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Solbes inauguró ayer unas jornadas sobre perspectivas económicas. [EFE]

 

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El petróleo recortará el PIB

 

El Diario Vasco, 9 de junio de 2004

La inflación rebasará el 3,4% anual los próximos meses y bajará a final de año

Solbes advierte a los ministros que deben limitar sus aspiraciones de gasto para lograr equilibrio presupuestario La fiscalidad de las plusvalías cambiará en función de la UE

MARÍA JOSÉ ALEGRE/COLPISA. MADRID

El petróleo caro pasará factura a la inflación y los precios de consumo rebasarán en los próximos meses la tasa anual del 3,4% que registraron en mayo, según el avance de datos de Estadística. El IPC no se moderará hasta finales del ejercicio para seguir bajando en 2005, según informó ayer el vicepresidente económico, Pedro Solbes, en la inauguración de unas jornadas sobre perspectivas económicas organizadas por el periódico Cinco Días y Accenture. La solución aportada por la OPEP, que decidió un aumento de la producción de crudo, «no es definitiva», en opinión de Pedro Solbes.

Precisamente, el precio de barril Brent -el de referencia en Europa- subía a media tarde de ayer 41 centavos hasta alcanzar los 36,37 dólares, debido a los últimos atentados en Irak y a la amenaza de una huelga general en Nigeria.

Junto a ese riesgo a corto plazo, Solbes aprovechó su discurso para advertir a los ministros de su equipo de las consecuencias que implica el compromiso con la estabilidad y el techo de gasto presupuestario aprobado por el Gabinete. «El programa socialista dice que hay que hacer muchas cosas -les recordó-, pero además dice que la presión fiscal no debe aumentar y también apuesta por el equilibrio presupuestario».

En las reformas fiscales se aplicará la política de esperar y ver. Así sucederá que la tributación de las plusvalías sólo se modificará si la UE logra que Suiza suscriba y aplique el acuerdo sobre fiscalidad del ahorro que entrará en vigor el próximo 1 de enero, adelantó Solbes.

Aprovechando el margen que entonces se genere, y puesto que los capitales se desplazan allí donde les resulta más rentable, España introduciría retoques, dijo el vicepresidente, sin llegar a concretarlos. En caso contrario, defendió la estabilidad.

La propuesta del programa socialista consiste en incorporar las plusvalías -a partir de un mínimo exento- en la base del impuesto y aplicarles el mismo tratamiento que otras fuentes de renta, quedando afectadas por el principio de progresividad. En la actualidad, con independencia de su cuantía, tributan todas al 15%.

La reforma del IRPF también tendrá que aguardar. «Una posible revisión del sistema actual, algo que no descarto, exige conocer los resultados de los últimos cambios para diagnosticar los problemas con precisión».

Reparto del gasto

Solbes anticipó a los responsables de los departamentos que, al margen de sus declaraciones y legítimas ambiciones, será en la mesa del Consejo de Ministros donde se marquen las prioridades. «Será un reparto, como siempre, complicado», reconoció, y añadió que «otras cosas contempladas en el programa se harán en otro momento».

Los ministros ya saben que la sostenibilidad del crecimiento futuro no permite hipotecas, y han de aceptar las consecuencias de que las administraciones públicas tengan superávit creciente en unos años en los que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) rondará el 3%, precisó. También recordó que el cierre de 2004 «será más complicado por los ajustes».

Solbes enunció los principios económicos básicos que regirán su mandato: el gasto público no debe aumentar en relación al PIB; hay apuesta clara por la autonomía de la Seguridad Social; las empresas deben soportar los costes medioambientales de su actividad y es esencial que los ciudadanos puedan beneficiarse de las ventajas de un mercado abierto.

Frente a eventuales proyectos de concentración en el sector energético, dejó abiertas todas las puertas a la iniciativa empresarial. Asimismo, defendió la constitución de un Tribunal de Defensa de la Competencia más potente y más independiente, que integre las funciones ahora desempeñadas por los servicios de competencia del Ministerio de Economía.

Mover el 'parque'

Los problemas que plantea el precio de la vivienda no se pueden resolver con más construcciones, porque hay más viviendas de las necesarias, pero mantener la actividad de este sector es básico para la economía en general, reconoció el responsable económico en otro momento.

Solbes se declaró partidario de «movilizar el parque existente» y de fomentar el alquiler, pero también advirtió de los riesgos que implica cambiar el tratamiento fiscal de la compra y el arrendamiento. «Es algo que hay que manejar con sensibilidad», dijo. Explicó que, en todo caso, «cualquier actuación fiscal salvaguardará los derechos adquiridos» y consideró básico «el mantenimiento de la actividad constructora y su contribución al crecimiento». Recordó, no obstante, que para resolver los problemas de la vivienda hay que implicar a las comunidades autónomas y las corporaciones locales.