EL CORREO/AGENCIAS/BILBAO
El Consejo Económico y Social Vasco (CES) alertó ayer sobre el alto endeudamiento de las familias vascas y españolas, que alcanza el 86,6% de la renta bruta disponible de los hogares, un porcentaje que está 30 puntos por encima de los niveles registrados en 1995. Como consecuencia de esta situación, señala en su informe anual correspondiente a 2003 que la situación económica de las familias se debilita e, incluso, el sistema financiero puede resultar afectado si surgen adversidades en el futuro. Por ello, propone que las autoridades tomen «medidas tendentes a su limitación y a disminuir los riesgos que supone».
En su memoria, séptima que elabora el organismo, se aborda el comportamiento en 2003 de los principales capítulos de la vida económica, laboral y social de la comunidad autónoma vasca. El documento fue presentado ayer por el presidente, Rafael Puntonet, y por Joaquín Ochoa, presidente de la comisión encargada de su elaboración. Puntonet lanzó un mensaje de optimismo sobre la evolución económica, partiendo de la mejoría experimentada en el segundo semestre de 2003. El presente será un año de «recuperación» para la economía vasca, vaticinó, con un crecimiento del PIB «algo superior» al registrado en 2003, ejercicio en el que fue del 2,3%
Incertidumbres
También hizo referencia a las «incertidumbres» que podrían lastrar la recuperación económica vasca, como la guerra de Irak o la inestabilidad en Oriente Medio, que «presionan en el mercado de la energía y combustibles al alza». No obstante, se mostró convencido de que las empresas vascas serán capaces de recuperar las diferencias respecto a la UE y de ir «corrigiendo los problemas más o menos seculares que tiene nuestra economía». Entre ellos, el paro, la vivienda, la exclusión social o las diferencias de oportunidades entre hombres y mujeres. Para ello, insistió en la necesidad de lograr el «desbloqueo» del diálogo social actual en las empresas vascas.
La memoria socioeconómica recuerda también que, por décimo año consecutivo, el empleo creció en la CAPV -en un 0,9%-, aunque a un ritmo bastante inferior al registrado en 2002 (4,6%), lo que elevó la ocupación en 8.000 personas.
En opinión del presidente del CES, a lo largo de los últimos años «se han ido colocando aquellos que tienen facilidades para hacerlo y ahora queda un colectivo más difícil», por lo que son necesarias acciones complementarias como la formación.
El precio de la vivienda es otro de los capítulos al que la memoria socieconómica del CES dedica una especial atención. El precio, señala, siguió subiendo a lo largo del ejercicio pasado. Concretamente, el precio de la vivienda nueva libre en Euskadi se elevó en 2003 un 7%, el de la usada un 4,2%, y el de las de protección oficial, un 7,6%.
Estos incrementos superan tanto el IPC como a los aumentos salariales de la población. Según el CES, el salario anual sólo cubre el 9% del precio medio de la vivienda, cuando hace siete años cubría más del 14% del precio.