OLATZ BARRIUSO/VITORIA
Los socialistas vascos emplazaron ayer a Ezker Batua y, en concreto, a su coordinador general, Javier Madrazo, a votar en contra del plan Ibarretxe e incluso le invitaron a «sumarse» a la propuesta de reforma del Estatuto que defiende el PSE. Eso sí, dejaron claro que su grupo no presentará el texto -redactado por el ex dirigente peneuvista Emilio Guevara- en el Parlamento «hasta que no tengamos la convicción política de que sirve para alcanzar amplios acuerdos».
El portavoz parlamentario del PSE-EE, Rodolfo Ares, compareció ayer en la Cámara acompañado por Jesús Loza, Isabel Celaá y Blanca Roncal -la dirección del grupo socialista al completo- para hacer balance de una legislatura que los socialistas dan ya por «perdida y agotada» para el acuerdo y cuyos últimos coletazos, aseguran, intentará «aprovechar» el lehendakari para encarar «la recta final de la campaña» a favor de su plan.
Tras constatar que la propuesta no sólo no ha sumado apoyos sino que incluso ha provocado «discrepancias» en el tripartito -y pese a dar por hecho que tanto EA como EB «acabarán votándolo»-, Ares instó a Madrazo a demostrar si «habla en serio» cuando dice que el proyecto de Ibarretxe no es el suyo y apeló a su «responsabilidad política» para decidir si prefiere apoyar un plan «unilateral, cerrado y rupturista» o se une a la modificación estatutaria que propugna el PSE.
La invitación a Madrazo llegó un día después de las durísimas críticas que le lanzó Patxi López en su discurso de presentación como candidato a lehendakari, que no quedaron sin respuesta. El portavoz de la Presidencia de EB, Mikel Arana, consideró que las andanadas de López contra el consejero de Vivienda demuestran que el PSE «sigue siendo aliado del PP en Euskadi».
Callejón sin salida
Ares dejó claro que, pese a la insistencia de PNV y EA, su partido no presentará enmiendas parciales al plan Ibarretxe -el hecho de que sólo vayan a debatirse las del tripartito y Batasuna es «prueba evidente», según él, de la voluntad del lehendakari de «propiciar un acuerdo sólo entre nacionalistas»- y tampoco registrará su propuesta en la Cámara como texto articulado. O al menos no hasta que haya garantías de que puede facilitar «amplios acuerdos políticos y sociales que saquen al país del callejón sin salida y de la política de confrontación que ha practicado el lehendakari». El PSE, explicó, aboga por alcanzar un pacto «entre vascos» que permita después buscar un acuerdo «de Euskadi con el resto de España».
En lo que queda de legislatura, anunció Ares, el grupo del PSE impulsará, entre otros, debates sobre las conclusiones de la ponencia de víctimas, los «engaños» de Madrazo a los represaliados del franquismo y la participación de Euskadi en las reformas anunciadas por el Gobierno del PSOE.