| EL CORREO,
6 de agosto de 2004
LAB pide el control de las
empresas públicas
EVA M. ARES/BILBAO
LAB emplazó ayer
al Gobierno vasco a asumir el control de todas las empresas
dependientes del Estado ubicadas en Euskadi; entre ellas,
La Naval de Sestao. Su secretario general, Rafa Díez,
defendió la creación de una «Sepi vasca»
-en alusión a la sociedad de la que dependen las compañías
públicas-, que incluya firmas con capacidad de tracción
para ponerlas al servicio del «desarrollo del país».
El dirigente sindical enmarcó esta medida en un proceso
de «soberanía económica» que, a
su juicio, no puede ir desligado de la soberanía política
y es esencial para garantizar «el desarrollo de Euskal
Herria».
Díez y el responsable del metal
de LAB Igor Urritikoetxea censuraron con duros términos
a la Administración central por el severo deterioro
del astillero de Sestao y por haber aprobado un expediente
de regulación de empleo que afecta al 40% de la plantilla
de Babcock. El ajuste en la empresa de bienes de equipo «es
un mero parcheo que no soluciona el problema de fondo»,
advirtieron tras criticar el «incumplimiento»
de los compromisos adquiridos por ATB, el nuevo dueño
del grupo, en el proceso de compra.
«Desde Madrid»
En este contexto de crisis de dos de
las firmas más emblemáticas del País
Vasco, los dirigentes de LAB invitaron a las fuerzas políticas
a exigir, a través del Parlamento, el traspaso a la
comunidad autónoma de la titularidad de las compañías
públicas implantadas en ella. «No podemos seguir
dependiendo de políticas de reconversión en
empresas publicas estatales que se abordan desde Madrid en
función de interés económicos y políticos
ajenos del desarrollo económico e industrial»
de Euskadi, subrayó Díez.
«En este país en el que
tanto se habla de soberanía política, es el
momento de hablar de soberanía económica y de
defenderla», añadió el secretario general
del sindicato. Si existiera y La Naval estuviese en manos
del Gobierno vasco -explicó-, sería más
factible compatibilizar la política industrial y de
infraestructuras y sacar adelante el proyecto para que el
astillero de Sestao construya dos o tres cargueros destinados
al transporte de camiones con mercancías al norte de
Europa y descongestionar la autopista A-8.
Los dirigentes de LAB se plantean «pasar
a la ofensiva» en otoño en defensa de la soberanía
económica, y del futuro de La Naval y Babcock.
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