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Línea de montaje de una de las plantas que posee Mercedes en Alemania./ AP

 

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EL CORREO, 13 de julio de 2004

Mercedes amenaza con despedir a 6.000 empleados si no logra rebajar sus costes

La multinacional se muestra dispuesta a trasladar fuera de Alemania la producción de los vehículos de la 'Clase C'

ENRIQUE MÜLLER/CORRESPONSAL. BERLÍN

El gigante alemán DaimlerChrysler amenazó ayer con eliminar 6.000 puestos de trabajo en Alemania y trasladar parte de la producción de un nuevo modelo de Mercedes Benz al extranjero, si el comité de empresa se opone a una drástica reducción de los costes de producción. El grupo ha estimado en unos 500 millones de euros al año el ahorro que debe conseguir la firma.

La decisión fue anunciada por el jefe máximo de Mercedes Benz, Jurgen Hubbert, quien señaló que la empresa está dispuesta a trasladar la producción de los vehículos de la clase C desde Sildenfingen, la mayor planta que tiene Mercedes en Alemania, a Bremen y Sudáfrica. El ejecutivo señaló que la producción de los nuevos modelos es «demasiado cara» para la empresa, pero insistió en que la producción en Alemania sigue siendo prioritaria para la multinacional.

Oferta sindical

Días atrás, los sindicatos ya se anticiparon a ofrecer medidas de recorte de salarios, después de comprobar que la empresa está decidida a tomar iniciativas drásticas. Los representantes de los trabajadores han ofrecido renunciar a un ajuste salarial de un 2,79% pactado en un convenio laboral que tiene vigencia hasta 2006, para asegurar la plantilla en Sindelfingen, la planta donde estaba prevista la producción de los nuevos modelos C a partir de 2007. La oferta del comité de empresa representa un ahorro anual de 180 millones de euros, muy lejos todavía de las demandas de la compañía.

Ante el silencio de la empresa, el comité puso en alerta a la planta de Sindelfingen, donde el sábado pasado, 12.000 trabajadores realizaron un paro en protesta contra las medidas de la reducción de costes laborales y anunciaron que el próximo jueves todas las plantas de Mercedes en Alemania realizarán nuevos paros de protesta. Según la empresa, el sábado pasado dejaron de fabricarse en Sindelfingen unos 1.000 automóviles.

La protesta de los trabajadores, en lugar de intimidar a la empresa, endureció el tono a un nivel que nadie esperaba. Durante una rueda de prensa realizada en Stuttgart, el jefe de Mercedes destacó ayer que el comité tiene de plazo hasta fines de mes para buscar un acuerdo que permita reducir los costes de producción en 500 millones de euros al año. Esa advertencia se produce en un momento delicado para la planta que la multinacional posee en Vitoria y sobre cuyo futuro ha lanzado varias advertencias.

«Hay que acabar con la enfermedad de Baden Württemberg», dijo el ejecutivo al plantear las exigencias de DaimlerChrysler, que se. La multinacional desea eliminar una serie de medidas que afectan a los trabajadores en ese Land alemán, como la llamada 'pausa Steinkühler', que permite a los trabajadores descansar 5 minutos por cada hora de trabajo. Mercedes también desea reducir los pluses que se aplican a los trabajadores que a cuden en los turnos de tarde y noche, así como la paga extraordinaria de beneficios, que alcanzó el año pasado la cifra de 1.375 euros.

«Deseamos convertir a Alemania en un país competitivo», afirmó el ejecutivo. «También queremos tener en Baden Wüttemberg un margen competitivo, porque los convenios vigentes han perdido su eficacia. Sindelfingen es la planta menos competitiva en Alemania», añadió el directivo de la compañía.

Por otra parte, el Gobierno germano criticó ayer el debate sobre la vuelta a la jornada de 40 horas semanales, avivada en las últimas semanas en Alemania. El Ejecutivo considera que es una equivocación establecer una exigencia de este tipo, ya que cada empresa o sector tiene establecidas sus propias condiciones de jornada.