactiva, Juan José Ibarretxe respondió con una evasiva. «Ésa es una condición que puse a ciencia y conciencia», explicó. «Como lehendakari y también como persona creo, desde lo más profundo de mi alma, que tenemos derecho a decidir nuestro futuro y a hacerlo en ausencia de violencia».

Poco antes, el jefe del Ejecutivo autónomo había lamentado que ETA «haya aparecido de nuevo en nuestras vidas», en referencia a las últimas explosiones registradas en Asturias y Cantabria. Exigió a la organización terrorista, a la que considera «ciega y sorda» ante las exigencias de la sociedad vasca, que «desaparezca para siempre» y que ponga fin a su «violencia, sus bombas y tiros» para desarrollar «nuestra actividad económica y política en paz, libertad y democracia». Censuró después a ETA por «hablar de democracia» y no respetar lo que le exige «la inmensa mayoría de la sociedad vasca y también de Batasuna».

El modelo catalán

El lehendakari también se refirió a las declaraciones del pasado domingo del diputado socialista Ramón Jáuregui, en las que propuso trasladar a Euskadi el modelo de reforma estatutaria que se iniciará en septiembre en Cataluña con el concurso de todas las fuerzas políticas. Aseguró que si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió que aceptaría lo que decida el Parlamento catalán, «¿por qué no va a asumir lo que vaya a decir el vasco?». «Si no aceptan la voluntad del Parlamento vasco -sentenció Ibarretxe- no habrá salida ni solución».

No quiso entrar en profundidades sobre la propuesta del Ejecutivo socialista de convocar una conferencia con todos los presidentes autonómicos, «porque no es un debate para los medios de comunicación». El lehendakari se limitó a anunciar que el Gobierno que preside realizará una «reflexión y trasladará su posición» cuando conozca «qué quiere hacer exactamente» el Gabinete Zapatero.