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EBB. Imaz, Ibarretxe y Egibar, en un momento de la reunión celebrada ayer en San Sebastián. / EFE
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EL CORREO, 31 de agosto
de 2004
El PNV reforzará sus críticas a SA y a los socialistas en defensa del plan Ibarretxe
El EBB presidido por Imaz se reunió ayer por primera vez en San Sebastián y hoy lo hará el consejo del Gobierno vasco
ALBERTO SURIO/SAN SEBASTIÁN
El PNV afronta con una gran expectación el nuevo curso político que se reinicia hoy en el Palacio de Miramar de San Sebastián con la reunión del Gobierno vasco presidido por el lehendakari Ibarretxe después de las vacaciones. El Euzkadi buru batzar (EBB) se reunió también ayer en la capital donostiarra bajo la presidencia de Josu Jon Imaz.
Los peneuvistas se trazaron dos objetivos prioritarios: afianzar una coalición con EA para las elecciones autonómicas y la defensa del proyecto de nuevo estatuto, clave de una nueva etapa que definen como «trascendental» en la que los jeltzales quieren endurecer sus críticas al PSE y a Sozialista Abertzaleak para blindar y afianzar su espacio electoral. La fiesta del Alderdi Eguna -que tendrá lugar el domingo 26 de septiembre- culminará un mes determinante para clarificar el escenario político.
La ejecutiva nacionalista considera el plan Ibarretxe como un instrumento de normalización que tiene como horizonte una consulta popular en un clima sin violencia. La apuesta por concitar suficientes apoyos no es sencilla. La izquierda abertzale, cuyos votos son necesarios para la mayoría absoluta parlamentaria, ha advertido que no piensa apoyar el proyecto aunque coincida con él en su preámbulo. Los jeltzales comienzan a intuir que los parlamentarios de la disuelta Batasuna pueden optar por la abstención para evitar el voto en contra junto al PP y PSE.
El PNV tiene que atender también a otros frentes. Por un lado, sus socios en el tripartito -EA y EB- han puesto de relieve sus diferencias. El partido liderado por Begoña Errazti ha aclarado que no piensa aceptar rebajas en el proyecto, y Ezker Batua ya ha precisado que la propuesta no es la suya y que mantiene las 69 enmiendas parciales al plan. Los socialistas tampoco piensan presentar su texto de reforma estatutaria en el Parlamento porque entienden que no es el momento oportuno para que cada partido exponga su modelo sino de que se pacte primero una metodología.
La mayoría absoluta
Los nacionalistas también quieren denunciar la «inconsistencia» de la estrategia del PSE y hasta qué punto sus propuestas «son publicidad» sobre todo y no revelan un peso clave en el Gobierno de Zapatero, como lo tiene el PSC de Maragall. El PNV, que emplaza al PSE a presentar «una alternativa» en el Parlamento, quiere neutralizar la estrategia de los socialistas vascos. Las últimas contundentes declaraciones de Imaz contra ETA pueden permitir al PNV no dejar al descubierto este espacio de la centralidad, sobre todo en una coyuntura en la que el PSE-EE esgrime un discurso autonomista para hacerse con electores nacionalistas desencantados. El objetivo del PNV es claro: la mayoría absoluta. Para ello es necesario que se clarifique primero una alianza con EA, una operación que los jeltzales ven decisiva pero para la que quieren evitar la imagen de una excesiva presión.
Por otra parte, Josu Jon Imaz aseguró ayer que «sí habrá consulta» sobre el plan Ibarretxe y que se celebrará «en los próximos meses», precedida del debate y aprobación de la propuesta en el Parlamento vasco. En declaraciones a la agencia 'Europa Press', el presidente del PNV admitió que la iniciativa del lehendakari no podrá ser llevada a refrendo mientras persista la actividad terrorista, «para que toda la sociedad pueda pronunciarse con el mismo tipo de derechos y garantías».
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