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Jean Claude Trichet, durante su comparecencia. / REUTERS

 

 



 

EL CORREO, 2 de julio de 2004

El BCE advierte de que la alta inflación continuará a corto plazo

La autoridad monetaria decide no seguir la estela de la Reserva Federal y opta por mantener el precio oficial del dinero en el 2%

ENRIQUE MÜLLER/CORRESPONSAL. BERLÍN

El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) dio ayer los primeros pasos para poner fin a la época de bajos tipos de interés al advertir que las presiones inflacionistas se mantendrán en el corto plazo como consecuencia del notable encarecimiento del petróleo. El presidente de la entidad, Jean Claude Trichet, advirtió de que esa situación podría tener consecuencias negativas sobre la gradual recuperación económica de la zona euro.

A pesar de ello, la autoridad monetaria optó, tal y como esperaban los expertos, por no seguir la estela de la Reserva Federal norteamericana, que acaba de aumentar el precio del dinero -un cuarto de punto- por primera vez en cuatro años y lo mantuvo en el 2%.

Trichet enumeró varios riesgos que ponen en peligro la estabilidad de los precios, que crecen a una tasa anual del 2,5% en los Doce. Entre ellos, el alza de las materias primas -incluido el crudo- y las subidas salariales.

El máximo responsable de la institución omitió cualquier referencia a la aparente disposición mostrada semanas atrás a seguir recortando los tipos para favorecer la reactivación de la zona euro. En cambio, puso énfasis en expresiones como «no tenemos prejuicios» y» estamos vigilantes», en aparente alusión a que no le temblará el pulso para incrementarlos; y apuntó que la presión inflacionista perdurará aún cierto tiempo y que la carestía del petróleo podían recortar la expansión económica.

Consecuencias negativas

«Aunque los precios del crudo han caído, se espera que se mantengan en un nivel alto, lo que podría debilitar el crecimiento por su impacto en la euro zona en términos de comercio», señaló Trichet. En ese sentido, pronosticó que la inflación superará este año el 2% -el objetivo oficial del BCE-, pero advirtió que la autoridad monetaria actuará de inmediato -es decir, subirá los tipos- si percibe riesgos que puedan poner en peligro la estabilidad de los precios a medio plazo.

Respecto a la decisión de la Reserva Federal de elevar el precio del dinero hasta el 1,25%, destacó que los ciclos económicos en Europa y Estados Unidos son diferentes.

El banquero abogó por la moderación salarial para impedir nuevas presiones inflacionista, y defendió que el aumento de la jornada laboral -dos plantas de Siemens en Alemania han pasado de las 35 a las 40 horas semanales para evitar la fuga de la empresa a Hungría- va en la «dirección correcta».