|
||||||||
|
El Correo, 29 de febrero de 2004 'Disfunción'
pública vasca LUIS MARÍA MARTÍNEZ SAINZ/SEC. GRAL. SERVICIOS PÚBLICOS UGT-EUSKADI El Consejo Vasco de la Función Pública es el órgano colegiado de coordinación, consulta y propuesta de las medidas que integran las políticas de personal de las administraciones públicas vascas, así como de participación del personal al servicio de éstas. Está compuesto por representantes de la Administración (Gobierno vasco, diputaciones y ayuntamientos) y por los sindicatos más representativos. Este órgano, en su última reunión, del 20 de febrero, ha evidenciado el profundo desencuentro que se respira en la función pública vasca. Desencuentro entre los representantes de las instituciones y falta de asistencia de los representantes de personal. El único sindicato que acudió fue UGT. En la reunión se informaba de una norma de importante trascendencia en la configuración de una función pública vasca homogénea y coherente entre las diferentes administraciones públicas: el Reglamento de Provisión de Puestos de Trabajo. Esto es, la regulación de la carrera administrativa de los funcionarios a través de los concursos de traslados y la libre designación, lo que les permite mejorar en los puestos que ocupan o trasladarse a puestos más cercanos a su lugar de residencia. UGT considera que, aunque este foro de mero encuentro está, por interés del Gobierno vasco, devaluado por su carácter exclusivamente consultivo, no debe ser desaprovechado al ser el único donde se reúnen los representantes de todas las administraciones públicas de Euskadi y donde se pueden valorar las iniciativas legislativas del Gobierno vasco relativas a la función pública. UGT, por responsabilidad hacia los empleados públicos vascos, ha creído siempre necesaria su asistencia para presentar alternativas para que se vean reflejados los intereses del personal. Además, UGT tiene un proyecto de función pública global que siempre presenta en este foro para mejorar el servicio de las administraciones a la ciudadanía, a través del reconocimiento del trabajo de los empleados públicos. UGT también quiere manifestar su profundo malestar con los modos y maneras con los que se desarrolló la citada reunión, con la aceptación de modificaciones al texto presentado en la misma mesa sin que el resto de los participantes las conocieran de antemano y sin posibilidad de estudiarlas adecuadamente sobre un documento que va a afectar a la gestión de personal de las administraciones y que puede generar problemas de encaje legal. Por último, UGT valora muy negativamente la falta de consenso entre los representantes institucionales, con votos en contra, sobre un texto que se va a convertir en la herramienta de gestión de las políticas de provisión de puestos: concursos de traslados, oferta de empleo público, funcionarios interinos, promoción interna, redistribución de efectivos... UGT quiere trasladar su preocupación por la falta de liderazgo político para desarrollar una función pública vasca coherente y homogénea, que armonice y consensúe propuestas de mejora y de futuro, y no la mera solución a los problemas del día a día jurídico. Porque, si no, el proyecto presentado en el Consejo pudiera responder más al interés personal de los dirigentes de la función pública del Gobierno vasco para poder presentar alguna gestión de sus últimos cuatro años, tras el parón e inestabilidad generados por sucesivas sentencias judiciales que han afectado a los concursos de traslados y a la Oferta de Empleo Público de 2000. UGT no puede por menos que afirmar que se ha perdido otra oportunidad para ir logrando una gestión más plural y consensuada de la función pública vasca, así como de trasladar mejores expectativas de futuro a los que trabajamos en las administraciones públicas vascas.
|