AGENCIAS/MADRID
El Gobierno central ha ofrecido al vasco zanjar la polémica en torno a las liquidaciones del Cupo con una cantidad de 29 millones de euros, ligeramente inferior a los 32 que descontó la Administración autónoma y un tanto alejada de los 50 que reclama como deduda total.
Además de la discrepancia en la cuantía, ambas administraciones tampoco se ponen de acuerdo sobre el procedimiento del pago de la cifra, pues el Gobierno de Ibarretxe quiere que se efectúe a través de deducciones en las cuotas del Cupo, mientras que el Ejecutivo central es partidario de hacerlo efectivo a través de otras vías. En concreto, el Ejecutivo autonómico pretende que las tres partidas que tiene que recibir, una vez han sido reconocidas por el Gobierno central -compensaciones del Prestige, ampliación de la plantilla de la Ertzaintza y aumento de la financiación sanitaria-, se hagan efectivas a través de descuentos del pago de cuotas del Cupo vasco.
El objetivo de ambas administraciones es cerrar esta negociación en los próximos días, para convocar así la Comisión Mixta de Concierto -que es la que debe formalizar y dar rango oficial al pacto- antes de que finalice el mes de julio. Ese es, al menos, el compromiso que asumieron recientemente José Luis Rodríguez Zapatero y Juan José Ibarretxe, en el transcurso de una conversación telefónica.
El conflicto surgió en mayo del pasado año, cuando el Gobierno vasco descontó, de forma unilateral, 32,2 millones del Cupo, argumentando que la comunidad autónoma debe participar también de las transferencias que se han hecho desde la Administración central al resto de comunidades autónomas para financiar los servicios sanitarios.