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EL CORREO, 28 de julio de 2004

El Gobierno aplaza hasta septiembre cualquier solución al conflicto del Cupo

Cualquier eventual solución al conflicto del Cupo, la ampliación de la Ertzaintza y los costes del Prestige deberá esperar al menos hasta septiembre. A sólo cuatro días de que comience agosto, inhábil a efectos políticos, el Ministerio de Hacienda da por hecho que si los gobiernos central y vasco no han sido capaces de llegar a un acuerdo no lo van a hacer en lo que queda de semana, por lo que aplazan cualquier resolución al conflicto a la vuelta de vacaciones.

Antes, el Gobierno central debe hacer frente este viernes a una de las liquidaciones con las haciendas vascas del IVA y los impuestos especiales. Fuentes ministeriales no pudieron avanzar si de esa transferencia se retendrán los 32,2 millones que las partes se han descontado en cada uno de los pagos que se han ido realizando en el último año.

Reunión aplazada

Sobre el conflicto del Cupo, en Hacienda no se ve posible un acuerdo entre hoy y el viernes. En consecuencia, queda descartada una reunión de la comisión mixta del Concierto, encargada de rubricar el fin de la polémica y que tras la conversación telefónica de hace más de un mes entre Zapatero e Ibarretxe parecía que iba a producirse antes de agosto.

Y es que el buen clima que parece haberse instalado en las relaciones entre ambas administraciones no impide que ambos gobiernos mantengan diferencias de criterio importantes.

El Gobierno vasco concluyó de la conversación entre Zapatero e Ibarretxe que el Ejecutivo central aceptaba sus tesis sobre el Cupo, la Ertzaintza y el Prestige a cambio del apoyo del PNV en el Senado. «Nosotros ya hemos cumplido y ahora les toca a ellos», señalan fuentes nacionalistas.

El punto de vista del Gobierno es diferente. Defiende que el compromiso sólo alcanzaba a la apertura de negociaciones y a la buena voluntad para lograr acuerdos.

Las fuentes ministeriales consultadas explican además que se han encontrado con «la sorpresa» de que la reclamación del Gobierno Vasco no se limita a los polémicos 32,2 millones. Como ya se sabe, Vitoria exige otros 22 millones por el mismo concepto: la participación de Euskadi en la ampliación de los presupuestos del Insalud. En total, reclama 54 millones, a los que hay que sumar en torno a otros 60 por los costes de limpieza de los vertidos del Prestige.