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EL CORREO, 12 de julio de 2004

El CES pide reformas para reducir la desigualdad laboral entre regiones

La fuerte creación de empleo de la última década, alerta, no ha servido para reducir las grandes diferencias en las tasas de paro y de ocupación

ELISA GARCÍA/COLPISA. MADRID

Los desequilibrios laborales de las comunidades autónomas españolas permanecen muy elevados pese a los avances de los últimos años. El hecho ha despertado la preocupación del Consejo Económico y Social (CES), que en su memoria anual correspondiente a 2003 reclama reformas especiales que atiendan y corrijan estas diferencias. Este órgano consultivo lamenta que la fuerte creación de empleo contabilizada desde 1996 no haya sido capaz de acortar la distancia entre las tasas de ocupación y de paro de las comunidades mejor y peor situadas. En relación con el índice de empleo, el primer puesto es para Baleares y el último para Asturias, y en el apartado de paro, el porcentaje más bajo corresponde a Navarra y el más alto a Andalucía.

La memoria, elaborada por consenso y remitida al Gobierno, fue publicada un día antes de que el Ejecutivo y organizaciones empresariales y sindicales se comprometieran la pasada semana en un proceso de diálogo para combatir la precariedad laboral y conseguir un empleo de más calidad. El diagnóstico del CES sobre la situación del mercado laboral regional -elaborado por representantes de las patronales, las centrales, determinadas organizaciones profesionales y expertos elegidos por el Ejecutivo- figurará con toda probabilidad en alguna de las mesas de negociación que se abrirán en septiembre.

Recomendación de la UE

La memoria señala que sus conclusiones coinciden con las observaciones de sucesivos informes sobre el empleo realizados desde la Unión Europea. Estos estudios insisten en la necesidad de «recordar la pertinencia de adoptar medidas adicionales» en la política española de empleo para tratar de paliar las diferencias territoriales.

En la tasa de paro, por ejemplo, éstas van del 18,6% de Andalucía al 5,5% de La Rioja en 2003, cuando diez años antes los extremos estaban situados en el 34,6% de Adalucía y el 14,6% de Navarra. En cuanto a las tasas de ocupación, van del 55,6% de Baleares al 41,6% de Asturias del pasado ejercicio, frente al 45,9% de Baleares y el 32,1% de Andalucía de 1994.

El CES es consciente de que a lo largo del pasado ejercicio se plantearon medidas en la dirección reclamada, pero de manera insuficiente. Ahora, sus miembros consideran imprescindible la modernización de los servicios públicos de empleo e incrementar la coordinación entre el nivel regional de estos organismos para buscar un equilibrio adecuado entre el desarrollo territorial y la movilidad geográfica y funcional.

Para demostrar las diferencias detectadas y el escaso avance en su resolución, la memoria opta por observar de manera conjunta las tasas de empleo y de paro entre los colectivos de 25 a 54 años en las comunidades, pero separadas por sexos. En el caso de los varones, las peores posiciones correspondían en 2003 a Andalucía y a Extremadura, comunidades que combinan tasas de paro significativamente más altas que la media (cinco puntos) y de empleo más bajas (siete y seis puntos menos).

Entre las mujeres, son Madrid y Baleares las comunidades mejor situadas en empleo y paro femeninos y el País Vasco y Cataluña las que presentan posiciones más avanzadas en ocupación, pero no ostentan los mismos lugares respecto al desempleo.