| El Diario Vasco,
29 de junio de 2004
Mercedes Benz advierte que
la planta de Vitoria debe ser más competitiva
En la visita del lehendakari
a Stuttgart, los mandatarios alemanes pidieron a los trabajadores
unidad con la empresa y a la clase política «un
entorno estable» El Gobierno Vasco se compromete a apostar
por «este proyecto maravilloso»
ENRIQUE MÜLLER./DV. STUTTGART
Las multinacional alemana
Daimler Chrysler envió ayer, por intermedio del presidente
del Gobierno Vasco, Juan José Ibarretxe, un categórico
e inédito mensaje a los sindicatos vascos, a quienes
sugirió que la única forma de ganar la batalla
de la globalización y asegurar el futuro de la planta
de Mercedes Benz en Vitoria era la unidad entre trabajadores,
empresa y gobierno, y advirtieron que el principal enemigo
de la planta era la competencia. Los rectores de la empresa
automovilística esbozaron la necesidad de que la planta
de Vitoria debía ser más competitiva para evitar
«competencias» de otras zonas de Europa con más
bajos salarios.
Durante una larga entrevista que se
realizó en la sede del consorcio en Stuttgart, los
principales ejecutivos de la división de transportes
del gigante alemán destacaron que para asegurar el
futuro de la planta de Vitoria se necesitaba también
«un entorno estable» de la parte política,
y recalcaron que el consorcio siempre había contado
con el apoyo total del Gobierno Vasco.
Hubo una discusión muy abierta,
pero también muy constructiva. «Hemos hablado
sobre puntos específicos que interesan a Mercedes Benz
en Vitoria y los problemas que hubo en el pasado», dijo
Volker Heuer, jefe de Mercedes en Vitoria, al resumir el resultado
del encuentro ante un grupo de periodistas españoles.
«Tenemos que trasladar las ideas
positivas del encuentro a la parte social. Ella debe entender
que todos estamos en el mismo barco y sólo si actuamos
en la misma dirección podemos ganar. Ganar porque el
enemigo está fuera. El enemigo es la competencia»,
insistio el ejecutivo alemán.
Productos competitivos
El mensaje que tenían preparado
los alemanes a la delegación vasca que llegó
ayer a Stuttgart era simple y categórico. La globalización
de la economía es una realidad y sólo prosperan
las industrias que ofrecen productos de buena calidad y a
precios competitivos.
Esta idea fue recalcada ante el lehendakari
por Ralf Bantke, director de la división de transportes
de Mercedes Benz, quien enumeró con el lenguaje brutal
de la economía algunas ideas para que la planta de
Vitoria tenga futuro y la producción pueda aumentar.
«La competencia ha crecido mucho en los últimos
años y está emigrando a países donde
hay bajos salarios», dijo el ejecutivo al recordar que
VW abrirá una planta en Polonia y Ford otra en Turquía
«En los próximos tres
o cuatro años tendremos que trabajar fuerte para mantener
nuestra competitividad e incluso ampliarla, y es muy importante
para resolver los problemas en el futuro respetar las reglas
del mercado», insistió Ralf Bantke al recordar
los problemas que tuvo la multinacional con los sindicatos
vascos, a quienes recriminó la falta de visión
de no cooperar con la empresa y restarle competitividad con
respecto a la competencia europea. «No se puede jugar
un partido de fútbol con las reglas de un partido de
baloncesto. El caos esta asegurado», destacó.
El mensaje no pasó desapercibido
para Juan José Ibarretxe, quien afirmó que las
instituciones vascas tenían confianza en Mercedes y,
a la vez, se mostró agradecido de que Mercedes tuviera
confianza en la sociedad vasca. El lehendakari utilizó
durante su intervención palabras como «mutua
confianza», «ilusión para seguir trabajando
para el futuro» y «proyecto maravilloso»
para referirse al interés de su Gobierno en que Mercedes
no sólo siga en Vitoria, sino que continúe invirtiendo
para aumentar la producción.
«La globalización y la
competencia nos obligan a hacer las cosas cada vez mejor.
Hay que hacer más atractivo el proyecto de Mercedes
en Euskadi y el proyecto de Mercedes en el mundo», dijo
el lehendakari. Para que no quedaran dudas sobre las intenciones
de su Gobierno, Ibarretxe finalizó su breve intervención
con una apasionada declaración de fe: «Hoy quiero
hacer aquí, en Stuttgart, un compromiso de las instituciones
vascas por la empresa Mercedes, que es también seguir
apostando por este proyecto maravilloso».
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