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CONTRATOS. Los remeros de Kaiku entrenan frente a uno de los diques
de La Naval. / FERNANDO GÓMEZ
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El Correo, 10 de Agosto de 2004
El
Gobierno vasco espera «llegar a tiempo» de socorrer
a La Naval con los barcos que impulsa
La
consejera de Industria augura la «defunción»
del astillero si no se integra en la nueva empresa desgajada de
Izar
Las
negociaciones para el proyecto de 'autopista del mar' entre los
puertos de Bilbao y de otra ciudad europea, que impulsa el Gobierno
vasco con instituciones francesas, «necesitan mucho tiempo
para materializarse», admitió ayer la consejera de
Industria. Ana Aguirre confió en que, si al final se alcanza
un acuerdo, «lleguemos a tiempo» para encargar a La
Naval la construcción de los buques que, con cientos de camiones
repletos de mercancías en sus bodegas, funcionarían
en esa línea regular y desvarían una parte del tráfico
pesado que amenaza con colapsar la A-8. El Ejecutivo autónomo
teme que, en el supuesto de que fructifiquen las conversaciones,
cuando los barcos tengan que ser fabricados el astillero haya cerrado
si la Administración central no lo incluye en la nueva sociedad
que aglutinará las plantas viables de Izar.
El
Consejo de Ministros aprobó, el pasado 30 de julio, la separación
de las factorías que componen este grupo público.
Las dedicadas a la construcción naval militar serán
integradas en una nueva empresa, junto a algún astillero
civil rentable o con halagüeñas perspectivas de futuro.
Fuentes socialistas citan el de Puerto Real, en Sevilla. El PSE-EE
presiona para que también sea incluido el de Sestao, aunque
este caso se presenta más problemático. Las demás
instalaciones continuarían en Izar, que se encuentra al borde
de la quiebra por su escasa carga de trabajo y la obligada devolución
de las millonarias ayudas que la UE ha declarado ilegales.
Como
el 'Titanic'
El
futuro de La Naval es «muy preocupante», subrayó
la consejera. Si no consigue incorporarse a la firma cuya constitución
ha anunciado el Gobierno central, «quedaría para una
auténtica defunción»; igual que los activos
que permanezcan en la actual Izar, una compañía «que
asumiría todas las deudas» y se encontraría
en una situación «similar a la del 'Titanic'»,
declaró a Radio Euskadi.
Aguirre
reiteró la predisposición del Ejecutivo vasco a colaborar
«en todo lo posible» para garantizar la viabilidad de
la planta de Sestao. En ese contexto se inscriben sus gestiones
con autoridades francesas para crear una línea regular de
transporte marítimo de mercancías que enlace el puerto
de Bilbao con otro europeo. Se trata de la denominada 'autopista
del mar', una de las alternativas que baraja la Administración
autónoma para impedir que el intenso tráfico de camiones
que genera la actividad portuaria sature por completo la A-8. Los
«dos o tres» barcos que desarrollarían esa función
serían construidos en La Naval, según confirmó
la pasada semana a EL CORREO el consejero de Transportes, Álvaro
Amánn.
Esos
contratos garantizarían al astillero carga de trabajo para
dos años. «Si es que llegamos a tiempo», puntualizó
la titular de Industria en alusión a un hipotético
cierre previo de la factoría. Aguirre admitió que
la difusión de los proyectos sobre la 'autopista del mar'
«no han sentado muy bien» en el Gobierno vasco. El propio
Amánn reveló esos planes, entre otros, al secretario
general de LAB, Rafa Díez, quien los hizo públicos
la pasada semana.
«No
es bueno generar expectativas», apuntó la consejera,
quien abogó por la «discreción» ante la
posibilidad de que fracasen las negociaciones. Si el proyecto no
sale adelante, «sería un balón de oxígeno
que se desinfla de golpe», señaló gráficamente.
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