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El Correo, 3 de Septiembre de 2004 El
paro registra el peor agosto en 20 años por el freno del turismo
y de la construcción El aumento de 13.217 desempleados coincide con una caída de 207.845 afiliados a la Seguridad Social en un mes 'negro' para el mercado laboral Pintan bastos para el mercado laboral español. El paro rompió con su tendencia a la baja, mantenida durante seis meses, al aumentar en agosto en 13.217 personas como consecuencia del frenazo que registraron tanto el turismo como la construcción. El negativo comportamiento de esas dos actividades se tradujo en el peor resultado de los últimos veinte años en ese periodo, que se vio acompañado por otro serio revés para el Gobierno: tras cuatro récords históricos consecutivos, la afiliación a la Seguridad Social cayó en 207.845 cotizantes, 50.000 más que hace un año. El Ejecutivo se vio obligado a admitir que esos datos «no son buenos». Sin embargo, se esforzó en buscarles el lado favorable. Aunque se aprecia un «ligero empeoramiento, la creación de puestos de trabajo conserva «un tono muy aceptable», subrayó el secretario general de Empleo. Valeriano Gómez consideró «muy precipitado» hablar de un cambio de tendencia y sostuvo que «no existen fundamentos» para la preocupación en ese sentido. Así, hizo hincapié en que desde junio el número de desocupados ha caído en 55.700, frente al retroceso de 39.000 experimentado el pasado ejercicio. Aunque sin caer en alarmismos, los sindicatos acogieron con preocupación el balance de un mes «atípico», según UGT, y emplazaron al Gobierno a redoblar sus esfuerzos por generar más empleo y de mayor calidad. La central socialista confía en el diálogo social para avanzar en esa dirección. CC OO coincidió con ella en denunciar el «fraude» de los empresarios al finiquitar contratos temporales en plenas vacaciones de verano. ELA llamó la atención sobre la ralentización que ha sufrido el mercado de trabajo y su alta tasa de eventualidad. El PP, por su parte, alertó sobre el frenazo sufrido por el crecimiento económico y el ascenso del paro, dos síntomas «preocupantes» que auguran, a su juicio, la cercanía de un deterioro del país por las políticas del PSOE. Las mujeres, beneficiadas A finales de agosto, las oficinas del Servicio Público de Empleo -el antiguo Inem-contaban con 1.598.392 inscritos; es decir, 29.178 más que a esas alturas de 2003. Aunque este mes no tiene una línea muy marcada -se alternan los aumentos y los descensos del paro, aunque moderados-, el incremento en 13.217 personas contrasta con el retroceso medio de 9.434 registrado en la última década. El pasado ejercicio cayó en casi 4.300. El mal comportamiento del mercado laboral fue generalizado. O casi. Sólo se 'salvaron' las mujeres -7.742 desocupadas menos, frente a 20.990 hombres más- y los menores de 25 años, con una disminución de 672 desempleados. También cayó el paro en los servicios, aunque de forma muy modesta: apenas 672 personas. Una cifra insuficiente para compensar el incremento en la construcción (12.418) y en la industria (8.857). El primero de estos sectores se caracteriza por una importante reducción de la actividad en agosto -más agudizada este año, ya que comienza a moderarse su nivel de crecimiento-, que aprovechan numerosos empresarios para dar de baja a trabajadores temporales, a los que contratan en meses posteriores. La crisis, o el amago de ella, que sufre el turismo es responsable, en buena medida, de la débil reducción del desempleo en los servicios. «Las familias españolas han cambiado sus hábitos vacacionales y concentran menos sus salidas en verano», explicó el Ministerio de Trabajo. El triple en Euskadi Los datos de la contratación tampoco fueron demasiado halagüeños en cuanto a la calidad del empleo creado. De las 1.125.142 colocaciones registradas, sólo un 7,2% tuvo carácter indefinido. Euskadi cerró agosto con 1.614 parados más, con lo que suma 70.604. Ese aumento equivale a un 2,38%, casi el triple de la media nacional. Mientras
tanto, el número de afiliados a la Seguridad Social se redujo en
207.845. Al finalizar el mes, el sistema contaba con 17.073.043 cotizantes,
483.482 más que el 1 de enero. De ellos, 1.055.656 eran extranjeros.
Este dato trunca una racha de ascensos que le habían permitido
encadenar cuatro máximos históricos consecutivos. |