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Manifestación de independentistas en Barcelona, en abril de 1988, para reclamar la libertad de dos miembros de Terra Lliure, detenidos ese mismo mes

 

 

ABC, 1 de Febrero de 2004

Los «servicios secretos» de ERC

En los últimos veinte años, el independentismo radical catalán, que tuvo su máximo exponente en la aparición de la banda terrorista Terra Lliure, ha intentado infructuosamente en varias ocasiones su reunificación con la finalidad de crear un movimiento de liberación nacional similar al vasco. El último intento serio tuvo lugar hace tres años, en los albores del pospujolismo, cuando se distribuyó a través de Internet el documento «Cap a la unitat» de la organización Endavant, promotora del denominado proceso de Vinaroz y descendiente de la Plataforma per la Unitat d'Acció (PUA), en el que se defiende un proyecto político denominado Unitat Popular, cuya finalidad sería otorgar contenido social a la idea de independencia.

Esa reunificación afectaría a los herederos del antiguo Partido Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN), liderado por Josep Guia y que defiende la alianza con las fuerzas nacionalistas «burguesas» ?CiU? y el Moviment de Defensa de la Terra (MDT), refundado por Carles Castellanos y que se inclina por la movilización de masas y la aproximación a EUiA, ICV o el ala soberanista de CDC, incluidas las Joventuts Nacionalistes de Catalunya (JNC).

Los defensores del modelo propugnado por Guía tenían puestas sus esperanzas en la posibilidad de que, tras la jubilación de Jordi Pujol, los soberanistas accedieran al poder de la mano de Artur Mas, lo cual convertiría a CDC en un partido independentista moderado, mientras que los sucesores de Castellanos seguirían representando el sector radical de izquierda, más próximo a las tesis de ERC. La historia de desencuentros se remonta a 1974, cuando Castellanos se separó del PSAN y fundó el PSAN Provisional, núcleo de los futuros Independentistes dels Països Catalans.

Por esas mismas fechas, Guia ingresó en el PSAN oficial y, tras varias escisiones, se convierte en su líder. En 1985, IPC y PSAN se unen, bajo la esfera de Terra Lliure, con las siglas MDT pero la rivalidad entre Guia y Castellanos provoca que esta alianza sólo dure dos años. A principios de los ochenta, Terra Lliure se encontraba en plena efervescencia, lo que llevó al entonces director general de Seguridad Ciudadana de la Generalitat, Miquel Sellarès, a proponer la creación de un servicio de espionaje catalán, desvinculado de la policía autonómica. La idea nunca prosperó. Sellarès, vinculado hoy a ERC, ha sido nombrado secretario general de Comunicación, pero no parece que haya intención por parte del gobierno catalán de resucitar la idea de un Centro Nacional de Inteligencia a la catalana.

En 1993, un año después de la desarticulación de Terra Lliure, Castellanos promueve la Assamblea d'Unitat Popular (AUP), mientras que Guia crea la candidatura electoral Catalunya Lliure. En torno a cada formación aparecen sus respectivos sindicatos y ramas juveniles. Los Maulets se convierten en las juventudes del PSAN y la Coordinadora Obrera Sindical en su plataforma sindical. Castellanos dispone de los Joves Independentistes Revolucionaris y de Treballadors per la Unitat de Classe. El fracaso de AUP y Catalunya Lliure precipita su absorción por parte de ERC. En 1996 aparece la PUA. El pacto de Estella, en 1998, supone un revulsivo para el independentismo catalán, en el que se detectan movimientos reorganizativos que, sin embargo, fueron perdiendo fuerza hasta hoy.