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El
lehendakari Ibarretxe, en un momento de su alocución de fin
de año. [GORKA AYESTARÁN / EFE]
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El
Diario Vasco, 2 de Enero de 2004
MENSAJE
DEL LEHENDAKARI
Ibarretxe
se compromete a una consulta si se aprueba un proyecto consensuado
El
lehendakari afirma en su mensaje de fin de año que la convivencia
con España «no debe basarse en la imposición».
«Es momento de que callen las armas en Euskadi», dice
BELÉN
ELGUEA./DV. VITORIA
El
lehendakari, Juan José Ibarretxe, aprovechó el discurso
de fin de año para reivindicar la convivencia entre el pueblo
vasco y el Estado español que, según manifestó,
«no se puede construir sobre la imposición y el autoritarismo».
De igual manera, reiteró «con serenidad y convencimiento»
su compromiso de debatir y negociar todas las propuestas en el Parlamento
Vasco y en el caso de que la Cámara apruebe un proyecto someterlo
a una consulta democrática, siempre y cuando no haya violencia
ni exclusiones.
«Ese
fue mi compromiso en mayo de 2001 y este es mi compromiso hoy»,
manifestó Ibarretxe, que este año ha visto cómo
su propuesta de nuevo Estatuto político, registrada en el
Parlamento el 25 de octubre, coincidiendo con el aniversario del
Estatuto de Gernika, era recurrida por el Gobierno ante el Tribunal
Constitucional y cómo el Código Penal era reformado
para castigar con penas de cárcel la convocatoria de consultas
populares como la que prevé el plan Ibarretxe.
Aunque
el lehendakari dijo no querer reprochar la actitud de algunos partidos
políticos ante la propuesta aprobada por el Gobierno Vasco
porque, según manifestó, «no es momento de criticar
a nadie, sino de buscar soluciones», sí reconoció
que la sociedad vasca «está harta de críticas,
de insultos, de descalificaciones políticas y personales.
Está harta de amenazas, de muros y de bloqueos».
Ante
esta situación, abogó por el respeto de todas las
ideas «aunque no las compartamos». De igual manera,
afirmó que quiere «iniciar» un diálogo
entre todos los partidos para «aumentar el bienestar de vascos
y vascas y alcanzar la paz». Y es que para el lehendakari
el autogobierno desarrollado a través del «incumplido»
Estatuto de Gernika ha demostrado que es «sinónimo
de bienestar» y por ello «queremos más autogobierno,
para vivir mejor».
Ibarretxe
también expresó en voz alta sus deseos e ilusiones
para el año 2004 que sintetizó en tres: paz, diálogo
y convivencia. Señaló que Euskadi es una sociedad
«moderna, avanzada y solidaria», pero en la que «nos
falta la paz». Por ello, recalcó que «es momento
de que callen las armas en Euskadi y en el mundo» y buscar
la solución a los conflictos «por vías políticas
y democráticas.
Libre
adhesión
En
ese mismo sentido consideró que el pueblo vasco lleva muchos
años «sufriendo el azote de la violencia y de sus terribles
consecuencias humanas y sociales», por lo que apeló
a la paz, «porque ETA sobra y estorba en nuestras vidas, porque
no podemos permitir más personas amenazadas y perseguidas
simplemente por defender las ideas, ni más víctimas»,
a las que quiso recordar «con emoción».
Otra
de las prioridades para Euskadi que Ibarretxe desea que se haga
realidad en 2004 es la de la convivencia desde «el respeto
mutuo». «La convivencia estable no se puede imponer
mediante la amenaza, el insulto, el miedo, la violencia o la anulación
de la personalidad», afirmó.
En
su opinión, tiene que haber convivencia entre los pueblos,
«entre el pueblo vasco y el Estado español» porque
«no se puede construir sobre la imposición y el autoritarismo»,
sino desde el respeto y «el reconocimiento de la personalidad
e identidad de cada cual y, sobre todo, desde la libertad para decidir
cómo construir un proyecto en común». Para Ibarretxe,
«aunque a veces parezca mentira, el siglo XXI no será
el siglo de la imposición, sino el de la libre adhesión
para construir proyectos entre las personas y entre los pueblos».
Asimismo,
explicó que sus deseos son compartidos por una amplia mayoría
de la sociedad vasca, «una mayoría que rechaza la violencia,
la crispación estéril y el insulto, y reclama diálogo,
reclama insistentemente un mensaje de esperanza y de ilusión».
«Querer
es poder»
El
lehendakari abogó nuevamente por el diálogo «desde
el reconocimiento del otro» y como una manera de debatir «todos
los proyectos políticos» porque, según manifestó,
«sin diálogo no hay solución».
Ante
ello, emplazó a la ciudadanía a «trabajar duramente
para convertir los deseos en realidad». «No caigamos
en falsas ilusiones, pero tampoco en el desaliento y no olvidemos
nunca que querer es poder», manifestó el máximo
responsable del Ejecutivo vasco.
Nada
más comenzar el discurso de fin de año, Ibarretxe
saludó a los vascos que se encuentran lejos de Euskadi y
a los que llegaron a la comunidad autónoma desde otros lugares
del Estado o del extranjero, porque lo importante es que «quienes
hoy aquí vivimos y trabajamos, debatamos, negociemos y decidamos
nuestro futuro», recalcó. «Todos los que aquí
vivimos y trabajamos somos vascos con independencia de que hayamos
nacido en La Coruña, en Dakar, o en Gasteiz», o de
a quién se vote, «ya sea PP, Batasuna, PSOE, EA, IU
o PNV», dijo.
El
lehendakari concluyó su mensaje afirmando: «Si queremos
la paz, si queremos convivir, dialogar, respetarnos mutuamente,
si es verdad que el que quiere puede, ¿por qué no
convertir el año 2004 en la esperanza de vivir mejor?». |