COLPISA./MADRID
El superávit del Estado se limitó a 522 millones de euros en los siete primeros meses del año, un 78,3% menos que en el mismo periodo del año anterior y una cifra equivalente al 0,07% del Producto Interior Bruto (PIB). Es el saldo que resulta de unos ingresos no financieros de 63.054 millones de euros, un 0,2% más que en el mismo periodo de 2003, y del crecimiento del 3,3% de los pagos no financieros, hasta los 62.532 millones.
Los responsables del Ministerio de Economía argumentan que esta evolución responde al adelanto de las devoluciones de los principales impuestos (IRPF e IVA), porque hasta julio se habían reintegrado 1.151 millones más este año, y al efecto de la rebaja de retenciones aplicada en 2003. Tampoco resultan fáciles las comparaciones a causa de las transferencias a las autonomías. Cuando se computan los ingresos y gastos que pasan por caja -recaudación y pagos efectivamente realizados-, el Estado acumuló hasta julio un déficit de 4.029 millones un 23,1% inferior al del mismo periodo de 2003.
La ejecución presupuestaria evoluciona en la dirección prevista por el Gobierno, que ya calcula que, a finales de año, el Estado tendrá unos números rojos equivalentes a 1,5 puntos de PIB.
Por otra parte, el Instituto Nacional de Estadística (INE) revisó ayer al alza en una décima la tasa de crecimiento de la economía española en 2003, desde el 2,4% hasta el 2,5%. La revisión obedece a un nuevo sistema de cálculo y a la sustitución de datos provisionales por definitivos. En sus nuevos cálculos, el INE también ha revisado al alza en dos décimas el crecimiento del año 2000 (del 4,2% al 4,4%) y de 2002 (del 2% al 2,2%).